Según autoridades aduaneras, empresa alemana envió miles de armas de forma ilegal a México

Heckler & Koch, empresa proveedora de armas de Alemania a todo el mundo, envió miles de armas ilegalmente a México, determinó una investigación de las autoridades aduaneras de Colonia.

Los responsables de la compañía “provocaron, promovieron, o al menos autorizaron” las exportaciones ilegales, confirmó un informe de la oficina de investigación de la aduana citado por el Süddeutsche Zeitung y las radios NDR y WDR.

Una vocera de la fiscalía responsable del caso en Stuttgart, relató a la agencia DPA, que el informe fue presentado en septiembre de 2014 y aseguró que las autoridades tomarán una decisión sobre el caso en los próximos meses.

Según el reporte, Heckler & Koch vendió 9 mil 472 fusiles del tipo G36 a México entre 2003 y 2011, de los que 4 mil 767 fueron a los estados de Jalisco, Guerrero, Chiapas y Chihuahua sin autorización oficial.

Los investigadores de la aduana sugieren que se demande a cinco exdirectivos y empleados de la compañía por infracción al control de armas de guerra y a la ley de comercio exterior.

Además, proponen que el fabricante de armas pague una multa de tres millones de euros, la cifra obtenida por Heckler & Koch por las ventas ilegales.

Armas contra normalistas

El 10 de diciembre pasado, Apro publicó que al menos 36 de las armas decomisadas a la policía de Iguala, Guerrero, y presuntamente utilizadas durante la represión del 26 de septiembre a normalistas de Ayotzinapa, son fusiles de asalto modelo G-36 producidos por Heckler & Koch.

Lo anterior, abunda el reportaje, derivó del listado de objetos y armas decomisadas por las autoridades del estado de Guerrero, que forma parte del expediente del caso Iguala iniciado en un principio por la PGJE y dado a conocer a fines del año pasado por el diario alemán Tages Zeitung TAZ.

De acuerdo con el listado –del cual Apro posee una copia–, además de las armas de manufactura alemana, también fueron retenidas a la policía municipal de Iguala fusiles de asalto italianos Beretta tipo SCP (sic) 70/90 y fusiles AR-15 producidos por la empresa estadunidense Colt.

En el reportaje “Se utilizaron armas alemanas en ataque a normalistas”, de la corresponsal Yetlaneci Alcaraz en Berlín, se abunda en que el listado describe con precisión el tipo de arma confiscada, el modelo, la matrícula y/o número de serie de cada fusil.

Esas armas forman parte del arsenal en poder de la policía municipal de Iguala y su utilización en la noche del 26 de septiembre presuntamente sería determinada por las autoridades.

Y si las armas alemanas fueron utilizadas para atacar a los normalistas de Ayotzinapa es algo que aún no queda claro, pero su decomiso confirma de nuevo la presencia ilegal de estos fusiles en el violento estado de Guerrero.

Incluso, desde 2005 el gobierno alemán vetó a los estados mexicanos de Guerrero, Chiapas, Chihuahua y Jalisco para recibir armas de exportación alemanas por ser regiones violentas donde se violan los derechos humanos.

Sin embargo, tal condición no se cumplió y reiteradamente ha salido a la luz la presencia de los fusiles G-36 en el estado de Guerrero: la primera vez fue en marzo de 2012, durante un enfrentamiento en la Autopista del Sol, a la altura de Chilpancingo, entre la policía y estudiantes de la Normal de Ayotzinapa.

A partir de fotografías tomadas el día del enfrentamiento, el diario alemán TAZ, que desde hace años sigue puntualmente la ruta ilegal de las armas alemanas en México, pudo comprobar que las armas alemanas obran en poder de la policía estatal de Guerrero.

La segunda vez fue en febrero de 2014, cuando el canal franco-alemán ARTE realizaba un documental sobre armas alemanas en Estados prohibidos. La investigación llegó hasta la policía comunitaria de Tixtla, Guerrero, que poseía cuando menos dos fusiles alemanes G36, los cuales habían sido decomisados a la policía de ese municipio.

Proceso