Magistradas electorales de once países debaten en Ecuador sobre equidad de género

Sin la presencia de las mujeres no hay democracia, aseguró ayer en la ciudad de Quito la asesora jurídica de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), Tania Arias, ante magistradas electorales de 11 países iberoamericanos.

Arias, quien apuntó que el bloque regional tiene un compromiso con la igualdad, alertó además que la participación política de las féminas no debe reducirse sólo a las elecciones, sino que se refiere también a la democracia y los derechos humanos.

La funcionaria de la Unasur intervino en la jornada inaugural del VI Encuentro de Magistradas Electorales de Iberoamérica, que durante dos días sesionará en un hotel de esta capital, y donde la directora de la Oficina regional de Naciones Unidas para América Latina y el Caribe, Mónica Pizani, opinó que la “igualdad de derechos entre mujeres y hombres es requisito previo para lograr la paz”.

Al darles la bienvenida, el presidente del Consejo Nacional Electoral (CNE) de Ecuador, Juan Pablo Pozo, exhortó a las magistradas participantes a acordar acciones conjuntas que den respuesta, dijo, a la violencia electoral contra las mujeres, la paridad, el derecho procesal y la jurisprudencia electoral con perspectiva de género.

Ustedes son el reflejo más importante en estas conquistas históricas impulsadas desde, y por las propias las mujeres de Iberoamérica, afirmó.

Según Pozo, los retos para consolidar la participación de la mujer al interior del sistema electoral y político pasan por propiciar que el Estado y los partidos apliquen la equidad, la igualdad de oportunidades y la paridad de género a través de estrategias que no tiendan a reproducir prejuicios sino que promuevan su acceso a cargos de elección y designación.

El magistrado ecuatoriano llamó también la atención sobre lo poco que se ha avanzado en ese terreno a nivel mundial, y citó cifras de Naciones Unidas donde se asegura que a principios de 2015 solo el 22 por ciento de los parlamentarios nacionales eran mujeres.

La proporción de mujeres parlamentarias ha aumentado muy lentamente desde 1995, cuando alcanzó el 11,3 por ciento, alertó Pozo, quien agregó que en enero del año en curso, solo 10 representantes del mal llamado sexo débil ocupaban el puesto de jefas de Estado, y 14 eran líderes de Gobierno.

Respecto a Ecuador, donde el voto femenino fue aprobado en 1929, el avance en la equidad de género también ha sido lento, aunque los mayores logros en ese sentido se alcanzaron a partir de 2008, con la aprobación de una nueva Constitución que establece la paridad.

Tras explicar que en 1979, la representación femenina en el Parlamento era nula, Pozo resaltó que en 2013 esa tasa alcanza el 38 por ciento.

Hoy nuestra Asamblea Nacional es liderada por tres mujeres, destacó el presidente del CNE, en alusión a que la presidenta y las dos vicepresidentas del órgano legislativo ecuatoriano.

En el encuentro de magistradas electorales que concluirá mañana en Quito participan representantes de Panamá, Brasil, Paraguay, República Dominicana, Nicaragua, Costa Rica, El Salvador, Colombia, Argentina, México y Ecuador.

Ecuador Inmediato