Se elevan a 78 las víctimas fatales por las intensas lluvias en Antioquia

Al concluir la segunda jornada de labores de búsqueda en Salgar, Antioquia, las autoridades conformaron que ascendió a 78 el número de personas rescatadas sin vida en los alrededores del municipio.

Entre tanto se conoció que a medicina legal en Medellín han sido hasta ahora trasladados 73 cadáveres ‎de los cuales 39 ya fueron plenamente identificados y están dispuestos para ser devueltos a sus familiares.

“Tenemos también 48 personas lesionadas que fueron atendidas en el hospital, continuamos con dos alojamientos temporales que tienen 169 personas, hay un total de 373 personas que continúan en autoalbergue y ‎126 viviendas que deben ser reconstruidas y 46 que requieren re ubicación inmediata”, detalló la directora del Darpard María Inés Cardona.

Las autoridades además adelantan labores para reparar 7 puentes vehiculares afectados y 2 destruidos y 5 puentes peatonales destruidos y 2 afectados.

Mañana a las 5:30 de la madrugada se reiniciarán las labores de búsqueda por más de 300 socorristas que hacen presencia en la zona de la emergencia.

Caracol

Estudios advertían de la vulnerabilidad en Salgar por avalancha

En varios documentos que reposan en la Alcaldía de Salgar (Antioquia) estaba consignado el riesgo de que una tragedia, como la que se vivió en la madrugada del lunes pasado, se aprovechara de las condiciones de vulnerabilidad de este municipio de cafeteros.

El diagnóstico aparece consignado en un estudio hidrográfico, otro más del Ingeominas y en su propio Plan de Desarrollo.

De hecho, este último documento se parece a las crónicas de los periódicos recientes: “Una lluvia fuerte que se produzca en la parte alta de la cuenca (de la quebrada Liboriana) podrá generar una creciente que estaría afectando el área urbana con su máxima intensidad antes de 1 hora y 45 minutos”.

Y eso fue exactamente lo que ocurrió, según cuentan los propios pobladores. Entre las 2 y 3 de la madrugada del lunes, se registró un fuerte aguacero que sacó de madre a la quebrada La Plateada, hoy La Liboriana, que en 1894 cambió de nombre en honor a Liborio Restrepo, quien diseñó parte de Salgar. Hasta este martes, el reporte oficial daba cuenta de 78 muertos.

La propia alcaldesa, Olga Eugenia Osorio, a quien se la ha visto llorar mientras atiende la emergencia, buscaba adelantar un programa para reubicar a varios pobladores en casas de interés social que promueve el gobierno Santos.

De hecho, los planes se van a acelerar porque los estudios de riesgo –a disposición de autoridades locales y nacionales– advierten que toda el área urbana de Salgar está en peligro.

Al respecto, el ministro de Vivienda, Luis Felipe Henao, anunció que va a acelerar el proyecto de viviendas gratis que había presentado la alcaldesa. Los primeros beneficiados serán las familias que perdieron su vivienda.

“En el área urbana, las inundaciones y las avenidas torrenciales son los fenómenos naturales que presentan mayor probabilidad de ocurrencia, debido, por un lado, a la alta torrencialidad que caracteriza a La Liboriana (factor de amenaza) y por el otro, a la invasión de su cauce y llanura de inundación por edificaciones, siendo esta una práctica tan cotidiana que alrededor de la tercera parte de las viviendas urbanas están asentadas aquí”, señala uno de los estudios.

La Corporación Autónoma de Antioquia (Corantioquia) admitió hace 24 horas que este tipo de tragedias no son exclusivas de Salgar. Según Alejandro González, director de la corporación, se estima que el 60 por ciento de la población de Antioquia está asentada en zonas de riesgo. Y según la Defensoría del Pueblo, municipios como Urrao ya están bajo amenaza.

En esa población vecina de Salgar se creció la quebrada Isabela y, aunque no se han reportado ni muertos ni lesionados, la creciente destruyó 16 puentes peatonales y derrumbó la bancada de la carretera que comunica a la vereda Santa Isabel con el resto de municipios.

Aunque aún no se ha decantado la tragedia, ya hay voces que reclaman establecer responsabilidades políticas. El tema del grave riesgo que representaba la quebrada La Liboriana estuvo presente durante varias administraciones locales. Incluso se tenía claro que era necesario trabajar tanto en los traslados de viviendas amenazadas como en programas de conservación de suelo, control de erosión y drenajes. Pero sobre esto último apenas hay un 3 por ciento de avance.

Ahora las autoridades de control serán las encargadas de establecer si hubo negligencia por parte de los funcionarios o si lo que hubo se debió más a la falta de ayuda y soporte del estado central.

El Ingeominas también emitió un documento de alcance nacional sobre zonas de riesgo geológico en el que aparece el caso de Salgar.

Sin embargo, el gobernador de Antioquia, Sergio Fajardo, que ha liderado las operaciones de rescate y de apoyo a la población, asegura que era imposible prever lo ocurrido en Salgar.

“Lo que sabemos es que detrás del casco urbano hay un sistema montañoso donde se crea alta lluviosidad, y en Cerro Plateado se presentó un aguacero que produjo el desbordamiento de la quebrada La Liboriana. Eso no lo prevé nadie”, aseguró Fajardo.

‘Debía adelantarse un proyecto de reubicación’

A pesar de que el plan de desarrollo de Salgar –aprobado en 2012– habla de restringir la construcción de viviendas en zonas de riesgo y poner en marcha un proyecto de reubicación, ni siquiera un programa de vivienda de 24 casas para familias desplazadas, que empezó a levantarse hace cuatro años, ha sido adjudicado.

“Si bien tenemos un déficit de vivienda, el municipio no participó en la convocatoria del Gobierno Nacional de las 100.000 casas gratis. La razón que nos da la administración es que hasta que no fueran entregadas esas 24 viviendas, Salgar no iba a participar en otro proyecto”, afirma Juan Gallego Cataño, presidente del Concejo.

No obstante que aún no ha sido entregado, parte de ese proyecto de vivienda terminó inundado con la avalancha del lunes en la madrugada.

Además, frente a la tragedia, Gallego dijo que a pesar del monitoreo de riesgo ordenado por el plan de desarrollo, era imposible detectar la avalancha a tiempo. “Se formó más allá del cerro y ocurrió en horas de la madrugada”, aseguró el concejal.

El Tiempo