“si no hubiera habido un movimiento sedicioso revolucionario, no hubiera habido dictadura” – Jorge Luis Batlle Ibáñez, expresidente de Uruguay

“Sin guerrilla no hubiera habido golpe de Estado”

Así, el colorado dijo que el presidente Tabaré Vázquez “faltó a sus obligaciones para con todos los uruguayos” por “descalificar un gobierno democráticamente constituido, que supo enfrentar a la peor revolución interna que tuvo el país”, en referencia al mandato de Jorge Pacheco Areco.

En ese sentido, apuntó que “fue en 1962 cuando los uruguayos se enteraron de que existía en el país un movimiento armado que pretendía, por las armas, ocupar el gobierno” y sostuvo que el primer acto de la guerrilla tupamara “tuvo lugar al comienzo del gobierno democrático de Washington Beltrán, hombre republicano de clara conciencia democrática”.

Prosiguiendo, adujo que el movimiento Tupamaro fue enfrentado por la Policía en un proceso violento, “hasta que el Parlamento, elegido en forma libre, resolvió encargarle a las Fuerzas Armadas la tarea de concluir con la violencia”. “Esa decisión le permitió a las Fuerzas Armadas rápidamente, a partir de setiembre de 1971, enfrentar y derrotar a la sedición”, apuntó.

Para Batlle, la “conclusión” de este relato es que “si no hubiera habido un movimiento sedicioso revolucionario, no hubiera habido dictadura”. “Mujica, Fernández Huidobro y todos los demás, son los responsables del golpe de Estado militar y fueron sus beneficiarios”, sentenció.

Acto seguido, fue a más y afirmó que “los ultras quieren inventar la historia y justificar su conducta alegando que el gobierno de Pacheco Areco era un gobierno dictatorial y que entonces los Tupamaros nacieron en 1968″.

Sobre el final, opinó que “se puede convivir sin abandonar banderas e ideales”, pero “eso no es entendido por Vázquez”. Para Batlle, el decreto de conformación del Grupo por Verdad y Justicia “reabre una profunda herida que no trae entendimiento ni armonía”.

“Por este camino no se alcanza ni la verdad, ni se es justo. La política no es más importante que la ley. Cuando la ley está desplazada por la política el país entra en el vestíbulo del caos”, concluyó.

Pasado y presente

Para Batlle, “hay mucha gente que tiene como práctica política esconder la realidad de su vida”. En esa línea, dijo que “la revolución tupamara fue mucho más grave para la estabilidad de la sociedad que las confrontaciones entre blancos y colorados”.

Sobre estas últimas, subrayó que “se pudieron resolver sin investigarse recíprocamente de las muertes que durante decena de años sufrimos en el país”.

Así rememoró a Batlle y Ordóñez cuando expresó a los soldados del Ejército Nacional que “tras la contienda, convivirían con aquellos que fueron sus adversarios y que ahora serían sus hermanos”.

La República