Dilma rechaza proyecto que habilita la financiación privada de campañas

La presidenta Dilma Rousseff defendió su posición contraria a las donaciones de empresas a candidatos y partidos políticos.

Durante su participación en el congreso del Partido Comunista de Brasil (PCdoB), en Sao Paulo, la mandataria rechazó una maniobra del presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Cunha, que incluyó y logró aprobar por los legisladores en el proyecto de reforma política la continuidad del financiamiento privado de las campañas electorales.

“Considero que tenemos que introducir en la Constitución el fin del financiamiento empresarial de campañas. Temo que eso esté siendo postergado”, dijo la presidenta en la noche del viernes.

La propuesta defendida por Cunha y aprobada por los diputados prevé lo opuesto, incluir en la Constitución el permiso para que empresas puedan donar dinero a partidos políticos.

La Cámara baja aprobó incluir en la Constitución la autorización de donaciones privadas a partidos por 330 votos a 141. Para su aprobación definitiva debe ser votada nuevamente por la Cámara baja y luego dos veces por el Senado. Un grupo de 64 diputados anunció que intentará bloquear la donación privada a las campañas con una demanda en el Supremo Tribunal Federal (STF).

Dilma, en el congreso del PCdB, también reiteró su oposición a la reducción de la mayoría de edad penal.

“Hay logros civilizatorios que no podemos volver atrás. Me refiero a la reducción de la mayoría de edad penal. Nosotros tenemos una posición clara de castigar a los adultos que recluten niños para usarlos como una especie de escudo penal”, dijo.

Ante un auditorio con 500 militantes y dirigentes del PCdoB, Dilma defendió las medidas de ajuste en las cuentas públicas. “Llegamos al límite de nuestra capacidad de utilizar los recursos del gobierno federal para proteger nuestra economía. Vamos a tener que dar una reequilibrada en lo fiscal, será un cambio táctico”, dijo la presidente.

“Un país no hace ajustes gastando mal ni debilitando sus programas sociales y de infraestructura. Ese es el desafío que el gobierno está presentando y que exige rapidez”, afirmó.

Brasil 247