Ecuador: tras protestas, Correa retira temporalmente proyectos de ley sobre impuestos de herencia y plusvalía

El presidente de la República, Rafael Correa, anunció anoche en cadena nacional el retiro temporal de los proyectos de ley que gravan a las herencias y a la plusvalía.

Tras referirse a las marchas de la oposición de los últimos días, el Primer Mandatario señaló: “para evitar que estos grupos provoquen más violencia, más aun cuando precisamos para la visita del papa Francisco un ambiente de paz, regocijo y reflexión para su recibimiento, he decidido retirar temporalmente los proyectos de ley mencionados, y abrir un gran debate, invitar a un gran debate nacional sobre las leyes en particular, pero en general, sobre la clase de país que deseamos”.

Según Correa, se espera que en este gran diálogo nacional participen la Asamblea, gremios, organizaciones sociales, la academia, “nuestros jóvenes en los colegios. Queremos debates, no gritos; queremos argumentos, no manipulaciones; queremos escuchar y hablar, no insultos ni infamias, peor violencia”.

Señaló que esto es lo que se debió hacer en la Asamblea, “pero fue imposible con tanta desinformación y violencia generadas”.

Reiteró además que “si alguien me demuestra que alguna de las leyes afecta a los pobres o a la clase media, archivaré definitivamente los proyectos… si alguien demuestra que las leyes tenían fines recaudatorios por un supuesto despilfarro de los fondos públicos, también archivaré en forma definitiva los proyectos”.

Cambio de guardia

En la mañana, el presidente Correa realizó la tradicional ceremonia de cambio de guardia en el palacio de Carondelet, en Quito, ante una Plaza Grande copada de simpatizantes. “¿Cómo podemos llamarnos el continente más cristiano del mundo y al mismo tiempo ser el más desigual?”, se preguntó el Primer Mandatario.

Desde muy temprano en la mañana, miles de personas empezaron a llegar al sitio para presenciar la ceremonia, que esta vez tuvo un carácter especial. El propio Mandatario, desde Milán, convocó a sus seguidores como respuesta a las protestas organizadas por la oposición desde la semana pasada.

Fue la primera aparición pública de Correa desde que llegara al país, en la madrugada de ayer, procedente de Europa. Luego del acto castrense el gobernante se dirigió a la multitud y a todo el país por medio de los canales que se unieron a la transmisión.

Frente a las críticas por los proyectos de ley que gravan a las herencias y a la plusvalía, el Mandatario ofreció un discurso que tuvo como eje la reivindicación de los pobres y la justicia social.

“Los pobres son pobres, por una sociedad injusta, excluyente, que nunca repartió oportunidades. No porque sean tontos, no porque no trabajen”, dijo Correa, que pareció responder a los comentarios de las redes sociales que igualan la pobreza con vagancia o incapacidad.

“Los pobres son pobres precisamente por lo que estamos viviendo hoy en día, un 2% de las familias manejando el 90% de las empresas”, cuestionó. “Toda acumulación de riqueza excesiva es injusta, es inmoral y contra eso estamos luchando y por supuesto esta gente y sus corifeos no están defendiendo a los pobres, a la clase media (…) están defendiendo sus intereses, sus bolsillos”.

El Jefe de Estado recordó que fueron los banqueros los que quebraron al país, durante la crisis económica de 1998, y fueron los pobres los que lo rescataron al migrar a tierras lejanas y, con su esfuerzo, inyectar al país las divisas que necesitaba la economía nacional.

El Mandatario se mostró dispuesto al diálogo, pero enfatizó que los opositores no quieren modificar las tablas con las que se cobrarían los impuestos. Para él, el tema central es que se prohíben las fórmulas de evasión a través de la creación de fideicomisos. Por eso lo que piden es el archivo definitivo de la iniciativa.

Los empresarios y sus gremios hicieron esa petición la semana pasada y rechazaron cualquier tipo de diálogo con los legisladores.

El Presidente propuso además como reto el referendo revocatorio, un mecanismo que consta en la Constitución de Montecristi. Antes existía para todas las autoridades, menos para el Presidente de la República, pero en 2008 se incluyó esta figura. “El artículo 105 de la Constitución establece cómo institucionalmente, democráticamente, se puede lograr la revocatoria del Presidente. Vamos, opositores, en vez de usar la violencia, la fuerza, utilicen la Constitución. Vamos a la consulta de revocatoria y los derrotaré una y mil veces”, indicó.

Correa hizo ese planteamiento porque acusó a la oposición de buscar otro 30S. Dijo que el país enfrenta una estrategia de desestabilización con movilizaciones permanentes y violentas. Puso como ejemplo la caravana de automóviles liderada por el asambleísta de CREO, Andrés Páez, que tenía como objetivo llegar al aeropuerto Mariscal Sucre el domingo.

El Mandatario aseguró que si se hubiese topado esa caravana con la escolta presidencial se hubieran producido graves incidentes. El Presidente, finalmente, llegó al país a la 01:00, cuando ya la manifestación se había dispersado.

DATOS

Durante su discurso, el presidente Rafael Correa contó que el año anterior Guillermo Lasso declaró $ 15 millones de ingresos, es decir, 3.500 años de trabajo de un obrero. “¿Hay algo que justifique tamaña desigualdad?”, se preguntó el Mandatario y criticó que el exbanquero sea quien ahora pretenda hablar por la clase media y los sectores populares.

Correa insistió en que la reforma al impuesto a las herencias solo afectará al 2% de la población ecuatoriana. Puso como ejemplo una familia promedio con 3 hijos y con un patrimonio de $ 420 mil, la cual no pagaría nada porque la mitad, es decir $ 210 mil, iría al cónyuge. Los otros $ 210 mil se dividirían entre los 3 hijos ($ 70 mil por cada uno) y la tasa solo se aplica a partir de los $ 70.800.

Mientras que el impuesto a la plusvalía reconocerá una ganancia justa que será de 24 salarios básicos, es decir una base exenta (monto hasta el cual no se paga impuesto de $ 8.496). “Esto es para los grandes especuladores”, dijo.

“Les aseguro que la mayoría de ustedes no pagará absolutamente nada por este impuesto”, manifestó.

El Telégrafo

Los “desheredados” de Ecuador salieron a apoyar iniciativas legislativas del presidente Correa

Cuando todavía el presidente Rafael Correa no asomaba este lunes al balcón alto del Palacio de Carondelet, sede del gobierno ecuatoriano, ya varios miles le aclamaban en la Plaza de la Independencia con consignas como “Sigue Correa, sigue” y agitando banderas, en su mayoría del movimiento Alianza PAIS y del Partido Socialista ecuatoriano.

“Uh, ah, Correa no se va” y “los golpistas no pasarán, con el pueblo se toparán”, coreaban quienes asistieron a la convocatoria realizada por el mandatario desde el exterior para responder a las manifestaciones de la oposición registradas en la última semana, con saldo de varios heridos, contra proyectos legislativos enviados por Correa a la Asamblea Nacional (AN).

“Una lismosnita para este pobre banquero”, decía el cartel que alzaba con sus manos Ana Yépez. “Aquí estamos los verdaderos desheredados, y el presidente es un hombre honesto que está velando por la educación y el futuro de nuestros hijos”, dijo a la mujer a la agencia Andes, al respaldar el proyecto de ley sobre nuevos impuestos a las herencias y a las ganancias extraordinarias (plusvalía) con las que el gobierno busca “redistribuir la riqueza”, “democratizar la propiedad” y evitar la especulación de la tierra.

“Yo le veo a Correa como buen presidente, un buen padre, un buen hijo y le siento en mi corazón como un hombre que gobierna bien. Antes había mendigos, como cuando estaban otros en el poder; ahora los jóvenes estaban preparándose. Hay ricos como el (Álvaro) Noboa (excandidato presidencial y multimillonario bananero) que tenía esclavos trabajando para él”, aseguró, recordó Yépez.

Muy cerca de ella, Iván Valenzuela, con una pequeña bandera de Ecuador en sus manos, era uno de los que más enérgicos que cantaba: “El pueblo, unido, jamás será vencido”. Es estudiante de Derecho de la Universidad Iberoamericana y aseguró que él es parte del proyecto del gobierno y de su “Revolución de la Alegría”.

“Nosotros hacemos propuestas, no como la oposición que ahora anda con sus banderas negras, color que representa la ausencia de algo, y ese algo es la ausencia de ideas”, indicó al referirse a los grupos de oposición que se realizaron protestas en la última semana con banderas negras y cintas negras en sus camisetas en rechazo a los proyectos de ley que el Ejecutivo envió al Parlamento.

Bajo un fuerte sol en Quito, apareció el presidente en el balcón presidencial, de terno y con su habitual camisa bordada a mano con motivos indígenas, sonriendo y saludando a todos con el puño cerrado en señal de unidad. En medio de aplausos y de gritos como “Correa, amigo, el pueblo está contigo”, el mandatario se dirigió a los ciudadanos.

En su intervención el mandatario fustigó la violencia usada por la oposición y su talante desestabilizador. Reiteró que las leyes propuestas no afectarán a las clases medias ni pobres, tanto así que ofreció retirar las proyectos si se prueba lo contrario.

“Si me demuestran que la ley de herencias y la de las ganancias extraordinarias afectan a la clase media y a los pobres, personalmente pediré a la Asamblea Nacional el archivo de esas leyes, pero si no lo logran demostrar se evidenciará, una vez más, que son unos mentirosos”, afirmó Correa.

También convocó a la oposición a buscar la revocatoria de su mandato en las urnas, no en las calles. “En vez de usar la violencia, la fuerza, utilicen la Constitución. Vamos a la consulta revocatoria que los derrotaré una y mil veces”, dijo.

El mandatario explicó a la población que las dos leyes propuestas buscan la redistribución de la riqueza en un país donde aún “hay quienes nacen en cuna de oro y otros no tienen nada”.

Según información oficial, solo tres de cada 1.000 ecuatorianos reciben anualmente una herencia; además tres de cada 100.000 hereda más de 50.000 dólares y apenas cinco de los 16 millones de ecuatorianos heredaron más de un millón de dólares entre 2010 y 2014.

En medio del discurso, una joven indígena, vestida con su traje típico, se negó a identificarse pero relató que llegó a Quito desde la provincia de Tungurahua, a unos 136 kilómetros de distancia de la capital, “para ver al presidente y apoyarlo”.

En tanto, Bertha Leonor Suárez, con 73 años de edad, expresó sobre el mandatario: “Él está diciendo verdad, yo soy pobre no tengo casa, ni nada, pero aquí estoy yo. Vengo todos los lunes al cambio de guardia a verle al presidente”.

Cuando todos comenzaban a retirarse y cantaban al unísono: “Ya tenemos presidente, tenemos a Rafael”, una canción de la campaña electoral de 2013, el asambleísta Virgilio Hernández, presidente de la Comisión de Régimen Económico de la Asamblea Nacional, quien acompañó al gobernante en el balcón alto del Palacio de Carondelet, dijo a Andes que ese ente legislativo avanzará en elaborar el informe para primer debate de la Ley de Herencias la próxima semana.

“Somos consecuentes y coherentes con esta demanda popular”, dijo al señalar que no está previsto el archivo de esta propuesta de ley.

Los asambleístas por PAIS Paola Pabón, Marisol Peñafiel, Fausto Cayambe y Ximena Peña confirmaron que se mantendrán en vigilia permanente en defensa de la Revolución Ciudadana.

Entre cantos patrióticos, el presidente, con micrófono en mano, y sus simpatizantes a puro cuello, pusieron fin a la movilización, mientras un grupo de jóvenes que tocaba tambores terminó por arrastrar a una multitud que cantaba y bailaba tras ellos.

Andes

El Secretario de Unasur rechaza intento de desestabilización en Ecuador

El secretario de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), Ernesto Samper, advirtió ayer que el bloque regional “se opondrá firmemente” a cualquier intento de desestabilización al gobierno del presidente Rafael Correa frente a las protestas de la última semana en las que grupos opositores de derecha han pedido la salida del Mandatario.

“Quienes están buscando excusas para desestabilizar el Gobierno de @MashiRafael (Rafael Correa) deben saber que Unasur se opondrá firmemente a sus intentos antidemocráticos”, escribió el expresidente colombiano en su cuenta de Twitter.

Unasur tiene un instrumento dentro del Tratado Constitutivo conocido como ‘cláusula democrática’ que se aplicaría en caso de ruptura o amenaza al orden democrático, de una violación al orden constitucional o de cualquier situación que ponga en riesgo el legítimo ejercicio del poder.

El mecanismo contempla sanciones para los países, como la suspensión del derecho a participar en instancias de la Unasur, cierre total o parcial de las fronteras terrestres, incluyendo la suspensión o limitación del comercio, del tráfico aéreo y marítimo, comunicaciones, provisión de energía y otros servicios.

Esta cláusula fue creada por los países miembros de Unasur en 2010, luego de la sublevación policial del 30 de septiembre de ese año contra Correa que derivó en un intento de golpe de Estado.

El instrumento entró en vigencia años más tarde luego de la ratificación de los países miembros.

El fin de semana el Gobierno Nacional recibió el respaldo del presidente venezolano Nicolás Maduro, quien convocó a la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) a defender la Revolución Ciudadana.

“Ahora hay una campaña de la derecha que apunta a ser criminal, una campaña de magnicidio, de odio, intolerancia y violencia en Ecuador. Por eso extendemos toda nuestra solidaridad con el presidente Correa y el pueblo de Ecuador”, señaló Maduro. Actualmente Quito preside la Celac.

El Telégrafo