Guatemala: nueva masiva protesta pide la renuncia del presidente y crece el llamado al voto nulo

Miles de guatemaltecos salieron a las calles en otra jornada histórica en la que fue evidente el rechazo y el repudio hacia la corrupción y a la clase política del país, en un año marcado por las elecciones generales.

Pese a la campaña negra que antecedió a la manifestación multitudinaria de este sábado, miles de guatemaltecos hicieron escuchar su voz en las calles mostrando su descontento con el actual sistema político, la corrupción y el saqueo de recursos en el Estado.

Diversos sectores de la población guatemalteca se reunieron alrededor de las tres de la tarde en el parque central mientras que algunos marcharon por toda la sexta, en donde con carteles y mantas manifestaron su sentir ante la crisis política que vive el país, pidiendo la no reelección de diputados, la devolución de los recursos robados y un llamado a pensar el voto.

Asimismo los ciudadanos solicitaron nuevamente la renuncia del presidente Otto Pérez Molina, luego de los últimos casos de corrupción durante su gobierno, que incluso forzaron la renuncia de la exvicepresidenta Roxana Baldetti.

Tanto en los departamentos del país como en el extranjero, los guatemaltecos también salieron a manifestar. Se registraron protestas en Quiché, Sololá y Quetzaltenango, así como de connacionales en Chile, Panamá, Estados Unidos e Inglaterra.

Incluso la cantante guatemalteca Gaby Moreno se unió a las protestas en Chicago, en donde ofrecería un concierto más tarde.

Como en otras ocasiones, esta vez se pudo observar a personal de la Procuraduría de Derechos Humanos (PDH) durante la marcha, mientras que la Corte de Constitucionalidad (CC) otorgó un amparo para garantizar la seguridad de los manifestantes en esta jornada.

La Hora

Ven en voto nulo rechazo a políticos y sistema electoral

Conforme avanza el proceso electoral han surgido movimientos que formulan un llamado al voto nulo en las elecciones generales del 6 de septiembre, al considerar que esa acción puede sentar las bases para una necesaria reforma del sistema político.

Sin embargo, analistas coinciden en que el sufragio anulado por error o intencionalmente, aunque no se toman en cuenta para en el resultado, si permiten el triunfo de un candidato con mínima representatividad.

Algunos de los espacios desde donde guatemaltecos que aseguran no tener filiación política manifiestan su molestia por la crisis del sistema son páginas de Internet, blogs y etiquetas con nombres como: Todos por el voto nulo; Yo voto nulo; Revolucioninteligente#unmovimientoconsciente y #nohayporquienvotar.

En los procesos electorales transcurridos entre 1999 y 2011, los sufragios nulos no fueron una tendencia ascendente, según el registro de las elecciones que emite el Tribunal Supremo Electoral (TSE) (vea: Creciente participación ciudadana). Sin embargo, algunos consideran que esta acción podría marcar una diferencia este año.

Marcelo Colussi, politólogo, afirma que la tendencia a anular el voto “no es despreciable y parece ir en aumento. El sistema político debería saber leer el mensaje e interpretarlo como un llamado de la población. Invalidar el sufragio intencionalmente no es lo mismo que abstenerse. Que un significativo porcentaje de la población opte por anular su voto conscientemente, implica que el sistema ya no abre esperanzas; los políticos no generan expectativas”.

“Una mayoría de votos nulos puede ser un evento traumático, pero al mismo tiempo es una rebelión ciudadana en el marco de la ley, avalada por el artículo 45 de la Constitución Política de la República, así como una oportunidad para replantear el sistema fallido”, comenta Marco Antonio Garavito, psicólogo social. “En Guatemala el modelo está colapsado. Una muestra es que al finalizar las elecciones, los partidos dejan de tener actividad”, afirmó.

Desde su punto de vista, cada cuatro años aparece una gran cantidad de partidos con el único fin de participar en la campaña. Los criterios para elegir gobernantes son muy básicos y se resumen a “votar por el menos peor, por el más fisiquín, por la mejor canción”.

“Una mayor parte de sufragios nula nos obligaría a pedir la revisión del proceso, un referéndum, una nueva convocatoria a elecciones. También tenemos derecho a impedir que nuestro voto sirva para financiar a los partidos, que reciben dinero por cada voto válido. La ciudadanía ya no quiere financiar a los partidos políticos”, aseveró Garavito.

ES CORRECTO
Christian Echeverría, autor del blog Asuntos inconclusos dice que el voto nulo “es el ejercicio del derecho constitucional a la resistencia legítima, y a dos derechos humanos universales: libertad de conciencia y libre determinación de los pueblos”. Hay varios grupos en Facebook y en Twitter que lo promueven activa y específicamente. Según Echeverría, “la constitución y los derechos humanos son superiores a la Ley Electoral y de Partidos Políticos, y por lo tanto, el TSE está obligado a validarlo. Por eso el voto nulo es políticamente legítimo”. Roberto Bobby Recinos, emprendedor social de Revolución Inteligente#unmovimientoconsciente, expresa: “Hoy en Guatemala, el voto nulo no es computable. El sistema que lo define y valora lo considera un voto-desperdicio. Por muy intencional que pretenda ser, un voto nulo equivale a un voto anulado por error, un voto en blanco, o abstencionismo tradicional. En ese contexto de los términos jurídicos y estadísticos actuales, el voto nulo no tiene incidencia. Repito, hablamos aquí en términos de matemáticas y cómputos, solamente”.

Agrega: “Lo que realmente vale en sustancia es la democracia, supuestamente el tejido social de nuestro país, y sus fundamentos esenciales: libre expresión del pensamiento, libertad de conciencia, derecho a la protesta ciudadana, entre otros”.

Recinos considera que actualmente “el pueblo es consciente, inteligente, independiente y muy valiente, como se ha podido observar en los recientes eventos públicos. Decir que el voto nulo no vale es un pseudoargumento simplista que ignora los legítimos deseos del pueblo”.

Según refiere, el que no se computen ni se tomen en cuenta los sufragios nulos evidencia que en el sistema jurídico de Guatemala existe una grave laguna legal “que solo se puede interpretar como una falta de voluntad del legislador de darle contenido, trato conceptual y expresión abierta a un deseo que es válido en cualquier sociedad que se llame a sí misma, democrática”.

EFECTOS SIMBÓLICOS
El voto nulo, planteado como una expresión de descontento por ciudadanos indignados es, al igual que el abstencionismo, “un síntoma de pérdida de legitimidad del sistema político, pero no tiene efectos legales”, asegura Édgar Gutiérrez, director del Instituto de Problemas Nacionales de la Universidad de San Carlos de Guatemala (Ipnusac).

“El o la presidente pueden ser elegidos por una minoría y eso es válido para efectos de relevo del mando. Desde luego, un presidente con baja legitimidad debe interpretar su mandato como “limitado”, lo que debe motivar a procurar una regeneración del sistema político. Pero estoy seguro de que eso no lo entenderán nuestros políticos. Seguramente se asumirán como portadores de mandatos de fondo, no de arreglo del sistema, casi como de transición para salvar la institucionalidad”, afirmó Gutiérrez.

Rubén Hidalgo, director del Instituto Centroamericano de Estudios Políticos (Incep) y presidente del Mirador Electoral, indica: “En medio del escándalo y descontento social, a pesar de la crisis política que vive el Ejecutivo, Mirador Electoral considera que la única manera en que los ciudadanos pueden contribuir a la construcción del futuro es a través de la participación política”. Enfatiza que el voto nulo no es valorado por la ley, por lo que llama a los ciudadanos a informarse detalladamente sobre las propuestas políticas para ejercer un sufragio responsable.

“El anular la papeleta puede ser una manifestación de descontento, pero finalmente no cuenta para el nombramiento de nuevas autoridades e incide en que los gobernantes sean nombrados con escasa representatividad. Como organización que lleva varios años dando seguimiento a los procesos electorales, sugerimos canalizar las inquietudes ciudadanas y comprometer a los partidos políticos para que cada uno de ellos firme una propuesta mínima de agenda para el país”, agrega Hidalgo.

Julio Ochoa, vocero del TSE, enfatiza que ese ente hizo un llamado a la ciudadanía para emitir un voto consciente y respetuoso del sistema democrático. “Todas las leyes vigentes en el país indican que cada cuatro años tienen que elegirse autoridades. Una persona que se acerca a las urnas a anular su voto está incumpliendo con su responsabilidad”, señaló.

Asimismo, marca la diferencia entre abstencionismo y voto nulo, en el primer caso indicó la indiferencia ante el proceso, y en el otro que no se está de acuerdo. “Si todos anularan su voto, no habría una autoridad electa. Sea cual sea la decisión de los ciudadanos, es importante tomar en cuenta que el TSE es garante de la voluntad popular”, dijo Ochoa.

“Las papeletas anuladas se computan únicamente para efectos de un conteo final pero no significan nada en términos de elegir un candidato. El voto nulo no resta representatividad al proceso, tiene que haber un ganador aunque existan altos índices de abstencionismo y de votos invalidados. Quien no vote, igualmente deberá respetar a la autoridad electa por quienes si votaron. Está permitiendo que otros elijan por él”, concluyó el vocero del TSE.

Fantasma recurrente
Acecha las elecciones 2015
En la elección de Asamblea Nacional Constituyente de 1984, que marcó el retorno a la institucionalidad, el voto nulo fue muy significativo, lo cual fue una muestra del rechazo de una parte de la población a la oferta política electoral. Esos electores no se sentían representados y de esa manera manifestaban su inconformidad, según Édgar Gutiérrez, director del Instituto de Problemas Nacionales de la Usac (Ipnusac).
Desde entonces, el voto nulo comenzó a perder relevancia. “Pero ese fantasma ha vuelto a aparecer en las encuestas de opinión en medio de la crisis política que atraviesa el país”, afirmó el analista.
“El significado del voto anulado ahora es diferente al que esta acción tenía en 1984. Expresa el rechazo extendido a la clase política y ha subido con la crisis de la corrupción y la complicidad de los políticos en el Congreso y la propia Corte Suprema de Justicia (CSJ), con los mandatarios señalados” concluyó.

Expresan desencanto
Dan significado a no elegir
Roberto Recinos, activista a favor del voto nulo, resume en cinco puntos el significado de esa actitud:
1. Es una poderosa forma de la libre expresión del pueblo soberano y democrático, que denuncia y rechaza la oferta política existente, desde una perspectiva informada y racional.
2. Un ejercicio de libertad de conciencia, en el que el votante decide “no elegir” ante una oferta política deficiente y sin planes de gobierno.
3. Una manifestación pacífica de resistencia civil, cuyo contenido de valor está consignado en el artículo 45 de la Constitución Política de la República.
4. Expresión de indignación ante los modelos electorales actuales, y su estructura institucional, limitados y constituidos a favor de los dudosos intereses de comités cívicos, partidos políticos y mercaderes de la democracia, para quienes el sistema es un muy conveniente incentivo perverso.
5. No constituye apatía o abstención en su sentido más tradicional. Es una abstención activa, participativa y expresiva.

Siglo XXI

Accionan contra Otto Pérez y directivos por caso Igss-Pisa

Tres organizaciones presentaron una solicitud de antejuicio contra el presidente Otto Pérez Molina, y una querella contra la Junta Directiva y la Junta Licitadora del Instituto Guatemalteco de Seguridad Social (IGSS), a quienes acusan por delito de lesa humanidad debido a la muerte de varios enfermos renales, a causa de la concesión de un contrato millonario con la droguería Pisa, S.A.

La Asociación de Enfermos Renales del Instituto Guatemalteco de Seguridad Social (IGSS), el Movimiento Cadenas por La Libertad y la Fundación Denuncia Guatemala, presidida por la abogada Ana Lucía Alejos Botrán, presentaron dos recursos ante el Juzgado de Paz de Turno, por la muerte de 13 personas, que padecían problemas renales y que recibieron el tratamiento con medicamentos provenientes de dicha contratación.

La estrecha relación del expresidente del Seguro Social, Juan de Dios Rodríguez, con el mandatario levantó suspicacias en estas organizaciones sobre la complicidad surgida para celebrar el contrato millonario con una empresa que no contaba con registro sanitario para
operar, explicó Alejos.

“Guatemala tiene derecho a indignarse pero nosotros nos indignamos más por las vidas perdidas por negligencia”, opinó la abogada, quien en su calidad de portavoz de las organizaciones aseguró que los fallecimientos se tratan de un “ataque sistemático y generalizado de parte del Estado”.

También hizo el llamado para que aquellos pacientes que recibieron el tratamiento y se han visto afectados se unan, pues consideró que el número de infectados es mucho mayor al que actualmente aparece registrado.

Si el juzgado de turno da con lugar las peticiones, el caso sería trasladado al Congreso para que integre una comisión [esquisidora, la cual podría decidir sobre levantar la inmunidad
al mandatario.

Siglo XXI