Honduras: el presidente convocará al diálogo a fuerzas opositoras para tratar de solucionar crisis política

El presidente Juan Orlando Hernández está listo para empezar un proceso de diálogo con los diferentes sectores para ponerle fin a la crisis política. Así lo informó la presidenta del Comité Central del Partido Nacional, Gladis Aurora López.

La conductora del partido del Gobierno declaró que el mandatario ha dado muestras de escuchar a los grupos de oposición y solo está esperando que la oposición también dé muestras de voluntad, de querer iniciar un diálogo franco, sincero y honesto en función de los intereses del país, no partidistas ni particulares.

Preguntado el presidente del Partido Liberal, Mauricio Villeda, si está listo para dialogar con el presidente Hernández, dijo que sí, pero habría que ver primero cuáles serían los temas de agenda que pondría el gobernante.

Los jóvenes promotores de las marchas de las antorchas están exigiendo del Gobierno que se llegue hasta las últimas consecuencias en el caso de corrupción del Seguro Social. Demandan que se castigue a los dirigentes del Partido Nacional que supuestamente recibieron fondos de las arcas del Seguro Social.

El analista político Raúl Pineda también consideró prudente la mesa del diálogo, lo mismo que el empresario y excoordinador del Foro Nacional de Convergencia Juan Ferrera. Este último se pronunció por un “diálogo sincero y franco” con lo sectores que en este momento se adversan. Si el Gobierno y sus críticos no dialogan, se corre el riesgo de que se desarrolle una crisis política que mucho daño le ocasionará al país.

“Estamos al borde de una crisis si no se actúa con responsabilidad, por eso lo mejor que puede hacer cualquier persona investida de autoridad es responsablemente actuar, reforzando el Estado de derecho que no hemos tenido”, dijo Ferrera, Para Ferrera, acercar a las partes inconformes, sobre todo las figuras significativas, sería de mucho beneficio para este país que sigue teniendo los mismos problemas sociales, entre los que resalta una mala distribución de la riqueza.

La Prensa