Renuncia el jefe del Ejército, quien está acusado por crímenes durante la dictadura

El jefe del Estado Mayor General del Ejército, el teniente general César Milani, pasó ayer a retiro aduciendo “razones estrictamente personales”, según informaron las Fuerzas Armadas y el Ministerio de Defensa. Milani, sobre quien pesan acusaciones por su presunta participación en delitos de lesa humanidad durante la dictadura y por supuesto enriquecimiento ilícito (que él siempre negó y adjudicó a campañas de desprestigio), había solicitado ayer temprano esta medida, que fue aceptada horas más tarde por la Presidenta, volviéndose así efectiva. Desde el gobierno nacional ratificaron que los motivos fueron “estrictamente” personales, que la decisión fue del uniformado y descartaron cualquier lectura judicial o política del hecho. En su reemplazo, Cristina Fernández de Kirchner designó al general de división Ricardo Luis Cundom.

“En el día de la fecha el jefe del Estado Mayor General del Ejército, teniente general César Gerardo Milani, ha presentado su pase a retiro efectivo por razones estrictamente personales”, señaló con síntesis castrense el comunicado de esa fuerza con el que se dio a conocer la noticia.

Horas más tarde, el Ministerio de Defensa, también escueto, comunicó que había “aceptado el pedido de retiro” e hizo “un reconocimiento a la gestión realizada” por Milani, “agradeciendo su compromiso y dedicación permanente”. Este segundo texto, además, informó que el nuevo jefe del Estado Mayor General del Ejército era el general Cundom, un veterano de Malvinas que se desempeñaba como comandante operacional del Estado Mayor Conjunto.

Consultadas por Página/12, fuentes de la cartera de Defensa refrendaron la versión oficial y aseguraron que el retiro de Milani lo decidió el militar por motivos personales. Desde la oposición, por el contrario, se atribuyó la decisión a motivaciones vinculadas con las acusaciones por delitos de lesa humanidad que pesan sobre el jefe militar saliente: la fiscalía de Tucumán pidió que se lo indagara por la desaparición del conscripto Alberto Ledo, ocurrida en esa provincia en la que Milani actuaba como oficial en el marco del Operativo Independencia. También fue denunciado por su presunta participación en la privación ilegal de la libertad del ex preso político Ramón Olivera.

Milani siempre negó su participación en esos hechos y hace dos años se presentó ante un juzgado federal de La Rioja para ponerse “a total disposición” de ese tribunal. También advirtió sobre la existencia de una “campaña mediática de desprestigio” en su contra, a la que también le atribuyó las denuncias por enriquecimiento ilícito que se le hicieron desde programas de televisión. Cuando su pliego de ascenso fue aprobado por última vez en el Senado, el militar contó con el respaldo de la Asociación Madres de Plaza de Mayo; mientras que el Centro de Estudios Legales y Sociales, que no lo había impugnado hasta entonces, decidió oponerse a su designación al evaluar nuevas evidencias. “Hoy vemos con preocupación que la persona que tiene la responsabilidad de conducir las fuerzas armadas hace propios, en el ejercicio de su investidura, argumentos que contradicen avances fundamentales de la reconstrucción democrática llevada adelante por toda la sociedad argentina en los últimos 30 años”, expresó el CELS en mayo de 2013, un mes después de su nombramiento y en medio de la polémica que desató su ascenso.

Ayer por la mañana, antes de que se conociera la renuncia de Milani, se publicó una entrevista de la titular de Madres, Hebe de Bonafini, donde ella volvió a reivindicar a Milani. Allí sostuvo que la denuncia en su contra fue “inventada” y que ella lo seguiría defendiendo “hasta que esté en la cárcel” y no cambiaría su opinión “mientras tanto”. Para Bonafini, la denuncia contra Milani que figura en el Nunca Más de La Rioja no aparece en el original y “se insertó” allí con motivaciones políticas. Finalmente, argumentó que el ex presidente Néstor Kirchner y la ex ministra de Defensa Nilda Garré nunca le “habrían presentado al malo de la película” y agregó que la actual embajadora ante la OEA “dijo una y mil veces” que la acusación contra el militar “era una mentira”.

Luego de que se conociera la decisión de Milani, el ministro de Defensa, Agustín Rossi, suspendió una conferencia de prensa que tenía prevista junto al presidente del Parlasur, el venezolano Saúl Ortega. Horas más tarde, el ministerio anunciaba el nombre de su reemplazante. Cundom es un general del arma de Infantería de 59 años, nacido en Córdoba, con un perfil ejecutivo, que tenía a su cargo las principales operaciones militares, incluyendo las campañas antárticas, las misiones de paz de Cascos Azules de Naciones Unidas, operativos electorales y la participación militar de asistencia en casos de emergencias civiles. El general, que fue condecorado por el Congreso Nacional por su desempeño en Malvinas, asumirá el lunes en una ceremonia en el Colegio Militar. Su ascenso a teniente general deberá ser aprobado por el Senado.

Página 12

Milani afronta causas por supuesta violación a los derechos humanos y enriquecimiento ilícito

El exjefe del Ejército, César Milani, afronta en la actualidad causas por su supuesta complicidad con la violación a los derechos humanos durante la dictadura militar y una investigación por presunto enriquecimiento ilícito.

Milani, quien es cuestionado por la oposición y por organismos de derechos humanos, hasta el momento, no cuenta con ningún procesamiento en esas causas, que se iniciaron tras la decisión de la presidenta Cristina Kirchner en nombrarlo al frente del Ejército.

Una de las causas está en manos de la justicia de Tucumán, en donde Milani es investigado por supuesta complicidad con la desaparición del conscripto Alberto Ledo, ocurrida en esa provincia en junio de 1976.

Se lo acusa de falsificar un acta mediante la cual se intentó hacer pasar a Ledo como desertor del Batallón de Ingenieros en Construcciones 141 de La Rioja, desplegado en la ciudad tucumana de Famaillá.
En ese proceso, el fiscal federal Carlos Brito pidió la indagatoria y la misma fue rechazada hasta el momento por el juez Daniel Bejas, aunque se lo sigue investigando.

Ahora está en poder de la Cámara Federal de Tucumán resolver si hace lugar o no al pedido de la defensa de Milani para apartar al fiscal Brito, y luego evaluar si es o no procedente la indagatoria que éste reclamó contra el Jefe del Ejército.

La otra denuncia por presunta violación a los derechos humanos durante la última dictadura se le sigue a Milani en La Rioja, donde es acusado por el secuestro, detención y torturas de Pedro y Ramón Olivera, en 1977.

Por esta causa fue muy criticado el fiscal Michel Horacio Salman por parte del CELS, querellante en el caso.

En la Capital Federal, el juez Daniel Rafecas sigue adelante con una investigación por presunto enriquecimiento ilícito en contra de Milani, a raíz del crecimiento en su patrimonio.

En esta última pesquisa y por pedido del fiscal federal Jorge Di Lello se está llevando a cabo un peritaje contable que determinará la suerte de Milani, luego que ya se realizara un estudio a cargo de la Policía de Seguridad Aeroportuaria.

La otra denuncia reciente contra Milani está en poder del juzgado de Rodolfo Canicoba Corral, donde se lo acusó de haber brindado una cena que tuvo un costo de 16 mil pesos y se sospecha que se pagó con fondos del Ejército.

Terra