Uruguay: central única de trabajadores integrará a tres mujeres a su nuevo Secretariado

Fernando Pereira, nuevo presidente del PIT-CNT, anunció que la central integrará al nuevo Secretariado Ejecutivo a tres mujeres responsables de distintas secretarías como “parche” porque en la conformación que salió del congreso no había ninguna mujer.

El anuncio fue realizado hoy sábado en una entrevista con Julio García, el exintegrante del Ejecutivo, en el programa Pensando con Banderas de Líber que va por Radio Oriental.

Explicó que pese a contarse con las mayorías necesarias no se reformó el estatuto porque se negociarán algunos aspectos para lograr aún más consenso y se realizará un congreso extraordinario dentro de un año o un año y medio para reformar el estatuto, cosa que considera imprescindible. La misma inexistencia de mujeres en la dirección la consideró como una consecuencia del estatuto vigente. Se preguntó si se podrá llegar a una central con sólo diez o doce confederaciones grandes en lugar de setenta y nueve.

Pereira anunció que el movimiento sindical “no está cerrado” a contemplar en los consejos de salarios a sectores con dificultades. “Si hay sectores empresariales que realmente demuestran que están en situación de crisis, los vamos a atender.”

También reveló que el Instituto cuesta Duarte del PIT-CNT prepara un proyecto para fijar precios de referencia a artículos de la canasta básica familiar que no repetirá la reinstalación de un control de precios.

El dirigente se refirió también a que es un déficit que la central no ha podido estudiar globalmente los presupuestos en lugar de disgregar la negociación en reclamos sectoriales. “Lo que creo es que hay que ser capaces de mirar desde el movimiento sindical la construcción del país en perspectiva y qué aspiramos a hacer. No sé si es fácil.”

Independencia sindical

Fernando Pereira resaltó la presencia del presidente Tabaré Vázquez y el ministro Ernesto Murro, por la necesaria vinculación de los sindicatos con el gobierno y por la calidad de ambas intervenciones. “Algunos se asustan con el cuco”, comentó sobre la sorpresa que esto ocasionó. “Doscientos años de cuco y se asustan, y le buscan las tres patas al gato. Lo cierto es que el movimiento sindical en diez años a los gobiernos de izquierda le hizo más de cuarenta medidas de paro. Entonces, ¿la demostración de independencia cuál debería ser?”

Luego enumeró algunas de las conquistas por las que se paró: “Para que se convocaran a los consejos de salarios, para que se votara la ley de libertad sindical, para impulsar la ley de responsabilidad penal empresarial, para construir un sistema que protegiera al sector doméstico, para que las ocho horas llegaran al sector rural, para que los trabajadores privados tuvieran mayor cantidad de licencias durante el trabajo para que puedan estudiar, cuidar a sus hijos, para que la ley de maternidad se ampliara en cantidad de semanas. Claro, yo podría decir todas estas no son conquistas, así me siento un poco más independiente. Pero estas conquistas fue posible hacerlas porque hubo un movimiento sindical movilizado y porque hubo un gobierno con una sensibilidad absolutamente distinta a los que habían antes de 2005.”

Importancia del congreso.

Corporación y lucha por salario

Las tres carencias de la sociedad neoliberal

Ante críticas sobre que las resoluciones del congreso solo reafirmaron definiciones anteriores, dijo que cree que no se pueden hacer congresos cada dos o tres años y esperar porque el mundo no plantea grandes temas a esa velocidad. “¿Es que el movimiento sindical agarra cada vez una lapicera y comienza a reescribir la historia o es que la viene construyendo desde el año sesenta y seis?”

Destacó, además de la ratificación de la plataforma, programa a mediano plazo y elección de una dirección para que las lleve adelante, que se marcaron dos momentos relevantes para este año. “Uno vinculado al presupuesto y en particular al presupuesto educativo”. No es solo pelear por los salarios de los trabajadores, “porque esto podría parecer corporativo, pero resulta que pelear por el salario es corporativo. No es corporativo, es pelear por la calidad de vida tuya y la de tu familia. Se ha llegado a un límite tal que plantear salario parece parte de una corporación. No, plantear salario es parte de la vida humana. es necesario, es inherente a la condición de un sindicato.” Pero va más allá de eso, dijo, porque cuando un trabajador tiene 17 mil pesos de salario busca otro empleo y eso conspira contra la calidad educativa y luego con el consumo cultural, la crianza y finalmente la convivencia.

“No es que esté en crisis la cultura de la solidaridad. Lo que está en crisis es una práctica que tenía el Uruguay.” Citó al respecto a un sociólogo polaco que afirma que “el modelo neoliberal tiene tres grandes carencias que hay que modificar. La primera es que solo pueden crecer los salarios si crece la riqueza, olvidando que se puede distribuir lo que se tiene. La segunda es creer que la felicidad se obtiene en las tiendas. Es decir, uno trabaja catorce horas para ir a una tienda y comprar una prenda de ropa para satisfacer la felicidad del hijo. Cambia el abrazo en la mañana por un regalo bueno en algún momento del año. Y la tercera es que la cultura de la solidaridad entró en crisis. Pero no entró en crisis porque sí. entró en crisis porque a los más poderosos le dejaron de importar los más débiles, con lo cual se transforma todo en invisible.”

Presupuesto, prioridades y el 6%

Sobre las prioridades de la central en relación al presupuesto nacional, Fernando Pereira confesó que “tal vez sea uno de los debes más importantes del movimiento sindical. Nunca logró discutir globalmente el presupuesto. Antes le llamábamos la huella”, desde la entrada del Palacio había una huella de todos los sindicatos públicos yendo a demandar algo. “Lo que creo es que hay que ser capaces de mirar desde el movimiento sindical la construcción del país en perspectiva y qué aspiramos a hacer. No sé si es fácil.”

“Yo sacaría el 6% -agregó- y me formularía esta pregunta. Insólitamente, el otro día se la hizo Luís Lacalle Pou. No es el 6%, es cuánto necesita la Educación para construir educación de calidad.”

De ahí se derivan preguntas sobre egresos, pero también sobre ingresos: “Los trabajadores público no todos están mal pagos, pero hay un sector de ellos que están mal pagos. debería poder firmarse un convenio de que si el país va a crecer a tasas del 15%, esos salarios al menos crezcan en esa dimensión.” Además, “ampliar el espacio fiscal. Y esto es una discusión dura. ¿Se puede cobrarle mayores impuestos a los que más tienen? ¿Hay espacio para aumentar el IRAE del 25 al 30%, o aumentar el impuesto a los patrimonios o que aquellos salarios mayores de 250 mil pesos pagar algo más de IRPF? Nosotros creemos que sí.”

Proyecto sobre canasta básica

“¿Es posible que el Uruguay tenga una política de control de precios sobre algunos productos de la canasta básica familiar?” Y que “todos sabemos que hay varios de esos productos que están sobre especulados?” Pero, “no estamos planteando un control de precios que ya fracasó en Uruguay en la década del 60. eso sería horrible plantearlo. Sino elegir una canasta precisa y que haya precios de referencia. Y estamos trabajando con el Cuesta Duarte para hacer una propuesta concreta. que será atendida por el gobierno o no, pero que la vamos a hacer”.

Reforma del estatuto

Pese a que es una propuesta reiterada de varias tendencias y que los votos para reformar el estatuto de la central superaban por primera vez la mayoría especial de dos tercios, no se llegó a votar.

“Hubo sindicatos y corrientes que pidieron más tiempo -explicó Pereira-. Otros que tenían una posición negativa a la reforma y que pedían que hubiera ciertas modificaciones y se optó por lo que se opta en general en el movimiento sindical, tener mayores marcos de tolerancia y llegar dentro de un año a un congreso extraordinario que lo vote con el mayor consenso posible. Pero sí estaban los votos. Eso es verdad, y había ampliamente más del 70%”.

Luego insistió en el nuevo congreso. “Creo que sí, un año o un año y medio. En el movimiento sindical los tiempos son relativos. si cinco minutos valen veinticinco, el año puede valer un año y medio. Pero en seguida se va a instalar. Hubo acuerdos muy amplios en la reforma actual. Pero además, vamos a ser claros. Hace cincuenta años, tener personería jurídica o no a nadie le importaba, cuando se fundó la central. Hoy es imposible pensar no tenerla.” Se trata de “un tamaño superior a 400 mil. Ni las mutualistas más grandes tienen 400 mil afiliados. Este tamaño hay que poder administrarlo de la mejor manera.”

Mujeres en la dirección

“Ahora, esta reforma estatutaria no cubría algunos temas de déficit estatutarios” explicó el nuevo presidente de la central. “Por ejemplo, con este estatuto no es posible tener participación de género dentro del Secretariado. No es posible. Y lo voy a explicar, porque la gente no entiende esto. Cuando uno dice la autonomía de los sindicatos y tira banderas al cielo, yo estoy de acuerdo, pero debería haber autonomías relativas. Por ejemplo, si el PIT-CNT tiene votado que el 30% de la dirección sean mujeres, debería poder decir: Cada tres nombres de la lista tiene que venir alguien que sea mujer, como en las elecciones. ¿Por qué no lo puede decir? Porque nadie se puede meter en el sindicato a decir cual es el representante, porque el estatuto actual no lo permite.”

Luego anunció que “igualmente, en la política de género y de equidad se van a tomar tres medidas rápidas. Una es que entre al Secretariado la Secretaría de Género y Equidad, la segunda es que entre la Secretaría de Derechos Humanos, que tiene una compañera al frente, Fernanda Aguirre, y la tercera es que entre una compañera joven del Departamento de Jóvenes” del PIT-CNT. “Esto es un parche -reconoció-, pero resuelve un déficit democrático; por un tiempo lo resuelve.”

¿Diez o doce confederaciones grandes?

“Otro déficit que tenemos, que no lo podemos ocultar: siete sindicatos eran más de la mitad del Congreso -observó-. El Congreso eran 79 sindicatos, pero 7 eran más de la mitad. Por lo cual tenemos sindicatos de 40 mil, como el Sunca; cerca de 40 mil, como la FUS; cerca de 35 mil como Cofe; mayores a 20 mil, como la FUM, como Fuecys, y después tenemos sindicatos de 200.”

“Ir a grandes confederaciones”, opinó. “Si no vamos a grandes confederaciones, ¿cómo es que vamos a poder defender mejor a los trabajadores en esos sectores de actividad? Efectivamente, ¿se pueden tener ocho sindicatos en la educación? ¿Es razonable? ¿O en la salud tener más de uno, o en la energía o en la alimentación tener 20 o 30 grupos? ¿Es posible tener una central sindical que tenga diez o doce confederaciones y que realmente sean potentes y que logren colocarse en la escena nacional como confederaciones y agrupaciones fuertes que defiendan a los trabajadores de las diversas ramas de actividad?

Primero el trabajo, luego el salario

Finalmente,Pereira respondió a expresiones de Juan Castillo, exdirigente sindical comunista y actual Director Nacional de Trabajo quien reconoció que hay trabajadores con salarios bajos pero destacó que, ante el aumento del desempleo “la prioridad es mantener los puestos de trabajo y después pensar en no perder el poder adquisitivo. No todos los sectores crecen y hay que tenerlo en cuenta.”

“Yo contigo milité cuando teníamos veintipico de años y con Castillo en el mismo Ejecutivo -dijo a Julio García que representaba a Aute-. Si a los tres nos llamaran a decir algo diríamos algo parecido a lo que dijo Castillo. Es decir, no puede haber una prioridad principal para un trabajador que mantener su puesto de trabajo. No hay, no existe otra. Cuando las circunstancias económicas lo permiten, además vas por mejorar tu poder adquisitivo.”

“Los comentarios de Juan son absolutamente acertados. Nosotros no podemos tirar al barrer. Por ejemplo, si la economía nacional va a crecer 15%, razonablemente los salarios deberían acompañar ese crecimiento económico. Lo que no podemos obviar que puede haber empresas que tienen dificultades para asumir ese crecimiento económico porque el crecimiento no va a llegar por ellas. Ahí, si hay información de la empresa que amerite que ese ajuste no se dé, pues bien, habrá que hacerlo. Si hay otras empresas que, por el contrario, tienen una situación superior, porque las crisis traen oportunidades para otro sector, ahí habrá que ver si el aumento no podrá ser mayor. No estamos cerrados a que es 15 para todos, no no; porque eso sería ser suicida. Estamos diciendo esta es una política que vamos a llevar adelante. Si hay sectores empresariales que realmente demuestran que están en situación de crisis, los vamos a atender.”

La República