Alarmas en Venezuela – Diario El Tiempo, Colombia

Los conceptos vertidos en esta sección no reflejan necesariamente la línea editorial de Nodal. Consideramos importante que se conozcan porque contribuyen a tener una visión integral de la región.

Las señales son preocupantes, las alarmas están empezando a sonar dentro y fuera. Lo que puede suceder en las elecciones legislativas del 6 de diciembre en Venezuela se ha convertido en algo inquietante, porque está en juego no solo la democracia del país, sino también el derrotero que puede tomar la revolución bolivariana. Todo esto en un contexto de profunda crisis económica y de desabastecimiento, con una inflación que para entonces puede rondar el 200 por ciento y con un problema de seguridad ciudadana que, al contrario de la propaganda gubernamental, no es invento de los medios de comunicación opositores. Y el precio del barril de petróleo bajando…

Las recientes decisiones de la Contraloría General de inhabilitar a algunos de los más influyentes líderes de la oposición para ejercer cargos públicos y, por ende, bloquear su aspiración a integrar la Asamblea Nacional son vistas como un intento desesperado del oficialismo ante los sondeos de opinión que anuncian que, por primera vez en años, el chavismo podría perder unas legislativas. María Corina Machado, el exalcalde Enzo Escarano, el exgobernador Pablo Pérez y el exalcalde Daniel Ceballos (en prisión) son las víctimas de una medida que no ha sido suficientemente explicada, ni menos justificada por el organismo de control. Precisamente, algunos de ellos han conseguido las más altas votaciones en elecciones pasadas y derrotado a los candidatos del Gobierno.

De ahí que 27 exjefes de Estado y de Gobierno de Latinoamérica y España le hayan pedido al presidente Nicolás Maduro, en una carta, que las elecciones sean “libres, justas e imparciales”. También solicitaron la “imparcialidad absoluta del poder electoral” y una verificación independiente de que la tecnología usada en el proceso es “inviolable”. Además, se sumaron al mayor clamor de las últimas semanas: que sean autorizadas las misiones de observación electoral “imparciales” de la Unión Europea y la OEA.

En el campo del Gobierno está el tranquilizar al pueblo, a la oposición y a la comunidad internacional organizando unos comicios limpios e impecables. Puede ser el comienzo del tan urgente diálogo nacional. El escenario contrario es mejor no imaginarlo.

El Tiempo