Banco Central de Argentina aumenta montos que la banca privada debe prestar a PyMEs

El Banco Central renovó por otro semestre la Línea de Créditos para la Inversión Productiva (LCIP), con ampliación en el cupo de financiamiento y una baja de un punto en la tasa de interés. Las entidades financieras alcanzadas deberán destinar a este tipo de financiamiento el equivalente al 7,5 por ciento de los depósitos del sector privado no financiero en pesos a una tasa de interés de hasta el 18 por ciento anual y un plazo desde los 36 meses. Por su parte, la Secretaría de la Pequeña y Mediana Empresa (Sepyme) incrementó en un promedio de 50 por ciento el monto máximo de facturación para ser considerador micropyme, lo que incrementará este universo de cara a ser beneficiario de este financiamiento productivo. Los bancos podrán ahora destinar un porcentaje del cupo a créditos para la adquisición de vivienda única para grupo familiar. “Esto permitirá volcar en 2015 una masa de crédito para la inversión y la producción de alrededor de 90.000 millones de pesos sólo a través de esta línea, a la que pensamos darle carácter permanente”, sostuvo ayer el presidente del Central, Alejandro Vanoli.

La autoridad monetaria busca que los bancos apuntalen la recuperación de la actividad económica a través del financiamiento productivo. Vanoli había anticipado que este nuevo tramo de la línea para inversión tendría condiciones más exigentes para que las entidades financieras se focalicen en las firmas de menor tamaño. Si bien los bancos incrementaron en los últimos años su presencia en la economía real, desde comienzos de 2015 endurecieron las condiciones de acceso al financiamiento para las empresas más chicas, según reclamaron al banquero central desde distintas asociaciones pymes. Lo que denuncian es que los bancos se concentran en el tramo de mayores ingresos dentro de la categoría pyme para cumplir con el cupo.

La Sepyme, a su vez, actualizó los valores de las distintas ramas productivas. Según la nueva tabla, se considerará pyme a quien factura anualmente para firmas del sector Agropecuario 82 millones de pesos (con un aumento de 51,9 por ciento), en la rama Industria y Minería hasta 270 millones (47,5 por ciento), de Comercio hasta 343 millones (37,2 por ciento), Servicios hasta 91 millones (44,4 por ciento) y Construcción hasta 134 millones (59,5 por ciento).

Durante el primer semestre de 2015, todos los bancos que operan en el país debieron destinar el equivalente al 6,5 por ciento de los depósitos para prestar a una tasa del 19 por ciento, luego de que ese cupo se hubiera incrementado y la tasa de interés disminuyera a fines de 2014. Anteriormente, las entidades destinaban a esta línea el 5,5 por ciento de los depósitos, con una tasa del 19,5 por ciento. “Las nuevas condiciones implican un fuerte aporte a la recuperación de la economía y al impulso del sector productivo, lo cual se traducirá en mayor inversión y mayor empleo”, destacó el presidente del Central.

La actualización de los cupos incrementa en un 40 por ciento el monto disponible para créditos, al pasar de 37.000 millones de pesos destinados en el primer semestre a 52.000 millones en la segunda mitad del año. Para mantener un criterio federal en la asignación de los préstamos, el Central autorizará una mayor imputación al cupo de financiamiento a aquellas entidades que otorguen préstamos a proyectos por concretarse en regiones de menor desarrollo económico. Es decir, tendrán un peso –de hasta dos veces– que un crédito en una zona bancarizada. Este incentivo se aplicará también para el financiamiento de empresas más pequeñas dentro del universo mipyme.

En la última actualización se había permitido computar el descuento de cheques de pago diferido, certificados de obra pública y facturas conformadas por parte de esas empresas, prefinanciación de exportaciones y financiaciones hipotecarias para individuos. Ahora, en el caso de los créditos hipotecarios, se podrá imputar hasta un 40 por ciento del cupo, que podrá aplicarse a la compra, construcción o ampliación de viviendas. La tasa de interés deberá ser fija de 18 por ciento anual durante el primer año, en tanto que a partir del segundo podrá aplicarse una tasa variable que no podrá exceder a la Badlar en pesos de bancos privados más 150 puntos básicos, en la medida en que no supere el incremento del Coeficiente de Variación Salarial (CVS). También podrán destinar un porcentaje del cupo para créditos a personas físicas que apliquen esos fondos de manera directa a la adquisición de vivienda única de su grupo familiar mediante la cesión en garantía de derechos sobre fideicomisos para la construcción del inmueble.

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