Carlos “Chacho” Álvarez, secretario general de ALADI: “Estamos trascendiendo los matices ideológicos en la integración”

Por Mauricio Llaver y Cristina Rodríguez

Carlos “Chacho” Álvarez, ex vicepresidente de la Nación y actual secretario general de la Asociación latinoamericana de la Integración (ALADI), trazó un análisis respecto de cómo organismos como el Mercusur y el Parlasur están fortaleciendo la integración de los países de América Latina. Al ser consultado sobre de la renovación de autoridades en el Parlasur, por primera vez a través del voto popular en el Argentina, consideró que lo va a visibilizar como institución y le dará mayor entidad.

En una entrevista que brindó a After Office, aseguró que por más que gane Mauricio Macri o Daniel Scioli las elecciones presidenciales “no va a haber grandes cambios en la política de integración regional”.

-La integración latinoamericana, en sus diferentes esquemas usted estuvo en el Mercosur, y ahora está en Aladi; ¿usted cree que está mejor que hace 20 años?

Los procesos de integración latinoamericana, son procesos largos, complejos, conflictivos y hay que tener sobre ellos una mirada estratégica y mucha paciencia. No se puede medir con la misma lógica con que nosotros evaluamos la coyuntura políticas nacionales. Son procesos que tienen alzas que generan momentos de mucha convocatoria, mucho interés y de reprente, se amesetan algunos decaen, eso le pasó a la comunidad andina por ejemplo. Hoy está atravesando un momento de discusión, como el Mercosur, un momento de debate, de que hay determinadas miradas que necesitan plantear y repensar ese proyecto.

El proceso de integración latinoamericana es como un gran instrumento a lograr, a afianzar y sienta una perspectiva estratégica que es difícil dilucidar desde en una política tan tomada por las urgencias y por la coyuntura.

-¿Usted lo ve con la fuerza, el impulso que tuvo con Raúl Alfonsín y José Sarney, en su momento?

Fue el momento fundador, dejamos atrás los conflictos con Brasil, las hipótesis de conflicto con, y empezamos a construir una gran amistad con Brasil. Fue una bisagra en la historia. Muchas de las cosas que se hicieron el Unsaur y el Mercosur se lo debemos a ese encuentro. Fue la partida de nacimiento de un momento distinto en la región.

-¿Cómo ve las perspectivas de la elección para el Parlasur, es decir vamos a votar por primera vez a nuestros representantes?

Esta elección está como rescatando al Parlasur, venía de un declive muy pronunciado. Hasta el momento los únicos que habían elegido sus parlamentarios por voto directo era Paraguay. Entonces, no tener la elección por voto directo le quita a la instancia legislativa toda cualidad. Lo convierte en menos que un foro.

Entonces, la elección argentina va a tener que explicar y decir algo más sobre la función del parlamento en el proceso de integración. Y va a ayudar a que en la próxima elección Uruguay y Brasil elijan a los parlamentarios por voto directo.

-¿Cómo ve las elecciones en Argentina, en términos de cambio y continuidad de las políticas de integración regional?

La integración ya se empieza a convertir en una política de Estado, con matices, según cada gobierno. No es lo mismo como lo encara Ollanta Humala en Perú, que Bachelet en Chile, o incluso hay diferencias entre Dilma y Lula en Brasil.

En general el avance que se dio en la región, es que los países cualquiera sea su signo ideológico, más a la izquierda o al centro, o inclusive a la derecha como fue el caso de Sebastián Piñera valoriza en este momento de globalización, contar con un bloque más sólido. Que América Latina y Sudamérica puedan constituirse en actores importantes en el acontecer global.

Saben que los países solos tienen mucha más dificultad. Y si participan de un proceso de un continente que genera expectativas, que puede ser susceptible de recibir inversiones y que puede desarrollarse, crecer y mejorar sus estándares económicos y sociales, en ese sentido; la política está más orientada a la continuidad, que a los cambios.

-Ósea que independientemente si gana Daniel Scioli o Mauricio Macri no ve posibilidades de cambio

No, porque estamos trascendiendo un poco los matices ideológicos, en la política de integración.

Le doy un ejemplo, cuando cambió el primer gobierno de Michelle Bachelet por el de Piñera parecía que la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) iba a retroceder, porque un gobierno de derecha ya no las iba a seguir. Sin embargo, Chile presidió la CELAC, Chile le cedió la pro tempore a Cuba y parecía ciencia ficción, una cosa imposible que se diese.

-El papel de Aladi ¿crea condiciones para la promoción y el comercio entre estos países?

No hay integración si no hay más comercio. Es verdad que lo comercial no es la única dimensión de la integración, pero lo comercial es muy importante. Las pymes pueden internacionalizarse y crear una mayor densidad.

Por eso, desarrollamos la expo Aladi, donde participan las pequeñas y medianas empresas para que puedan hacer negocios.

Tenemos que hacer crecer a nuestro mercado interintegracional. Y para eso, tenemos mucho que andar.

-Hoy el mundo habla de Grecia y pone en tensión a la Unión Europea, que parecía el bloque más aceitado del mundo. ¿Qué opinión le merece?

Han construido una unidad muy fuerte. Lo que se plantea hoy es que fue inapropiado avanzar en el euro. Fue una decisión más política que económica por las asimetrías de desarrollo.

Muchos analistas coinciden en que faltan liderazgos que fueron los que encararon los temas de la unidad. Lo que domina más hoy es el mercado que la visión de los grandes hombres que construyeron Europa.

MDZOL