Chile: proyecto de transparencia económica de partidos políticos ingresa al Parlamento

El proyecto de ley de partidos políticos -comprometido por la Presidenta Michelle Bachelet en el marco de la agenda de probidad y transparencia- ingresó ayer al Congreso, a través de la Cámara de Diputados.

El presidente de la Comisión de Constitución, Leonardo Soto (PS), afirmó que evalúa poner la iniciativa en la tabla de esa instancia el próximo martes, para dar inicio a su discusión.

Entre las medidas que contempla la propuesta está la exigencia de que los integrantes de las directivas de las colectividades deberán “efectuar una declaración anual de intereses y patrimonio”.

El proyecto contiene, además, una serie de modificaciones al funcionamiento de los partidos (ver recuadros). Una de ellas apunta a los sistemas de elecciones internas de las colectividades, aspecto que se busca uniformar. Sin embargo, en el oficialismo no hay claridad de las implicancias que tendrá este cambio, ya que podría afectar especialmente al PS, el PC y la UDI, que tienen sistemas indirectos.

En el gobierno explican que el proyecto plantea un marco general y que los detalles se definirán durante la discusión, intentando consensuar los cambios con los dirigentes.

Declaración anual de intereses y patrimonio

El proyecto del gobierno contempla en su artículo 24, referido a las directivas centrales de las colectividades, que todos sus integrantes deberán informar su patrimonio.

En el texto del Ejecutivo se establece que tanto el presidente del partido como los vicepresidentes, los secretarios y los tesoreros, deberán “efectuar una declaración anual de intereses y patrimonio en los términos de la Ley sobre Probidad en la Función Pública, la que deberá ser remitida al Servicio Electoral para su custodia”. Actualmente, los integrantes de las directivas de las colectividades no tienen ninguna obligación al respecto.

Otra modificación que se incluye en la iniciativa impulsada por la Presidenta Michelle Bachelet establece que los partidos políticos también estarán obligados a publicar el monto total de las cotizaciones de sus afiliados. Esto, además de los aportes, donaciones, asignaciones testamentarias y todo tipo de transferencias públicas o privadas que se reciban a partir de su inscripción. Asimismo, deberán transparentar su balance anual y las transferencias de fondos que efectúen con cargo a los fondos públicos que perciban, incluyendo todo aporte económico que las colectividades entreguen a personas naturales o jurídicas.

Actualización mensual de afiliados

Las colectividades estarán obligados a llevar un registro actualizado de sus afiliados. En éste, se deberá eliminar a las personas fallecidas; a quienes se encuentren afiliados a más de un partido; a los inhabilitados para ejercer el derecho a sufragio; a quienes hayan renunciado; y a las personas que no hayan participado en dos de los tres últimos procesos electorales internos, de carácter nacional, de su respectivo partido. Para mantener esta actualización, las colectividades podrán solicitar la información al Servel, organismo que tendrá un plazo de 10 días para entregarla. Las afiliaciones y desafiliaciones deberán ser informadas al Servel dentro de los primeros tres días hábiles del mes.

Nuevas exigencias de democracia interna

Uno de los elementos centrales apunta al sistema que utilizada cada partido para reglamentar la elección interna de sus dirigentes. El objetivo es generar un marco uniforme. Para esto, se consideran los siguientes factores: los afiliados a cada partido tendrán derecho a voto en las elecciones internas, algo que no sucede actualmente con todos los integrantes de una colectividad. Si bien algunos partidos tienen sistemas de elecciones directos o por mayoría, otros utilizan fórmulas distintas. Por ejemplo, en la UDI existe un consejo general, conformado por cerca de 350 personas, que son los únicos que pueden votar por la directiva del partido. En el caso del PS, existe un comité central, con cerca de 120 integrantes, que son los encargados de sufragar por las personas que conformarán la mesa directiva. En el texto también se plantea que los miembros de una serie de órganos internos deberán ser electos “democráticamente, aplicando para ellos la regla de la mayoría”. En todo caso, el proyecto contempla un resguardo, dejando sin una definición exacta la fórmula para uniformar las democracias internas de las colectividades: plantea que los procedimientos deberán realizarse en concordancia con los estatutos de cada partido. En La Moneda dicen que será uno de los principales temas de debate.

Obligación de incluir mujeres

Aunque actualmente varias colectividades incorporan una cuota de género en sus elecciones internas -la que en ocasiones se traduce en que candidatas con una menor votación que contrincantes masculinos se impongan en algunos comicios-, el proyecto establece que esto deberá consagrarse en las normas de cada colectividad.

“Los estatutos de cada partido deberán contemplar mecanismos que garanticen la inclusión de mujeres en la conformación de las directivas y en cada uno de los órganos internos, con el fin de propender a la paridad de género en su integración”, plantea el proyecto en una de sus propuestas.

Podrá haber órdenes de partido, con límites

La iniciativa del gobierno también deroga la norma que actualmente prohibe a los partidos dar órdenes a sus parlamentarios. Esto, por ejemplo, para determinar la forma en la que deben votar un proyecto de ley. Junto a esta medida, que ha generado críticas de algunos sectores, en el proyecto del Ejecutivo se plantea que se considerarán como “infracciones a la disciplina interna” algunos comportamientos. Entre ellos, se menciona “infringir pública y notoriamente los acuerdos adoptados por los organismos oficiales del partido” y “desconocer pactos políticos, electorales o parlamentarios celebrados por el partido, sin la autorización correspondiente”.

Pese a ello, en el texto se señala que “la disciplina interna de los partidos políticos no puede afectar el ejercicio de derechos, el cumplimiento de deberes prescritos en la Constitución y en la ley, ni el libre debate de las ideas al interior del partido”.

Tal como las medidas sobre democracia interna de las colectividades, el ámbito sobre las órdenes de partido también será objeto de debate en las próximas semanas, especialmente para precisar sus alcances y evitar espacios para la interpretación. Uno de los temas en el que las colectividades prevén que esta medida no regirá será en el debate del proyecto de aborto, pues consideran que en este caso deberá primar la libertad de conciencia.

La Tercera