El acuerdo Gobierno-Farc suma apoyos y resaltan papel de ONU y Unasur

El acuerdo entre el Gobierno y las Farc para acelerar los diálogos en La Habana mientras desescalan la guerra en Colombia fue recibido este lunes con beneplácito por distintos sectores del país y de la comunidad internacional.

Tanto el anuncio del presidente Juan Manuel Santos de que en noviembre evaluará si se avanzó en los acuerdos y si las Farc cumplieron su tregua unilateral para decidir si mantiene el proceso de paz, como el cambio en la metodología de negociación para agilizar devolvieron la confianza en que se podrá lograr la firma de la paz con esta guerrilla.

En este sentido se produjeron pronunciamientos tan importantes como el del papa Francisco y el del secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon. Los dos felicitaron al Gobierno y las Farc por el acuerdo y llamaron a sus líderes a no desfallecer en la búsqueda de la paz.

Ban Ki-moon, en un comunicado difundido por su portavoz, aseguró que desde las Naciones Unidas se dará “todo el apoyo que se requiera para asegurar el éxito del fin de las negociaciones y la implementación de un acuerdo de paz”.

Por su lado, el papa Francisco dijo al término de su recorrido por Suramérica: “A mí me preocupa en este momento que no se pare el proceso de paz en Colombia. Debo decirlo: espero que vaya adelante. Estamos siempre dispuestos a ayudar”.

El departamento de Estado de EE. UU., que también se pronunció, dio la bienvenida al compromiso alcanzado. A través de un comunicado, EE. UU. le pidió además a las Farc que “redoble sus esfuerzos en la mesa de negociación para demostrar con rapidez progresos concretos en los puntos que aún están pendientes, incluyendo su compromiso con la justicia y un desarme efectivo”.

El acuerdo del domingo entre el Gobierno y las Farc incluye una prolongación de la tregua unilateral de esta guerrilla hasta noviembre y el compromiso del presidente Juan Manuel Santos para ir bajando la intensidad militar si constata que las Farc cumplen.

Entre tanto, los negociadores de lado y lado deben acelerar los acuerdos, especialmente en el punto de víctimas. En este tema, lo más crítico ha sido la fórmula judicial que se aplicará a quienes cometieron crímenes graves en el conflicto.

El acuerdo para agilizar los diálogos y bajar la intensidad de la guerra se da luego de la más grave crisis del proceso de paz frente a la opinión pública, que se manifestó en el más bajo apoyo a los diálogos con las Farc.

Este lunes, el presidente Santos, en una entrevista con W Radio, precisó: “Se acordó en La Habana acelerar todo el proceso para llegar a los acuerdos y desescalar el conflicto”.

El mandatario reiteró que en cuatro meses analizará los resultados de la nueva metodología. Si hay resultados, se sigue; de lo contrario se podría pensar, incluso, en el levantamiento de la mesa.

“Ojalá todos los colombianos crean que estamos haciendo las cosas con responsabilidad y seriedad”, enfatizó el Presidente. Y agregó: “Ningún mandatario ha sido popular durante un proceso de paz”.

El apoyo en Colombia

A las manifestaciones internacionales de apoyo al presidente Santos en la búsqueda de la paz se sumaron voces de apoyo nacionales.

El senador liberal Luis Fernando Velasco, quien asumirá la presidencia del Congreso desde el 20 de julio, reiteró que “estos anuncios del Presidente son la ruta correcta, ya que en los últimos días el país había entrado en la lógica de la guerra que casi estanca el proceso”.

También por el partido Conservador se pronunció su presidente,David Barguil, quien dijo que ahora “los que deben cesar la acción criminal son las Farc, porque la Fuerza Pública tiene el deber constitucional de seguir protegiendo la vida de los colombianos”.

El oficialismo destacó que se está tomando el camino correcto.Roy Barreras, uno de los copresidentes de ‘la U’, dijo que de todas maneras “hay que apurar aún más el paso”.

Y desde el Polo habló el senador Iván Cepeda. Afirmó que el acuerdo “es un paso fundamental” para los diálogos, y resaltó que el anuncio haya sido bilateral.

Desde algunos gremios económicos también se escucharon voces de apoyo. El presidente de la Asociación Colombiana de Comercio Exterior (Analdex), Javier Díaz, valoró los anuncios y afirmó que “hay que darle la oportunidad al proceso de paz”, pero reiteró que se necesita que la guerrilla “muestre voluntad”.

Y Rafael Mejía, presidente de la Sociedad de Agricultores de Colombia (SAC), dijo que los anuncios son de “gran importancia”, pero hay que acelerar la búsqueda de acuerdos para que “no se ponga en riesgo lo que ya se discutió”.

Tregua de Farc sin violaciones y acuerdo sobre justicia, condiciones para seguir diálogos después de noviembre

Dos condiciones serán fundamentales para que el presidente Juan Manuel Santos decida en noviembre mantener el proceso de paz con las Farc: que esta guerrilla haya cumplido integralmente el cese unilateral del fuego y de hostilidades –que empieza el 20 de julio– y que haya logrado con el Gobierno un acuerdo sobre víctimas, en especial sobre el tema de justicia, el cual está en discusión.

También deberían estar avanzadas las condiciones del cese bilateral y definitivo del fuego, de la dejación de armas de las Farc y las garantías de seguridad para esta guerrilla. Sobre la tregua unilateral de las Farc, el jefe de los negociadores del Gobierno, Humberto de la Calle, dijo que debe ser “tangible, que no haya violaciones”.

Al explicar la etapa de desescalamiento de la guerra, pactada el domingo entre el Gobierno y las Farc, el comisionado de Paz, Sergio Jaramillo, afirmó: “Que la gente sienta que se está acercando la paz y aclimatemos el final del conflicto, pero eso no es un cese del fuego bilateral”.

Finalmente, De la Calle afirmó que hay una oportunidad real de acabar el conflicto . “Después de estar meses mirando a los ojos a los señores de las Farc, creemos que hay interés real, serio”, agregó.

Los dos cambios principales para agilizar los acuerdos

1. Negociación, por temas y no por ciclos

Esto se traduce en que, hacia adelante, los ciclos de negociación no serían de 11 días, como ha sucedido hasta el momento, sino que, una vez abordado un tema, las partes solo harían receso cuando se haya alcanzado un acuerdo al respecto. “Lo que queremos es comprometernos a trabajar de corrido, largo y tendido como se dice en mi tierra, hasta terminar cada tema”, explicó Humberto de la Calle.

2. Subcomisión para justicia y otros temas

Este será el otro cambio sustancial en la metodología de trabajo en La Habana. La idea es crear una subcomisión adicional para el tema de justicia y otros grupos necesarios para temas que surgen en las discusiones. Estarán integrados por asesores de los equipos negociadores del Gobierno y las Farc.

“Esos grupos deben irle reportando periódicamente a la mesa los resultados que alcancen, de manera que en lugar de ir trabajando linealmente, vamos trabajando en múltiples frentes a la vez, sin perder de vista la tarea central que tenemos ante nosotros, que es concluir los puntos que estamos discutiendo”, explicó el comisionado de Paz, Sergio Jaramillo.

El uruguayo que se une a subcomisión del fin del conflicto

El exministro de Defensa de Uruguay José Arturo Bayardi Lozano será el representante de la presidencia de Unasur en la subcomisión que discute en La Habana los términos de un cese bilateral y definitivo del fuego, la dejación de armas, la seguridad de las Farc y la verificación de todo esto.

Bayardi, quien se integrará a esa subcomisión junto con un delegado del Secretario General de la ONU, tiene amplia experiencia en transiciones hacia la paz, entre estas la que vivió Uruguay al finalizar la última dictadura militar (1973-1985). Ese fue uno de los aspectos que el presidente Juan Manuel Santos destacó de Bayardi.

Este médico, de 60 años, cuenta con una larga trayectoria como dirigente social, político y parlamentario. Fue diputado desde 1990, reelegido en sucesivas oportunidades en ese cargo. Ya en el 2005 y hasta el 2008 fue viceministro de Defensa. Era el primer mandato del presidente Tabaré Vásquez. En marzo del 2008, Bayardi asumió como jefe de Defensa hasta el 31 de agosto del 2009.

Durante la presidencia de José Mujica, Bayardi fue designado como ministro de Trabajo y Seguridad Social, en el 2013. Tiene amplio reconocimiento entre los sectores de izquierda de su país.

El Tiempo