Día Internacional de la Mujer Afrolatinoamericana, Afrocaribeña y de la Diáspora cumple 23 años

Como cada 25 de Julio, las descendientes afro en América, conmemoran el Primer Encuentro de Mujeres Afrodescendientes, celebrado en República Dominicana en 1992, y que abrió paso al compromiso de reafirmar la lucha por los derechos de las mujeres y las defensoras de los derechos humanos de los pueblos y las sociedades latinoamericanas y del Caribe.

En ese contexto, la Red de Mujeres Afrolatinoamericanas, Afrocaribeñas y de la Diáspora, que cuenta con representación en 24 países, ha logrado convertirse a la fecha en “un espacio de articulación y empoderamiento de las mujeres afrodescendientes para la construcción y reconocimiento de sociedades democráticas, equitativas, justas, multiculturales, libres de racismo, de discriminación racial, sexismo y de exclusión, y promoción de la interculturalidad”, afirman.

Un objetivo: eliminar la marginalidad

La red se constituyó así en la forma más concreta hasta ahora para enfocar el problema de las afrodescendientes con el objetivo prioritario de “articular los esfuerzos en el continente a fin de enfrentar el racismo y el sexismo, visibilizando la situación de marginalidad en que viven millones de mujeres afrodescendientes a causa de la discriminación por razones de raza y género”. Asimismo apuntan a “combatir los prejuicios y estereotipos existentes en la sociedad; promover la participación de las mujeres afrodescendientes en todos los espacios de la vida pública y de toma de decisiones; y demandar a los Estados el impulso de políticas públicas a nuestro favor”, según publican en su página www.mujeresafro.org

Se estima que hay unas 80 millones de mujeres afrodescendientes en América Latina, para las cuales la fecha tiene particular recordatorio en la declaración final de la Conferencia Mundial contra el Racismo y la Discriminación Racial (en Santiago de Chile, 2000) donde se declaró oficialmente que la discriminación racial y la xenofobia “se manifiestan en forma diferenciada en las mujeres, empeorando su situación de desigualdad social, económica y cultural, todo lo cual se desconoce y viola sus derechos humanos”.

La Red21