Ecuador diseñará herramientas para medir el bienestar y la felicidad

Con el fin de contar con herramientas que permitan medir la calidad de vida a través de metodologías alternativas al paradigma “reduccionista” imperante que se concentra en lo económico, el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) y la Secretaría del Buen Vivir trabajarán en métricas acordes a la visión ecuatoriana del bienestar.

“Tenemos el encargo de construir métricas alternativas de desarrollo alineadas a nuestro paradigma de bienestar que es el Buen Vivir”, manifestó José Rosero, director del INEC en rueda de prensa.

Con ese fin el próximo viernes 3 de julio se realizará un taller internacional en la sede de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso) en Quito, en el que participarán expertos de Ecuador, Bolivia y Holanda, España.

“Es una espacio fundamental para debatir sobre cómo diferentes sociedades han retado al paradigma tradicional ortodoxo reduccionista, economicista, que impera en el mundo sobre el bienestar que es un paradigma de acumulación”, subrayó Rosero.

Diferentes estudios internacionales miden la “felicidad” con base en parámetros como el PIB per cápita, la esperanza de vida sana, el hecho de tener a alguien en quien confiar, la percepción de libertad para tomar decisiones vitales, la falta de corrupción y la generosidad.

Países como Bolivia y Ecuador han incorporado en sus respectivas Constituciones visiones relacionadas con el mundo indígena como el Sumak Qamaña en aymara y Sumak Kawsay en quichua, respectivamente, que se refieren a un nuevo modelo de convivencia y de garantía de derecho como al agua, a la correct alimentación, a vivir en un ambiente sano, acceso a educación y otros.

Para el caso de las métricas que se plantearán se tomarán en cuentra tres ejes: los seres humanos, el medioambiente y la comunidad.

De su lado, Freddy Ehlers, titular de la Secretaría del Buen Vivir, esa visión se enmarca en la decisión de los seres humanos de estar en armonía entre ellos y con la naturaleza, y no algo que se pueda imponer desde gobiernos, ejércitos, ni poder económico-político.

“Debemos revalorizar el potencial latinoamericano sobre el tema de la felicidad”, enfatizó el funcionario, recordando que según una encuesta de la empresa estadounidense Gallup difundida en marzo, Ecuador se ubicó como el segundo país más feliz del mundo.

Según dijo Ehlers, en el estudio realizado en 143 países, las diez primeras naciones que figuran entre las más felices del mundo son latinoamericanas, mientras que los países desarrollados alcanzaron puestos inferiores.

Paraguay ocupa el primer lugar y tras Ecuador se ubican Colombia, Guatemala, Honduras, Panamá, Venezuela, Costa Rica, El Salvador y Nicaragua.

De otro lado, Ehlers destacó que Ecuador está asesorando a El Salvador acerca de lo que Ecuador ha desarrollado respecto al Buen Vivir y dijo que espera que en el seno de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) haya un consenso sobre estas iniciativas.

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