En aniversario de Guayaquil, Correa defendió los proyectos de ley de herencia y plusvalía

Con un discurso que tuvo dos facetas: la social, en la que destacó las obras que ha desarrollado el gobierno en esta ciudad y el país; y la política, en la que evidenció el discurso incoherente de sectores de oposición y llamó a los ecuatorianos a estar atentos ante los intentos desestabilizadores de esos grupos, el presidente Rafael Correa rindió homenaje a esta urbe porteña en sus 480 años de fundación.

En una sesión popular realizada en el barrio de La Florida, en el norte de la cuidad, el jefe de Estado destacó los más de 2.000 millones de dólares que se ha entregado a esta urbe, la más poblada del país, en los ocho años de su gobierno y destacó que las rentas han sido entregadas puntualmente pese a estar en un año difícil.

El mandatario hizo también un repaso a las obras como hospitales, colegios, la recuperación del estero Salado, complejos judiciales, la construcción del parque Samanes y otras decenas de programas que han permitido el desarrollo de habitantes de los barrios más pobres de esta ciudad, considerada una de las más inequitativas del país.

Pero en su discurso puso énfasis en la coyuntura política, cuestionando la “doble moral” y el “discurso mentiroso” de sus detractores, entre ellos el alcalde local, el socialcristiano Jaime Nebot y el banquero y excandidato presidencial, Guillermo Lasso.

El presidente recordó que ahora estos dirigentes buscan erigirse como los defensores de la familia, cuando estuvieron entre los que llevaron a la peor crisis de la historia del país en el año 1999 con la quiebra del sistema bancario y que causó el desmembramiento de miles de familias que tuvieron que emigrar a otros países producto de la miseria en las que las sumieron.

“Ciertos caudillos representantes de la partidocracia del viejo país se niegan a ver la realidad que beneficia toda las familias de Ecuador y convocan a marchar en defensa de la familia. Qué absurdo e irracional, seguramente será en defensa de sus familias que viven amuralladas en islas exclusivas”, señaló el presidente refiriéndose al alcalde opositor.

Correa también defendió sus propuestas de gravar las grandes herencias y las plusvalías producto de la especulación de la tierra, lo que -señaló- ha generado protestas de sectores con poder económico que se oponen a una redistribución más equitativa de la riqueza en este país de 16 millones de habitantes.

En ese sentido, el presidente volvió a conminar a sus detractores para que le demuestren que esas propuestas, que las retiró temporalmente del Parlamento para generar un diálogo nacional, afectan al 98% de la población y les reiteró la invitación a firmar un “pacto social” que radica en que el político que miente a sus ciudadanos se vaya a su casa o de ser necesario a la cárcel.

“La prioridad de nuestra revolución es alcanzar el buen vivir de 16 millones de compatriotas, de los eternamente excluidos, jamás tomaremos medidas que afecten a los pobres y la clase media como hacían los gobiernos de la partidocracia”, subrayó.

En ese contexto cuestionó al burgomaestre socialcristiano y a otros grupos de la burguesía criolla, que pertenecen al 2% que concentra la riqueza en el país, que poseen sus bienes a nombre de fundaciones o fideicomisos en paraísos fiscales para evadir el pago de impuestos. “Lo que les molesta es que ya no podrán evadir porque esa ley gravará a fundaciones y fideicomisos en el exterior”, expresó.

También rechazó el atentado con explosivos que perpetraron en días pasados contra la central del oficialista movimiento Alianza PAÍS en el centro de esta ciudad. “Sus bombas no acallarán las voces de millones de ecuatorianos. La Revolución Ciudadana es pacífica, democrática profundamente popular. No hay espacio para la violencia pero sí para la firmeza y el sacrificio por la patria”.

También cuestionó el modelo de gestión socialcristiano que en dos décadas no ha solucionado los problemas estructurales de la ciudad. “La pobreza no puede ser parte del paisaje. Es más fácil maquillar que transformar, es más fácil apalear que resolver, es más fácil evadir que asumir responsabilidades, es más fácil culpar que gobernar”, destacó.

Rechazó, además, la amenaza del alcalde Nebot, quien refiriéndose a autoridades del gobierno en días pasados dijo que “no habrá madriguera donde estén a salvo”. A eso el mandatario respondió: “Madriguera es el lugar donde se esconden roedores o malandrines. Madriguera era seguramente el lugar que utilizaban los socialcristianos para saquear el país, madriguera son sus fundaciones en el extranjero para ocultar sus riquezas, madriguera son sus islas exclusivas y de lujo frecuentemente fruto del despojo y saqueo de la patria”.

El jefe de Estado llamó a resistir ante la violencia y las presiones de los poderes económicos y señaló que ha llegado la hora de cambiar el país para siempre. “Este sacrificio -de presentarse- servirá para tener un país mejor, libre de las ataduras de siempre. A más reacción más revolución compatriotas e insisto es ahora o nunca que cambiamos definitivamente el país”, enfatizó el presidente ante miles de personas que se levantaron de sus asientos para aplaudirlo.

También invitó a la ciudadanía a no dejarse manipular ni a tener miedo y a estar listos y movilizados, al señalar que hace un año advirtió de la arremetida de la restauración conservadora que –con apoyo de sectores de ultraderecha de países hegemónicos- desestabiliza a gobiernos progresistas de la región, entre ellos recientemente al del presidente boliviano Evo Morales.

Por eso, dijo, ante el anuncio de un paro promovido por organizaciones opositoras este 13 de agosto hay que responder con mucho más trabajo. El Ecuador de hoy no es de los paros. No es el de que hablan de defender el ahorro y la familia y garrotean, reclamó.

“Luchamos por la libertad, la igualdad, soberanía, pero sus armas son el miedo, la violencia, la agresión. Aquí nadie a tener miedo, a tener fe, es hora de tener confianza”, expresó el mandatario, cuya gestión, de acuerdo con encuestas recientes, tiene una aceptación del 65% entre los ecuatorianos.

Finalmente, el mandatario reconoció la valía, honradez y entrega de un policía, un sacerdote, una deportista y un grupo de jóvenes voluntarios sobrevivientes del cáncer, que fueron reconocidos durante la multitudinaria sesión popular.

Mientras, en una sesión ‘solemne’ en el sector sur de la urbe, el alcalde Jaime Nebot también pronunció un discurso que se enfocó en las obras que ha realizado su alcaldía en la urbe y en críticas al gobierno del presidente Correa, al socialismo del Siglo XXI, a Venezuela, a Fidel Castro, al comunismo y a las propuestas del Ejecutivo para la redistribución de la riqueza.

Andes