Informe demoledor – Diario La Hora, Guatemala

Los conceptos vertidos en esta sección no reflejan necesariamente la línea editorial de Nodal. Consideramos importante que se conozcan porque contribuyen a tener una visión integral de la región.

El informe presentado hoy sobre el financiamiento de los partidos políticos nos confirma que vivimos con un sistema de pacotilla que no puede con propiedad llamarse democracia y que ha sido moldeado y diseñado por los mismos políticos para beneficiarse de un flujo de dinero que o proviene del Estado o compromete al Estado en caso de que el candidato resulte ganador. El financista es la figura más importante dentro de este sistema político y la corrupción el gran cohesionador entre los candidatos y quienes aportan dinero para hacer propaganda.

El Comisionado Iván Velásquez hizo hoy la más certera descripción de nuestro modelo político y deja en evidencia la podredumbre que constituye la práctica actual que ha generado ese inmenso sistema de corrupción con redes político-económicas ilícitas para saquear los fondos públicos. No vemos cómo alguien pueda refutar las afirmaciones que hizo hoy el titular de la CICIG porque es una realidad que hemos venido presenciando y, en el caso concreto de La Hora, denunciando desde hace más de una década cuando bautizamos como “pistocracia” el remedo de democracia que vivimos.

El informe que aborda en general el tema del financiamiento de los partidos políticos constituye sin duda alguna la descripción más certera, más objetiva y clara, de cómo es que funciona la política en Guatemala y por qué es que este sistema fue diseñado por los políticos para convertirlo en un instrumento al servicio de la corrupción y la impunidad. No hay nada que agregarle y tampoco nada que se le pueda quitar, puesto que aún y cuando se limitó a individualizar casos que pueden considerarse ejemplares, la verdad es que desnudó una práctica perversa, inmoral y que traiciona a una población que, precisamente por eso, sigue sufriendo las consecuencias de la falta de oportunidades para alcanzar mejor nivel de vida.

Si alguien tenía aún duda de cómo y por qué se fraguó este sistema de corrupción e impunidad, la respuesta se encuentra en el demoledor informe de la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala que desnudó, como nadie lo había hecho antes y con una autoridad moral que se ha ganado a pulso con sus actuaciones desde que empezó a trabajar en Guatemala el Comisionado Iván Velásquez, la podredumbre actual, sus causas y en buena medida sus consecuencias.

Como dijo el Comisionado, es tarea de la sociedad guatemalteca buscar las medidas para corregir ese sistema perverso, pero ahora lo único que no tiene excusa es la indiferencia de la población.

La Hora