Informe evidencia crecimiento del déficit fiscal y aumentan los riegos de default

Lejos de las proyecciones que sostuvo el gobierno durante todo el año, la cifra más cercana para el déficit en el Fondo General -al cierre del fiscal 2014-2015- rondará los $740 millones, según el informe de las finanzas del Estado Libre Asociado (ELA) para el último trimestre.

Dicha cantidad podría ser mucho mayor, toda vez que no incluye unos $291 millones en devoluciones de impuestos que quedaban pendientes de pago al 30 de junio.

Sin embargo, los $740 millones representan poco más de una tercera parte del déficit total del gobierno, incluidas las dependencias que reciben dinero del Fondo General, a juzgar por el reciente reporte de la economista Anne Krueger, que lo estimó en $2,000 millones para este 2015.

Al déficit registrado en el informe trimestral del gobierno contribuyó la caída en los ingresos para mayo y las primeras tres semanas de junio. Eso sugiere que los ingresos para todo el año fiscal pueden ser hasta $225 millones menos que lo estimado en abril pasado.

De no haberse aprobado la amnistía contributiva que venció el martes, el déficit en el Fondo General rondaría los $1,000 millones. Aún se desconoce cuánto finalmente alcanzó el recaudo por la amnistía, ya que en marzo el gobierno anticipó que esperaban allegarse $290 millones y en abril redujeron esa proyección a $160 millones.

Además, el informe consignó que el déficit aumentó por los gastos e intereses relacionados a los bonos en anticipación de contribuciones e ingresos (TRAN’s) y a una línea de crédito con el Banco Gubernamental de Fomento (BGF), que “se proyecta que excederán por unos $24 millones la cantidad original presupuestada”, cuando se realice el balance final.

A eso se suma el pago de Hacienda para el reembolso de $26 millones por créditos contributivos de energía a compañías exentas, los cuales “no fueron contemplados en el presupuesto del año fiscal 2015”.

Otro factor fue la contribución de $100 millones en efectivo del Fondo del Seguro del Estado al Fondo General, que se efectuó mediante préstamo y no en dividendos como originalmente se consignó, y no se reflejó como un ingreso para efectos del cálculo del déficit.

Trasciende del informe, el cual fue colocado en la página web del BGF en la noche del martes, que a mayo 31 el balance de efectivo en la cuenta de Hacienda era de $20 millones, al excluir las cantidades separadas para el servicio de la deuda de los GO’s que se pagaron el mismo martes. Aunque el sobregiro en los libros de Hacienda no se ha determinado para el cierre del año fiscal en junio 30, ya se estima que “se espera que sea superior a la cantidad reportada al 31 de mayo de 2015”, cuando fue de $271 millones.

Cambian los números del presupuesto

En cuanto al presupuesto finalmente aprobado por ambas cámaras legislativas, y firmado por el gobernador Alejandro García Padilla ayer tarde, de acuerdo con el informe “el presupuesto propuesto es $235 millones más alto que el aprobado para el fiscal 2015”. Eso se debe, principalmente, al incremento en los pagos para el servicio de la deuda y a las aportaciones especiales para los sistemas de retiro de empleados públicos.

El presupuesto es de unos $9,800 millones, mientras el servicio de la deuda para este nuevo año fiscal que comenzó ayer supone el 16% de esa cantidad. En el desglose, el presupuesto incluye $4,220 millones correspondiente a gastos ordinarios de las agencias públicas de las ramas Ejecutiva, Legislativa y Judicial. También cubre $5,304 millones en asignaciones especiales y otros $275 millones destinados para el Fondo para el Desarrollo Económico y Pago de Obligaciones de Puerto Rico, que es lo que cubre la deuda.

El Vocero

Puerto Rico pide a Washington que le declare en quiebra como a Detroit

El gobernador de Puerto Rico, Alejandro García Padilla, ha reconocido este lunes por la noche, en un mensaje dirigido a los ciudadanos del Estado Libre Asociado de Estados Unidos, que la deuda de la Isla es “impagable” y ha pedido a los acreedores que hagan “sacrificios” para poder aliviar a la isla de una carga de deuda pública de 73.000 millones de dólares.

“La deuda pública, considerando el nivel de actividad económica actual, es impagable”, ha agregado García Padilla, quien ha pedido además al Gobierno de Barack Obama la habilidad de declarar a Puerto Rico en quiebra, como hizo la ciudad de Detroit en 2013.

“Es momento de que le reclamemos a Washington acción concertada, en una sola voz, ahora. Acción para que acaben de aprobar cambios al capítulo 9 (del Código de Bancarrota) y que Puerto Rico cuente con la misma protección que tienen otras jurisdicciones”, ha señalado el mandatario, tras divulgación de un informe realizado por ex empleados del FMI sobre la estabilidad financiera de Puerto Rico.

El gobernador ha afirmado que es momento de hacer frente a estos problemas. “La deuda heredada es tan grande que no nos permite acceso a los mercados financieros y nuestra economía no genera suficientes ingresos para repagar las obligaciones asumidas”, ha reconocido, a la vez que ha advertido de que si no se toman medidas “para el 2025 la deuda se habría duplicado”.

“De la única forma que saldremos de este atolladero es si nos unimos y estamos dispuestos todos ­­incluso los bonistas­­ a asumir algunos sacrificios compartidos hoy, para que mañana podamos compartir los beneficios de una economía en crecimiento”, ha apostillado.

En este contexto, García Padilla ha anunciado la creación del Grupo de Trabajo para la Recuperación Económica de Puerto Rico, que iniciará conversaciones con todas las partes implicadas para reestructurar la deuda pública del país, partiendo de la idea de que “la situación económica es tan precaria que los pagos de la deuda podrían significar recortes a servicios básicos en la isla”.

García Padilla ha recordado que “muchos países, ciudades y estados han hecho frente a situaciones como la que vive Puerto Rico o, incluso, peores”. “Puerto Rico no está hoy en una situación diferente de la que estaban Nueva York y Detroit, hace unos años. El éxito de Nueva York y Detroit estuvo en la unión de voluntades”, ha asegurado el gobernador.

“No vamos a permitir que la pesada carga de la deuda heredada nos arrodille. No podemos permitir que nos obliguen a escoger entre pagarles a policías, maestros y enfermeras, o pagar la deuda. Otro camino es posible. Debemos actuar ahora, juntos.

Todos tenemos que compartir la responsabilidad, y el sacrificio, para poder así compartir los beneficios de una economía puertorriqueña en crecimiento”, ha sentenciado.

NotiAmérica