Misión del FMI arriba a Honduras para fiscalizar plan de reformas económicas

Personeros del Fondo Monetario Internacional (FMI) arriban hoy a Tegucigalpa para aplicar la segunda revisión al programa económico, esta vez se concentrarán en examinar los avances de las reformas estructurales de la economía hondureña, adelantaron ayer autoridades del gabinete económico.

El acuerdo fue suscrito en diciembre de 2014, luego de la aplicación de medidas de ajuste fiscal que elevaron la presión tributaria cerca del 18 por ciento sobre el Producto Interno Bruto (PIB).

Permitió a la administración del Presidente Juan Orlando Hernández acceder a más de 186 millones de dólares a plazos largos y tasas concesionales para financiar el Presupuesto 2015.

La primera revisión fue en marzo pasado, cuando el gobierno aprobó con notas altas el cumplimiento de las condicionalidades como la reducción del déficit fiscal de 7.9 a 4.4 por ciento, en gran medida, por el despido de personal supernumerario.

Analistas y empresarios son del criterio que ahora no será la excepción, porque el país goza de salud financiera, pero advierten que falta trasladar el éxito de los indicadores macroeconómicos al 70 por ciento de la población pobre.

Se trata de una visita rutinaria, indicó ayer el coordinador del gabinete económico, Marlon Tabora, principal artífice del acuerdo, al tiempo de exteriorizar que van a “dar seguimiento a las cifras que tenemos al medio del año, como el déficit fiscal”.

También, “el nivel de endeudamiento, la inflación, la acumulación de reservas internacionales, el movimiento de los agregados monetarios, la depreciación del tipo de cambio”, entre otros indicadores.

PUNTOS CLAVE

“Pero sobre todo -enfatizó- tienen el propósito fundamental de ver el nivel de avance de algunas reformas estructurales”, como los fideicomisos de rescate de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) y el proyecto de reforma a la Seguridad Social, cuya Ley Marco está próxima a ser publicada en el diario oficial, puntualizó.

El crecimiento económico, proyectado entre 3.0 y 3.5 por ciento, también forma parte del examen, pero existe preocupación por los daños que podría provocar la sequía en la agricultura. La semana pasada la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG), calculó que al menos en 10 por ciento caerá la producción de granos, por la prolongación de la canícula.

En cuanto a la deuda, después de reconocer los buenos indicadores macroeconómicos, la presidenta del Colegio Hondureño de Economistas (CHE), Liliana de Castillo, dijo que existe preocupación porque no se nota la reducción de las pérdidas de energía técnicas y no técnicas en la estatal eléctrica.

Asimismo, considera prioritario revisar los costos de energía térmica y alternativa que compra la ENEE, porque son más altos en comparación con los promedios regionales.

PREOCUPACIÓN

También exteriorizó su intranquilidad por el aumento de la deuda pública que calcula en 48 por ciento del PIB, mientras que la Secretaría de Finanzas indica que al primer trimestre del año, la deuda total se ubicó en 8,596.11 millones de dólares o sea el 45 por ciento.

VISITA-FMI_3Para los economistas, el deslizamiento del lempira frente al dólar, también debe ser analizado a profundidad, porque la depreciación impacta directamente en el servicio de la deuda, así “hay que erogar más lempiras”, lo que a su vez incide en el gasto corriente, sostuvo.

Por eso “hay que tener cuidado con este nivel de devaluación”, advirtió. “Otro tema, es la tasa de interés” abundó, ya que a pesar que el Banco Central de Honduras (BCH), desde enero a la fecha ha reducido la Tasa de Política Monetaria (TPM) en 75 puntos básicos, tal disminución no se traduce en las tasas activas de la banca, amplió.

En ese sentido, cuestionó que los bancos reducen las tasas que pagan a los ahorrantes y no los intereses a los préstamos: “hay que ver cómo está la parte agrícola, está deprimido, es uno de los sectores donde más empleo se genera”.

“Entonces, si vamos estar creciendo a pura intermediación y energía, esto no favorece a las mayorías, porque no hay suficiente generación de empleo, es un punto que hay que ponerle cuidado, porque el sector financiero está aumentando sus ganancias y no está bajando las tasas de interés”, expuso. (Jeremias Bustillo).

La Tribuna