Nicaragua: con un multitudinario acto, celebraron el 36° aniversario del triunfo de la Revolución Sandinista

Un día lleno de amor, un pueblo lleno de amor, una patria llena de amor, una historia llena de amor, solo así se explica el triunfo de la Revolución Popular Sandinista. Solo así se explican los grandes avances en el campo material, social, en todo el período de 1979 a 1990, y los nuevos avances después del neoliberalismo, desde 2008 hasta hoy, 19 de julio de 2015, cuando celebramos el 36 aniversario del triunfo de la Revolución.

Así inició el Presidente de la República, Comandante Daniel Ortega, una intervención histórica en este domingo lleno de símbolos y victorias, en compañía de la Coordinadora del Consejo de Comunicación y Ciudadanía, Compañera Rosario Murillo, y cientos de miles de nicaragüenses.

¿Qué es lo que mueve a los pueblos?, inquirió el Presidente. El amor, afirmó seguidamente. ¿Qué es lo que da victorias?, el amor, y seguirá dándolas.

En sus palabras, Daniel se refirió al informe presentado ante la Asamblea Nacional hace unas semanas, donde destacó la inversión en programas sociales, la producción, consumo y comercio, el turismo, la defensa de la soberanía nacional y el modelo de alianzas entre los gobierno locales y de estos con el Gobierno nacional.

El modelo de alianzas, prosiguió, se patentiza en la región latinoamericana y caribeña hoy también. Este es un informe donde no caben todas las obras que son fruto de las y los nicaragüenses. Este es el resultado de la fortaleza de las ideas, esas que empujan nuestras obras, destacó.
En los grandes milagros que se han producido en la historia de nuestro planeta está presente el amor, comentó más adelante. A pesar de la tiranía del capitalismo global, a pesar del intervencionismo imperialista, están todas estas victorias, las victorias de los pueblos latinoamericanos, del pueblo cubano con Fidel y Raúl, del pueblo venezolano con (Hugo) Chávez, del pueblo boliviano con Evo Morales, del pueblo ecuatoriano con Rafael Correa, de Lula y Dilma (Rousseff) en Brasil, de Cristina (Fernández) en Argentina, de Pepe (Mujica) y Tabaré (Vázquez) en Uruguay, del FMLN en El Salvador con Salvador Sánchez Cerén; todas se han multiplicado gracias a esa fuerza superior que está en todos nosotros.

Más adelante, Daniel dijo que las luchas de los pueblos por su liberación continúan, y ejemplificó con Estados Unidos, donde el presidente Barack Obama tiene que enfrentar al racismo, especialmente con los nuevos candidatos republicanos y sus más recientes declaraciones.

¿Cómo pueden cuestionar los derechos humanos cuando ellos son los principales violadores de los mismos, cuando asesinan a sus ciudadanos solo por tener la piel negra?, abundó el Comandante.

El imperio tiene que cambiar, tiene que respetar los derechos humanos del pueblo norteamericano, no asesinar a jóvenes porque simplemente son de piel negra, no disparar a su propia población que protesta por la pérdida de sus viviendas, de sus empleos. Ahí está la fuerza del imperio reprimiendo. Ellos deberían encabezar la lista de los violadores de derechos humanos por lo que hacen contra su propio pueblo, apuntó.

Los egoístas de aquí, dijo luego, no pueden entender que nuestra juventud sea solidaria, combativa, digna, que no se rinda, que no se venda.

Este acto, prosiguió, se lo dedicamos a los Héroes y Mártires de la Revolución Popular Sandinista. A ellos que dieron su vida y su sangre por la independencia y la autodeterminación. Recordó nuestra estirpe de patriotas dignos, como el cacique Diriangén, Andrés Castro, José Dolores Estrada, los indios flecheros de Matagalpa, Benjamín Zeledón (que no claudicó ante las amenazas), y la batalla de nuestro general Sandino.

Y luego la batalla de Carlos Fonseca, construyendo el Frente Sandinista de Liberación Nacional. Aquí están todos ellos, desde Diriangén hasta Tomás (Borge). Esa es la fuerza que mueve a las familias nicaragüenses.

Hoy queremos más que nunca paz, estabilidad y seguridad. Por eso estamos obligados a seguir defendiendo ese frente de lucha. No toca solamente con las políticas intervencionistas de las potencias, pero tiene que ver con ellas, pues han convertido a esta región en un lugar altamente inseguro por las drogas, a excepción de Nicaragua, aclaró, pues el pueblo trabaja junto al Ejército y la Policía.

Eso lo tenemos que seguir defendiendo, analizó, pero tenemos que revisar muy bien los operativos que se realicen contra el narcotráfico para que no se repitan hechos dolorosos como los de días recientes. A perfeccionar esos mecanismos, porque no podemos dar un paso atrás en la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado, eso sería un crimen contra el pueblo de Nicaragua y los pueblos hermanos que ven en nosotros una trinchera, aseveró.

Saludó el Presidente a los hermanos que acompañaron la celebración de estos 36 años de victorias, representantes de fuerzas políticas como el Foro de Sao Paulo, la Internacional Socialista y otras autoridades de América Latina y del Caribe.

De forma especial dio la “bienvenida a su tierra” a la Premio Nobel de la Paz Rigoberta Menchú.

Asimismo, destacó a la delegación cubana encabezada por el primer vicepresidente Miguel Díaz-Canel y los Cinco Héroes antiterroristas, quienes, afirmó, nunca se vendieron. Expresó el cariño y el amor de Nicaragua al pueblo de Cuba, al Comandante en Jefe Fidel Castro y al presidente Raúl Castro.

Igualmente extendió el abrazo solidario al pueblo venezolano, hijos del Comandante Eterno, Hugo Chávez, representado en su hija Rosa Virgina, el vicepresidente Jorge Arreaza y la canciller Delcy Rodríguez.

Decirle a Nicolás (Maduro, presidente de Venezuela), que así como Chávez alcanzó numerosas victorias, estamos seguros que el pueblo repetirá esos éxitos en las próximas elecciones.

También se refirió a la presencia de la hermana del patriota puertorriqueño Oscar López Rivera, quien lleva preso en Estados Unidos 36 años por luchar por la independencia de su patria. ¡Libertad para Oscar López!, reclamó el Presidente.

Ante la multitud en la Plaza La Fe, Daniel dijo sentir que este es un día de alegría, la que siempre debe acompañarnos con el amor, especialmente hacia las Madres, hijos y familiares de nuestros Héroes y Mártires. A ellos les decimos que no les fallaremos. Aquí está la juventud y este pueblo dispuesto a continuar las batallas para alcanzar nuevas victorias, finalizó Daniel.

La Voz del Zandinismo