Potosí, otra vez postergado por sus dirigencias (Bolivia) – Por Gastón Núñez

Nuestra historia de sometimiento de saqueo y explotación de nuestros recursos ha tenido en Potosí un referente de resistencia a la colonia. Es más, este departamento que le dio la vida a quienes se asentaron en las faldas del Cerro Rico, proveyó durante miles de años por sus recursos como lo hace hasta ahora.

A lo largo de los años creció la ambición de grupos de poder y los diferentes gobiernos no han dejado que llegue el desarrollo a ese pueblo que nos alimentó en sus centenarias luchas. En diferentes escenarios de aquel pasado también aparecieron dirigencias cívicas que más que pensar y trabajan en los intereses de esa región priorizaron en sus afanes personales.

Los otros “actores” de la movilización

El viceministro de Movimientos Sociales, Alfredo Rada citó una entrevista que dio Celestino Condori, (ex cívico de Potosí) a la televisoraUnitel, donde instó a que el presidente Evo Morales se reúna con los dirigentes de Comcipo, utilizando adjetivos “homofóbicos”. Al respecto, Rada explicó que Celestino Condori es un empleado de la Gobernación de La Paz que demuestra, con sus declaraciones, que la movilización de Comcipo tiene un “tinte político”.

Pero acotó que el actual Gobernador de La Paz, Félix Patzi, está detrás de esa movilización política, en lugar de pensar en la seguridad de la población paceña, ya que el contrato de Celestino Condori corre desde el 2 de junio de 2015, fecha en que “se gestaba el conflicto” desatado por Comcipo.

El martes el Presidente Morales, vinculó al movimiento cívico con políticos que en el pasado “vendieron la patria”, ya que existen dirigentes políticos como Samuel Doria Medina que se están expresando en favor de las aspiraciones potosinas convocando a otros sectores de la oposición a apoyar esta movilización de Comcipo.

Por otro lado, en medio de la dispersión de temas de la agenda de los cívicos potosinos no se observan planteamientos contrarios a lo que el Gobierno tiene entre sus líneas generales de acción. En otras palabras, el propio gobernador oficialista potosino podría asumir la resolución de estas demandas.

Es posible, por lo tanto, inferir que la movilización cívica potosina también está relacionada con la necesidad de visibilización de otras fuerzas de representación política, ajenas al oficialismo pero sin necesariamente, tener una visión territorial antagónica.

El manejo informativo de los medios privados de comunicación sigue siendo tendencioso y con tintes manipuladores en sus mensajes. La gran parte de los medios en sus aperturas del miércoles 22, muestran como que si el llamado al diálogo llegó a su “fracaso”, y señalando que es el gobierno quien otra vez falló en sus intentos de convocatoria.

Las proyecciones

Hay que estar conscientes que los comités cívicos más allá del que fueron concebidos -en teoría- como un contrapeso ciudadano al poder estatal, en los hechos esa supuesta idea suprema de defender a los ciudadanos ante el abuso del poder estatal, no ha pasado de ser un disfrazado discurso con inconfesables intenciones individuales de quienes han liderado ese lírico discurso para provecho personal.

Mirando el pasado, el rol que el año 2008 cumplieron los “comités cívicos”, quienes fueron parte de ese extinto experimento de los separatistas de la llamada “media luna”, en la que los comités cívicos de: Santa Cruz, Beni y Pando e incluso Chuquisaca que sin ser parte del oriente del país, se sumó a subvertir el orden constitucional y legal del país, a través del extinto Comité Interinstitucional, pero que también fracasó y al igual que Comcipo, acusó al gobierno de ser enemigo de Chuquisaca, jugándose al “todo o nada” y sin conseguir nada.

A Potosí, luego le tocó el 2010 debutar y mover los hilos de la conspiración para desestabilizar al gobierno, ya que en sus movilizaciones (como hasta ahora) sacaban leyendas en pancartas con el lema de: “Potosí Federal” y, después de 19 días de movilización, igual a lo que pasó con los otros cuatro departamentos; no sacaron nada, más que la pérdida de tiempo, como el perjuicio para sus ciudadanos y no pudieron volcarle el brazo al gobierno.

Por ello ha sido secuencialmente en ese sentido que una vez que el gobierno derrotó a la desestabilización derechista en el oriente, han mostrado una vez más que los operadores funcionales -siempre además ha sido así a todo nivel, desde la política gremial hasta la nacional- de la derecha; aunque con un discurso más radical que la izquierda, como del gobierno, ahora son estos quienes se encargan de inviabilizar cualquier proceso de transformación con esa orientación ya que son operadores de la derecha.

Pero además que el Comité Cívico,como otros sectores de la oposición, está en una campaña contra el presidente, como contra el mismo gobierno, pues en una coyuntura en la que el liderazgo de Evo Morales, como la gestión de gobierno, por todos los logros de gestión, y a pesar del augurio de que la economía se iría al despeñadero por la crisis internacional de los precios se ha disparado, ya sea por los elogios del Papa a Evo o el apoyo a la causa marítima a nivel mundial y otros, es que la derecha, instruyendo a los comités cívicos como ahora es Comcipo, ha lanzado otra ofensiva, cuyo fin es el desgaste de Evo Morales y el gobierno.

Y es que ni los potosinos se merecen vivir chantajeados por un minúsculo comité cívico, y menos los paceños que no tiene nada que ver con la demanda de un comité que tiene como coartada el complejo de que todos los bolivianos le deben algo al comité cívicopotosinista.

Estos son los componentes de una movilización que empezó muy forzada, con una marcha que nunca llegó a La Paz, sino que fueron trasladados en movilidades, de un pliego de peticiones que no apunta a temas específicos para que sea el gobierno que responda, de una dirigencia que marca una intencionalidad claramente política, al dilatar la negociación y generar clima de tensión tanto en La Paz como en Potosí.