Corrupción en Guatemala: Presidente Otto Pérez dice que no renunciará y apela a presunción de inocencia

El presidente de Guatemala Otto Pérez Molina, apeló hoy a la presunción de inocencia para defenderse de las acusaciones en su contra, que lo sindican de liderar la red de corrupción aduanera conocida como “La Línea”.

En conferencia de prensa celebrada en la Casa Presidencial, ante decenas de periodistas y con una hora de atraso, el mandatario dijo que las pruebas en su contra no son suficientes para demostrar su vinculación con la estructura criminal, que, según el Ministerio Público y la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (Cicig), defraudó millones de quetzales al Estado.

“No recibí un centavo, menos de esa estructura fraudulenta que estuvo robándose el dinero de los guatemaltecos”, afirmó el mandatario.

A Pérez Molina se le vincula con el caso “La Línea”, caso por el cual enfrenta una segunda solicitud de antejuicio para que el Congreso de la República le retire la inmunidad y pueda ser investigado.

El mandatario negó su participación en “La Línea”, y dijo que los audios en los que aparece su voz para cambiar a un empleado en la Superintendencia de Administración Tributaria (SAT) obedece a una preocupación por “la falta de recaudación”.

No obstante, señaló: “no era una imposición”, sino que justo en ese momento el Ejecutivo estaba pensando en hacer “una intervención” en el ente recaudador de impuestos, aunque al final solo quedó en una “intervención operativa”.

“No recibí ni un centavo”, proclamó enérgico, aunque reconoció que, como seres humanos, durante su mandato se cometieron errores, pero que, en el momento, creía que las decisiones adoptadas eran las mejores para el país.

Sobre el supuesto informe dirigido hacia su persona por uno de los implicado, Estuardo González, alias Eco, en el que se detallaba como funcionaba la SAT, Pérez Molina señaló que él nunca lo recibió y que además no tiene el membrete de recibido en ninguna de las dependencias del Gobierno.

Durante una hora, el funcionario cuestionó “la seriedad” y “el fundamento” no solo de las evidencias en su contra, sino también de la actuación del MP y la Cicig porque, recordó, cuando la fiscal general, Thelma Aldana, se postuló como magistrada de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) la Cicig la “vetó”.

El gobernante, que había estado esquivando a la prensa desde el 21 de agosto, dijo ser consciente de que la situación es “delicada, complicada y compleja” como nunca antes “se había visto en el país”, pero apeló a la unidad y a la tranquilidad para garantizar los comicios electorales del próximo domingo.

Así, pidió a la ciudadanía no aceptar “la condena adelantada” que le están haciendo y no dejarse llevar por comentarios, ya que lo importante es respetar “el debido proceso”.

Siglo XXI