Con múltiples demandas, organizaciones opositoras volvieron a marchar

Varios sectores sociales, indígenas, sindicales e inclusive asambleístas, todos de oposición, marcharon ayer por el Centro Histórico de Quito, para expresar su rechazo ante las políticas de Gobierno del presidente Rafael Correa, así como pedir el archivo definitivo de las enmiendas constitucionales.

Los manifestantes exigieron además la liberación de las personas detenidas en las movilizaciones de agosto pasado.
Con carteles, bombos, pitos y banderas multicolores, la marcha arrancó a las 17:00 a la altura de la Caja del Seguro Social, en la avenida 10 de Agosto.

Alberto Acosta, expresidente de la Asamblea Constituyente, señaló que estas reacciones van a continuar. “Nosotros tenemos la obligación como ciudadanos de exigir respeto a la Constitución, por eso estamos en contra de las acciones de este Gobierno”, dijo Acosta.
Andrés Valdiviezo, integrante de la asamblea autoconvocada de Quito, indicó que “esta es una marcha preparatoria donde vamos a seguir calentando la calle, hacia esa gran huelga que la estamos planificando”.

Valdiviezo, participante del colectivo Pelucoleaks, recalcó que el “calentar las calles no es sinónimo de golpe de Estado, no estamos atrás de botarle a Correa; es él quien nos tilda de violentos y no es así”.

Legitimidad
Jorge Herrera, presidente de la CONAIE, al referirse al derecho a la resistencia, dijo que las marchas efectuadas por el movimiento indígena están dentro del marco de la legitimidad. Pero quien ha generado la violencia es el Gobierno Nacional.
El dirigente indígena dijo que en las calles se ha insistido para que el Gobierno cambie de políticas, y respete los derechos constitucionales, pero desde el Régimen se está convocando a una confrontación.

Además aseguró que esta movilización es una muestra de unidad de todos los sectores sociales y se ratificará que están empeñados en mantenerse en su plataforma de lucha que incluye el archivo definitivo del paquete de enmiendas constitucionales y la política agraria integral, entre otros aspectos.

El destino final de la marcha fue la Plaza de Santo Domingo, en el Centro Histórico de la capital. Efectivos policiales cerraron los accesos al Palacio de Carondelet. (VDS) (I)

Correa rechaza protestas

El presidente Rafael Correa se pronunció sobre la movilización. “Todo esto es una estrategia de la restauración conservadora, que genera violencia con la ayuda de falsos dirigentes indígenas”, manifestó el Presidente de la República desde Azuay. Asimismo sostuvo que la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador, CONAIE, está profundamente dividida.

De otra parte, en la Plaza de la Independencia se concentraron militantes de Alianza PAIS y organizaciones afines al Gobierno. Al ritmo de las canciones alusivas al movimiento oficialista, varios representantes de la Hermandad de Ferroviarios Jubilados, Colectivo Patria Grande y la Confederación Nacional de Organizaciones Campesinas, Indígenas y Negras, entre otros, defendieron el accionar del presidente Correa.

También se registró un festival artístico, donde hubo música, danza y expresiones culturales.

El Tiempo