Cuba-EE.UU: el primer encuentro de la Comisión Bilateral define agenda de trabajo para los próximos meses

Cuba y Estados Unidos celebraron aquí el primer encuentro de la comisión bilateral encargada de impulsar el acercamiento entre ambos países, un mecanismo calificado de sin precedentes en las últimas décadas.

El instrumento activado por la Habana y Washington el pasado 14 de agosto durante la visita del secretario de Estado John Kerry a la isla, definió este viernes sus funciones, alcance, periodicidad de las reuniones y temas a abordar por las partes.

Se trata de un mecanismo de seguimiento para el trabajo propuesto a corto plazo (en los próximos meses), que nunca habíamos tenido, comentó a Prensa Latina la jefa de la delegación cubana, Josefina Vidal, durante un encuentro con periodistas para ofrecer detalles de lo sucedido.

De acuerdo con la directora general de Estados Unidos de la Cancillería cubana, los dos gobiernos tuvieron antes reuniones bilaterales en las que discutían algunos asuntos, “pero no nos trazábamos como una hoja de ruta (…), esta manera orgánica, estructurada, no la habíamos hecho antes”.

La comisión tendrá a su cargo el seguimiento y conducción de la nueva etapa de acercamiento, proceso anunciado el 17 de diciembre por los presidentes Raúl Castro y Barack Obama, que posibilitó en julio último la reanudación de vínculos diplomáticos y la reapertura de embajadas.

Al respecto, Vidal precisó que el mecanismo no tendrá a su cargo la discusión de las cuestiones puntuales, lo cual corresponderá a expertos y grupos de trabajo.

Sus misiones serán guiar la labor y estimular el alcance de los objetivos previstos, que pudieran manifestarse de diversas maneras, como acuerdos, arreglos, declaraciones conjuntas o memorandos de entendimiento, explicó.

Según la delegación cubana, la reunión de la víspera transcurrió en un clima profesional, respetuoso y constructivo, que permitió fijar los temas a tratar.

Vidal precisó que un primer bloque de asuntos tiene que ver con la cooperación bilateral en sectores de interés mutuo, sobre todo la protección ambiental, la prevención de desastres naturales, la salud, la aviación civil y la aplicación y el cumplimiento de la ley, incluyendo el combate al tráfico de drogas y de personas.

Un segundo grupo comprende cuestiones de carácter bilateral, en las que ambos países difieren en cuanto a las concepciones, entre ellas la trata de personas y los derechos humanos, y otras de impacto multilateral, como el cambio climático y el enfrentamiento a epidemias y pandemias, señaló.

El tercer bloque se refiere a los asuntos pendientes de solución, con destaque en un principio para el relacionado con las compensaciones.

Cuba demanda reparaciones por los daños humanos y económicos causados al pueblo de la isla por las políticas aplicadas durante más de cinco décadas desde Washington, con el bloqueo económico, comercial y financiero como punta de lanza de la hostilidad hacia la mayor de las Antillas.

Por su parte, en Estados Unidos existen reclamaciones por propiedades norteamericanas nacionalizadas a partir del triunfo de la Revolución del 1 de enero de 1959.

En el encuentro, la delegación anfitriona reiteró la necesidad del levantamiento del bloqueo, la devolución del territorio ocupado por la base naval en Guantánamo, el cese de las transmisiones ilegales de radio y televisión y la eliminación de los programas subversivos contra Cuba, claves para la existencia de vínculos bilaterales normales.

La próxima reunión de la comisión tendrá lugar en noviembre, en Washington.

A propósito del formato de los encuentros del mecanismo, Vidal informó que la intención es alternar las sedes en La Habana y la capital estadounidense, tal y como ocurrió durante la etapa de pláticas que llevó al restablecimiento de lazos diplomáticos, interrumpidos por la Casa Blanca en 1961.

La delegación norteamericana en la sesión de la víspera estuvo encabezada por el subsecretario adjunto para los Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado, Edward Alex Lee.

Los visitantes no emitieron pronunciamientos tras la reunión, calificada el jueves de “un encuentro logístico” por el portavoz del Departamento de Estado, John Kirby.

Prensa Latina

Cuba y EE.UU. definen agenda de trabajo para los próximos meses

Los diplomáticos cubanos y estadounidenses cuentan por primera vez con una hoja de ruta sobre los temas que abordarán en el corto plazo para avanzar en la normalización de las relaciones.

La Comisión Bilateral que sesionó ayer en La Habana definió “una agenda de temas en los cuales nos vamos a centrar a partir de ya”, aseguró a la prensa la directora general de Estados Unid­os del Mi­nis­terio de Relaciones Exteriores, Josefina Vidal Ferreiro.

Vidal precisó que es la primera vez que los dos países se trazan de manera seria y estructurada una agenda de trabajo para avanzar hacia la normalización. “Nos parece que ha sido un buen re­sultado para esta primera reunión”.

Explicó que la Comisión Bilateral, anunciada el  pasado 14 de agosto por los cancilleres de ambos países, no discutirá direc­­ta­mente los temas acordados. Para tales fines funcionarán en­cuentros a nivel de expertos, grupos de trabajo, entre otros me­ca­nismos.

“Esta comisión lo que va es a seguir y conducir el trabajo de esos grupos y estimularlos para alcanzar el propósito que nos he­mos trazado”.
Según la diplomática cubana los puntos acordados se pueden dividir en tres bloques.

Primero están aquellos relacionados con la cooperación bilateral, como pueden ser la protección del medio ambiente y la prevención de desastres naturales, la salud, la aviación civil, y la aplicación y cumplimiento de la ley, incluyendo el enfrentamiento al tráfico de drogas y de personas y a los delitos transnacionales.

Otro acápite estaría compuesto por asuntos de interés bilateral, incluyendo aquellos en los que los dos países tienen diferentes concepciones como la trata de personas y los derechos humanos. Asimismo, se identificaron otros de carácter multilateral, co­mo el cambio climático y el enfrentamiento a epidemias, pandemias y otras amenazas a la salud mundial.

Por último, están los temas pendientes de solución. Vidal ex­plicó que la Comisión pretende marcar la guía de trabajo para un periodo relativamente corto de unos 10 a 14 meses, pero el proceso pleno de normalización podría demorar años.

Así, lo acordado en esta ocasión fue centrarse en la discusión de las compensaciones por daños humanos y materiales a causa del bloqueo que solicita Cuba, y las que reclama Estados Unidos por la nacionalización de empresas al comienzo de la Re­vo­lución.

Ante una pregunta de la prensa sobre los montos exactos que reclama cada parte, Vidal dijo que era un asunto complejo y que todavía no había empezado esa conversación.

“Las personas que se dediquen a discutir este tema serán altamente especializadas y tendrán que hacer todo ese trabajo”, afirmó.

Otro punto discutido, pero que no fue directamente incluido en la agenda, fue la protección recíproca de marcas y patentes.

Recordó que notorias empresas nacionales han tenido difi­cultades con el respeto a sus derechos de titularidad en Estados Unidos, pero que en Cuba están protegidas miles de marcas norteamericanas a pesar de que no existe el comercio.

Por el momento, precisó, “lo que hemos hecho es ponernos una agenda objetiva de cosas en las que podemos ponernos a trabajar de inmediato. Con la idea de ofrecer resultados y alcanzar determinadas metas”.

Sin embargo, Vidal dijo que la parte cubana fue enfática en el hecho de que para alcanzar la plena normalización será necesario devolver a Cuba el territorio ocupado ilegalmente por la Base Naval en Guantánamo, la suspensión de las transmisiones radiales y televisivas ilegales de los Estados Unidos hacia Cuba, y la eliminación de los programas dirigidos a la desestabilización y la subversión del orden constitucional cubano.

A una pregunta de Granma sobre cómo se podía interpretar la reciente decisión del presidente Barack Obama de renovar por otro año la Ley de Comercio con el Enemigo, que data de 1917 y que en este momento solo se aplica a Cuba, contestó:

“A primera vista podría parecer contradictorio que se hayan prorrogado las sanciones a Cuba bajo esta Ley, teniendo en cuenta que el propio Presidente ha dicho que el bloqueo debe ser levantado y ha pedido al Congreso trabajar en esa dirección”, respondió Vidal.

Precisó que según las explicaciones de voceros estadounidenses, así como los análisis de importantes abogados y académicos de ese país, esa Ley permite al Presidente sostener sus potestades ejecutivas  para modificar algunos aspectos del bloqueo.

“Creo que no debemos perder el foco de la atención, que el Congreso es el que tiene que dar pasos para levantar totalmente el bloqueo”, refirió.
“El Presidente puede contribuir de manera decisiva al desmantelamiento progresivo y paulatino de muchas de las regulaciones que conforman el bloqueo. Pero al final para que esa política desa­parezca tiene que ser el Congreso el que tome una decisión”.

El pasado 16 de enero fueron publicadas un grupo de medidas ejecutivas que modificaban algunas de las limitaciones hacia Cuba, especialmente en el sector de las telecomunicaciones y los viajes.

Interrogada por la prensa sobre por qué todavía no se percibía un impacto en el terreno de algunas de esas medidas, Vidal dijo que estaban influyendo dos aspectos fundamentales.

Por un lado, aún falta una mejor comprensión de las dos partes de sus alcances y límites.

Refirió que hay una visita pendiente de representantes de los departamentos de Comercio, Tesoro y Estado para intercambiar con sus pares cubanos al respecto.

“Esa visita debe ocurrir, tenemos todas las condiciones preparadas, para que puedan explicar bien el alcance y nosotros poder explicar cómo funciona Cuba”.

Por otra parte, añadió, estas regulaciones tienen en sí mismas limitaciones que impiden su correcta y adecuada implemen­tación.

“A Cuba no se le permite el uso del dólar y todavía no hay una regulación que permita el acceso a créditos o financiamientos”, afirmó.

“En el mundo nadie negocia en efectivo y por adelantado”, dijo en referencia a las condiciones a las cuales se ha visto obligado nuestro país en el pago de algunas compras de alimentos a Estados Unidos.

Las propias compañías norteamericanas que han viajado a Cuba, agregó, se percatan de esas limitaciones. “Muchos obs­táculos se derivan de la política del bloqueo que inhibe la posibilidad de llevar adelante estas medidas”, concluyó.

Este proceso se trata de ir identificando los aspectos que se interponen en el camino y ojalá que sigamos viendo una buena disposición para resolver los obstáculos, concluyó.

Al cierre de esta edición, Granma no había tenido acceso a ningún pronunciamiento público de la delegación estadouni­den­se en­cabezada por el subsecretario adjunto para los Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado, Edward Alex Lee.

Granma

Comunicado de prensa de la delegación cubana a la primera reunión de la Comisión Bilateral Cuba-EE.UU.

El 11 de septiembre de 2015, tuvo lugar en La Habana, la primera reunión de la Comisión Bilateral Cuba-EE.UU., mecanismo que fue acordado entre ambos países para definir la agenda de temas que se abordarán como parte del proceso hacia la normalización de las relaciones entre Cuba y los Estados Unidos.

La delegación cubana estuvo presidida por la directora general de Estados Unidos del Ministerio de Relaciones Exteriores, Josefina Vidal Ferreiro, y la estadounidense por el subsecretario adjunto para los Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado, Edward Alex Lee.

La reunión se desarrolló en un clima profesional, respetuoso y constructivo.

Las delegaciones acordaron las funciones y el alcance de la labor de la Comisión Bilateral, así como la periodicidad de los próximos encuentros. También definieron los objetivos y los resultados esperados en el trabajo de la Comisión.

Los representantes de Cuba y los Estados Unidos determinaron la agenda de temas que comenzarán a discutir en los próximos meses, que abarca el establecimiento de mecanismos de cooperación en nuevas áreas de beneficio mutuo, como son la protección del medio ambiente y la prevención de desastres naturales, la salud, la aviación civil, y la aplicación y cumplimiento de la ley, incluyendo el enfrentamiento al tráfico de drogas y de personas y a los delitos transnacionales.

Igualmente, la agenda comprende el desarrollo del diálogo sobre asuntos de interés bilateral, incluyendo aquellos en los que los dos países tienen diferentes concepciones como la trata de personas y los derechos humanos, así como otros de carácter multilateral, como el cambio climático y el enfrentamiento a epidemias, pandemias y otras amenazas a la salud mundial.

Formará parte de la agenda, asimismo, la búsqueda de solución a problemas pendientes en las relaciones bilaterales, como las compensaciones por los daños humanos y económicos causados al pueblo cubano por las políticas aplicadas por distintos gobiernos de los Estados Unidos a lo largo de más de 50 años y por propiedades norteamericanas nacionalizadas en Cuba. También se discutió lo referido a la protección de marcas y patentes.

La delegación cubana enfatizó que el levantamiento del bloqueo es fundamental en el contexto bilateral actual y es esencial para normalizar las relaciones bilaterales. Además, reiteró que para que haya relaciones normales será necesario devolver a Cuba el territorio ocupado ilegalmente por la Base Naval en Guantánamo, la suspensión de las transmisiones radiales y televisivas ilegales de los Estados Unidos hacia Cuba, y la eliminación de los programas dirigidos a la desestabilización y la subversión del orden constitucional cubano.

Se acordó que la Comisión Bilateral se reúna nuevamente en el mes de noviembre de 2015, en Washington.

Cuba MinREx

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