En Santiago, el Papa se despide de Cuba tras cuatro días intensos y viaja a Estados Unidos

Los cubanos despiden hoy al papa Francisco, tras cuatro intensas jornadas iniciadas el sábado último, cuando comenzó a extenderse una estela de afecto que involucró a tres ciudades y trascendió a todo el país.

De acuerdo con declaraciones de Federico Lombardi, director de prensa del Vaticano, el Sumo Pontífice está muy contento con las muestras de cariño recibidas durante las misas ofrecidas en La Habana y Holguín, en otros encuentros y en las calles donde las personas le dieron una bienvenida popular.

Uno de los momentos más trascendentes del programa será la misa que tendrá lugar en las primeras horas de este martes en la Basílica Menor del Santuario Nacional de la Virgen de la Caridad del Cobre, la primera que ofrece un Papa en ese sitio que alberga el alma cubana.

Tras esta homilía, comenzará el año jubilar para celebrar el centenario de la petición hecha a la Santa Sede por veteranos de las guerras de independencia para la declaración de la Virgen del Cobre como Patrona de Cuba.

Al igual que ocurrió en la capital y en la urbe holguinera, los santiagueros se volcaron a un cálido recibimiento en el tramo comprendido entre la localidad de Melgarejo y el antiguo asentamiento minero, donde Su Santidad se reunió con los obispos y rezó con carácter privado a la deidad.

Esa manifestación de cordialidad se expresará de nuevo en el recorrido del Obispo de Roma por las arterias de la ciudad, para arribar a la Santa Basílica Metropolitana Iglesia Catedral en la que departirá con familias cubanas, en consonancia con la prioridad de los católicos a esa célula vital de la sociedad.

Minutos después, desde el atrio de ese recinto, bendecirá a la ciudad que acaba de cumplir cinco siglos y se alzó vigorosa tras sufrir hace apenas tres años el impacto devastador del huracán Sandy.

En el recorrido hasta el aeropuerto internacional Antonio Maceo, desde donde partirá al mediodía hacia Estados Unidos en este, su décimo viaje desde la asunción como la máxima autoridad de la Iglesia Católica en el 2013, también tendrá muestras de admiración y respeto de los lugareños.

El acompañamiento del presidente Raúl Castro en las misas y la lluvia que igualmente le ha seguido a contrapelo de la prolongada e intensa sequía que agobia a los cubanos resaltan en este recuento de una visita que ya es histórica.

Prensa Latina

Papa Francisco arribará a Estados Unidos procedente de Cuba

Tras una intensa visita de tres días a Cuba, el papa Francisco arribará hoy a Estados Unidos, donde se entrevistará con el presidente Barack Obama y se convertirá en el primer Sumo Pontífice que hable ante el Congreso.

El jefe de la Iglesia Católica viajará este martes desde la isla caribeña -luego de su misa en el Santuario Nacional de la Virgen de la Caridad del Cobre, en la suroriental provincia de Santiago de Cuba- hacia Washington y permanecerá en territorio norteamericano hasta el 27 de septiembre.

La víspera, las autoridades estadounidenses ultimaban detalles para la llegada de Francisco, quien desembarcará en la base militar de Andrews, estado de Maryland, en las afueras de Washington D.C.

Allí será recibido por el presidente Barack Obama y su esposa, Michelle, gesto reservado para pocos visitantes.

Con motivo de la llegada de Su Santidad, la policía anunció fuertes medidas de seguridad y el gobierno federal pidió a sus empleados no imprescindibles permanecer en sus casas para evitar complicaciones adicionales en el tráfico.

El miércoles, Obama dialogará con Obispo de Roma en el Despacho Oval de la Casa Blanca y ya en la tarde Francisco conocerá el Santuario Nacional de la Inmaculada Concepción.

Un día después, Francisco se reunirá con el presidente de la Cámara de Representantes, el republicano John Boehner, católico y, por otro lado, uno de los principales adversarios de la administración Obama.

A continuación, el Papa protagonizará un hecho sin precedentes al intervenir en sesión conjunta del Congreso estadounidense.

Temas como las nuevas relaciones entre Estados Unidas y Cuba, el controvertido acuerdo sobre el programa nuclear de Irán, el aborto y la lucha contra el cambio climático estarían en la agenda de Francisco durante su estancia en Washington.

Aun cuando existe la posibilidad de algún gesto de rechazo, la mayoría de los congresistas estadounidenses que adversan a la Casa Blanca han asegurado que no se producirán incidentes desagradables durante la visita del Papa al Legislativo.

En tanto, analistas consideran que Francisco pudiera erigirse en un potente aliado de Obama dado su papel en el acercamiento con La Habana y coincidencias en tópicos como las desigualdades económicas, inmigración y el cambio climático. El día 25, el Sumo Pontífice estará en Nueva York para pronunciar un discurso ante la Asamblea General de Naciones Unidas.

De acuerdo con lo anunciado, Francisco celebrará misa el 26 de septiembre en Filadelfia, donde en la jornada siguiente -antes de partir hacia Roma- tomará parte en el Encuentro Mundial de las Familias.

Prensa Latina

Visita del Papa trasciende como día histórico en Holguín

Esta fecha trasciende ya como la más histórica para Holguín, ciudad que acogió con amor al Papa Francisco, al igual que en toda Cuba.

Su plaza mayor vistió colores muy referenciales en honor a un visitante de trascendentes valores humanos como impulsor de las obras por un mundo más justo y coherente entre los pueblos y las familias que habitan el planeta.

Nunca antes el sitio de las grandes congregaciones de la oriental ciudad se había abierto con tanta solemnidad como la de este 21 de septiembre en medio de una mañana de Gracias a un extraordinario huésped de la amistad, la hermandad y el humanismo.

Las flores de la Plaza de la Revolución Calixto García, expandieron esta vez todos sus olores hacia un espacio que colmó sentimientos comunes como los pronunciados por el Papa Francisco durante su acto litúrgico.

La ciudad de Holguín, al decir de muchos en esta mañana de septiembre, fue como una especie de prolongación de sede del Sumo Pontífice, porque desde aquí, creyentes y no creyentes le cantaron a la vida con optimismo y la fe de que un mundo mejor es posible.

El esperado encuentro fue más que una cita ritual, fue como un abrazo de esperanza y prometedor porvenir que encarna el Sumo Pontífice en cada una de sus oraciones. .

Y por coincidencias no encontradas en otros lugares, el Papa Francisco estuvo muy cerca hoy por donde entró a Cuba la imagen de la Virgen de la Caridad, luego de ser encontrada flotando sobre las aguas de la Bahía de Nipe en el año 1612.

AIN

Homilía del Papa Francisco en Holguín: “Estén siempre atentos”

Celebramos la fiesta del apóstol y evangelista san Mateo. Celebramos la historia de una conversión. Él mismo, en su evangelio, nos cuenta cómo fue el encuentro que marcó su vida, él nos introduce en un «juego de miradas» que es capaz de transformar la historia.

Un día, como otro cualquiera, mientras estaba sentado a la mesa de la recaudación de los impuestos, Jesús pasaba y lo vio, se acercó y le dijo: «“Sígueme”. Y él, levantándose, lo siguió».

Jesús lo miró. Qué fuerza de amor tuvo la mirada de Jesús para movilizar a Mateo como lo hizo; qué fuerza han de haber tenido esos ojos para levantarlo. Sabemos que Mateo era un publicano, es decir, recaudaba impuestos de los judíos para dárselo a los romanos. Los publicanos eran mal vistos e incluso considerados pecadores, por lo que vivían apartados y despreciados por los demás. Con ellos no se podía comer, ni hablar, ni orar. Eran traidores para el pueblo: le sacaban a su gente para dárselo a otros. Los publicanos pertenecían a esta categoría social.

En cambio, Jesús se detuvo, no pasó de largo precipitadamente, lo miró sin prisa, con paz. Lo miró con ojos de misericordia; lo miró como nadie lo había mirado antes. Y esta mirada abrió su corazón, lo hizo libre, lo sanó, le dio una esperanza, una nueva vida como a Zaqueo, a Bartimeo, a María Magdalena, a Pedro y también a cada uno de nosotros. Aunque no nos atrevamos a levantar los ojos al Señor, Él nos mira primero. Es nuestra historia personal; al igual que muchos otros, cada uno de nosotros puede decir: yo también soy un pecador en el que Jesús puso su mirada. Invito a que en sus casas, o en la iglesia, hagan un momento de silencio para recordar con gratitud y alegría aquellas circunstancias, aquel momento en que la mirada misericordiosa de Dios se posó en nuestra vida.

Su amor nos precede, su mirada se adelanta a nuestra necesidad. Él sabe ver más allá de las apariencias, más allá del pecado, del fracaso o de la indignidad. Sabe ver más allá de la categoría social a la que podemos pertenecer. Él ve más allá esa dignidad de hijo, tal vez ensuciada por el pecado, pero siempre presente en el fondo de nuestra alma. Él ha venido precisamente a buscar a todos aquellos que se sienten indignos de Dios, indignos de los demás. Dejémonos mirar por Jesús, dejemos que su mirada recorra nuestras calles, dejemos que su mirada nos devuelva la alegría, la esperanza.

Después de mirarlo con misericordia, el Señor le dijo a Mateo: «Sígueme». Y él se levantó y lo siguió. Después de la mirada, la palabra de Jesús. Tras el amor, la misión. Mateo ya no es el mismo; interiormente ha cambiado. El encuentro con Jesús, con su amor misericordioso, lo ha transformado. Y atrás queda el banco de los impuestos, el dinero, su exclusión. Antes él esperaba sentado para recaudar, para sacarle a otros, ahora con Jesús tiene que levantarse para dar, para entregar, para entregarse a los demás. Jesús lo miró y Mateo encontró la alegría en el servicio. Para Mateo, y para todo el que sintió la mirada de Jesús, sus conciudadanos no son aquellos a los que «se vive», se usa y se abusa. La mirada de Jesús genera una actividad misionera, de servicio, de entrega. Su amor cura nuestras miopías y nos estimula a mirar más allá, a no quedarnos en las apariencias o en lo políticamente correcto.

Jesús va delante, nos precede, abre el camino y nos invita a seguirlo. Nos invita a ir lentamente superando nuestros preconceptos, nuestras resistencias al cambio de los demás e incluso de nosotros mismos. Nos desafía día a día con la pregunta: ¿Crees? ¿Crees que es posible que un recaudador se transforme en servidor? ¿Crees que es posible que un traidor se vuelva un amigo? ¿Crees que es posible que el hijo de un carpintero sea el Hijo de Dios? Su mirada transforma nuestras miradas, su corazón transforma nuestro corazón. Dios es Padre que busca la salvación de todos sus hijos.

Dejémonos mirar por el Señor en la oración, en la Eucaristía, en la Confesión, en nuestros hermanos, especialmente en los que se sienten dejados, más solos. Y aprendamos a mirar como Él nos mira. Compartamos su ternura y su misericordia con los enfermos, los presos, los ancianos o las familias en dificultad. Una y otra vez somos llamados a aprender de Jesús que mira siempre lo más auténtico que vive en cada persona, que es precisamente la imagen de su Padre.

Sé con qué esfuerzo y sacrificio la Iglesia en Cuba trabaja para llevar a todos, aun en los sitios más apartados, la palabra y la presencia de Cristo. Una mención especial merecen las llamadas «casas de misión» que, ante la escasez de templos y de sacerdotes, permiten a tantas personas poder tener un espacio de oración, de escucha de la Palabra, de catequesis y vida de comunidad. Son pequeños signos de la presencia de Dios en nuestros barrios y una ayuda cotidiana para hacer vivas las palabras del apóstol Pablo: «Les ruego que anden como pide la vocación a la que han sido convocados. Sean siempre humildes y amables, sean comprensivos, sobrellevándose mutuamente con amor; esfuércense en mantener la unidad del Espíritu con el vínculo de la paz» (Ef 4,2).

Deseo dirigir ahora la mirada a la Virgen María, Virgen de la Caridad del Cobre, a quien Cuba acogió en sus brazos y le abrió sus puertas para siempre, y le pido que mantenga sobre todos y cada uno de los hijos de esta noble nación su mirada maternal y que esos «sus ojos misericordiosos» estén siempre atentos a cada uno de ustedes, sus hogares, familias, a las personas que puedan estar sintiendo que para ellos no hay lugar. Que ella nos guarde a todos como cuidó a Jesús en su amor.

Cuba Debate