Moderar el entusiasmo – Diario El Deber, Bolivia

Los conceptos vertidos en esta sección no reflejan necesariamente la línea editorial de Nodal. Consideramos importante que se conozcan porque contribuyen a tener una visión integral de la región.

Existe alegría en Bolivia por el fallo de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) que rechazó la objeción preliminar presentada por Chile. El alto tribunal se declaró competente y proseguirá con el tratamiento de la demanda presentada por Bolivia para que se expida en torno a la obligación chilena de negociar de buena fe -sobre la base de compromisos previos asumidos- un acceso soberano al mar, para superar así el enclaustramiento que sufrimos desde el fin de la Guerra del Pacífico.

El 24 de septiembre de 2015 pasará a la historia como un día muy especial. Desde la fallida presentación de Bolivia ante la Sociedad de las Naciones en 1922, es la primera vez que un ente de alcance mundial -como sin duda lo es la CIJ- se expide explícitamente en torno al tema marítimo boliviano y reconoce además que su salida al litoral le fue arrebatada en un conflicto bélico.

Esto es muy importante, ya que hasta el momento los asuntos vinculados con la temporaria mediterraneidad boliviana fueron tratados básicamente en el sistema interamericano. De allí surgió la Resolución de la OEA de 1979, varias otras posteriores y sobre todo la de 1983, avalada por el propio Chile. De ninguna manera puede pues La Moneda expresar “el caso está cerrado” o su repetitivo estribillo “no hay asuntos pendientes con Bolivia”.

Desde 1895 sucesivos gobiernos chilenos le han ofrecido a Bolivia alternativas para salir al mar, destacándose en el siglo XX la nota 686 del Ministerio de Relaciones Exteriores chileno (19 de diciembre de 1975) que le ofreció a Bolivia un Corredor soberano al norte de Arica, incluyendo otros aspectos.

La negociación iniciada en Charaña se truncó tras el rechazo de La Moneda al planteamiento peruano de noviembre de 1976. presentado en función del Protocolo Complementario al Tratado de Lima de 1929.

En 2013 Bolivia decidió presentar ante la CIJ una demanda legal debido a la falta de voluntad por parte de Chile para volver a tratar el tema marítimo. Tal hecho provocó molestia en Santiago, pero la citada demanda ha seguido exitosamente su curso.

Ahora cabe moderar el entusiasmo. La razón está de nuestro lado, pero debemos acotar que recién en julio del próximo año Chile presentará su contra memoria. Luego vendrán las réplicas, dúplicas, alegatos orales y el tiempo que se tome la Corte.

Luego del fallo, de ser favorable, habrá que esperar aún hasta que concluya la negociación. Estamos hablando de un plazo no menor de cinco a ocho años entre los dos procesos mencionados. La primer batalla ganada marca apenas el inicio de lo que viene. Es necesario tener paciencia, el camino hacia el mar está bien trazado pero hay mucho trecho por recorrer.

El Deber