Argentina: asesinan a reconocida militante trans que había denunciado a la policía

No se la vio en ninguno de los talleres organizados durante el Encuentro Nacional de Mujeres, el número 30, realizado el último fin de semana y que incluyó una marcha en protesta de los femicidios y una represión con balas de goma. Diana Sacayán –referente en la militancia por los derechos de las personas trans y dirigente en el Movimiento Antidiscriminatorio de Liberación (MAL)– había hecho mucho por ganar ese lugar y su ausencia llamó la atención de las compañeras. Ayer, cerca del mediodía, el cuerpo fue encontrado en su departamento de Flores. Tenía un puntazo profundo y según las primeras presunciones es probable que la data de muerte se remonte a dos días. La pista apuntó enseguida a un hombre que habría sido visto entrando con la víctima al edificio. En agosto, Sacayán había denunciado por maltratos y amenazas a la Policía Metropolitana.

El escueto parte oficial informó que ayer “alrededor de las 13, en el departamento ubicado en el piso 13 de la Avenida Rivadavia 6747”, la militante trans fue encontrada “muerta con signos de violencia”.

Los detalles son más cruentos. El cuerpo estaba atado sobre una cama, cubierto de sangre, con una herida de arma blanca asomando y que convenció a los efectivos de la Comisaría 38ª y a los médicos del Sistema de Atención Médica de Emergencias (SAME) que cualquier maniobra de resurrección sería inútil.

Habían sido alertados por un llamado del encargado del edificio, quien al ver la puerta del departamento abierta, se asomó y descubrió el cadáver.

En ese sentido, trascendió que el acceso a la vivienda estaba violentado desde adentro, por lo que los investigadores suponen que el asesino, apurado por abandonar la escena, rompió la cerradura al no encontrar las llaves.

Además, determinaron que la habitación presentaba el típico desorden provocado por una pelea y que el homicida no fue ladrón porque no se llevó nada.

La principal hipótesis es que Sacayán fue atacada por una pareja o al menos un conocido, ya que los testigos la vieron entrar al edificio acompañada de un hombre –algunos precisaron que estaban tomados de la mano– pero nadie la vio salir.

El dato de la ausencia de la víctima en el encuentro del fin de semana en Mar del Plata – y las llamadas y mensajes que no contestó– obligó a pensar que el crimen pudo cometerse entre el sábado y el domingo, aunque los más cautelosos prefieren esperar por los resultados de la autopsia.

El hecho es investigado por el fiscal Matías Di Lello, aunque la titular de la Unidad Fiscal Especializada de Violencia contra las Mujeres (UFEM), que depende de la Procuración General de la Nación, Mariela Labozzetta, le propuso intervenir en el caso, lo cual se resolverá en las próximas horas.

Labozzetta le planteó a su colega la necesidad de utilizar en esta investigación el protocolo para los casos de femicidios implementado por la UFEM.

Personal de la División Homicidios y de la Unidad Criminalística Móvil de la Policía Federal, con la supervisión del fiscal Di Lello, realizaron durante toda la tarde los peritajes correspondientes en busca de rastros dejados por el asesino.

En agosto, Sacayán había denunciado que luego de ser agredida por un hombre en la calle, efectivos de la Policía Metropolitana la llevaron presa junto a otro activista. La maltrataron, amenazaron y denunciaron por resistencia a la autoridad con lesiones.

Por el hecho, la Procuraduría de Violencia Institucional (Procuvin) denunció a la fuerza porteña. “Son prácticas sistemáticas de la Metropolitana atacar a grupos sociales vulnerables y vulnerados”, explicó entonces el titular del organismo, Miguel Palazzani, quien pidió la indagatoria de al menos 12 policías por torturas y privación ilegítima de la libertad de Sacayán y un empleado del Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (INADI).

“Me tiraron contra un taxi que venía andando y me empezaron a arrastrar. Yo intentaba zafarme porque no quería me arresten ni que me tiren al piso porque no soy ninguna delincuente. Al final eran como 30 metropolitanos que habían ido llegando. Uno vino con la picana en la mano y me amenazó con usarla. Le dije ‘ni se te ocurra usarla’ y nos tranquilizamos los dos, viendo un la gravedad de la situación”, relató Sacayán en su denuncia.

Luego de conocerse la noticia, amigos y allegados de la activista trans manifestaron su tristeza en las redes sociales.

“La muerte de Diana habla de todo lo que se hizo por los derechos de las personas trans y al mismo tiempo de todo lo que falta. Hay que cumplir con eso para que las muertes como la de Diana no ocurran nunca más”, dijo anoche la legisladora porteña María Rachid en la presentación de una Escuela de Género en el Congreso de la Nación.

Por su parte, César Cigliutti, presidente de la Comunidad Homosexual Argentino (CHA) opinó que “Sacayán era una militante admirable y una compañera de lucha. Con todo el dolor que sentimos frente a su muerte y ante cada una de nuestras muertes, no nos quedamos en el lugar de la víctima, por eso seguiremos cada uno de los pasos de la investigación.” «

COMO FEMICIDIO
La UFEM, que depende de la Procuradoría, pidió que este crimen se investigue con el protocolo de los femicidios.

«Si algo caracterizó a Diana fue la lucha, por los derechos de toda la comunidad LGTBI. La lucha por un país mejor, donde no hubiera ciudadanos de primera y de segunda. Donde todas y todos accedieran a los mismos derechos.»
Pedro Mouratian
Interventor del INADI

«Diana era revolucionaria, cuestionadora, imponente. Tuvo desde siempre la claridad de que la salida era colectiva. Además tenía humor. Yo le decía pequeño saltamonte.»
Lohana Berkins
Militante

«“Estamos de luto porque era una luchadora. Si hay un legado que Diana le deja a todas las personas trans es el del cupo laboral. Tuvo la valentía de militarlo frente a todos.»
Karina Nazabal
Diputada del FpV bonaerense

«Conmueven los femicidios, conmueve su muerte. Diana Sacayán luchó por abolir la prostitución. Logro el cupo laboral en la provincia. Nuestro cariño y reconocimiento.
Basta de femicidios.»
María Elena Naddeo
Dir. Def. del Pueblo

Tiempo Argentino