Delegados de 13 países de la región debaten en México sobre delitos contra la vida silvestre

El combate al tráfico de especies silvestres requiere de la cooperación internacional a fin de definir estrategias de coordinación que ayuden a hacer frente a este fenómeno de manera certera.

De acuerdo con el comunicado publicado por Notimex, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito asumen esa premisa para la primera “Conferencia Regional de Aplicación de la Ley: delitos contra la vida silvestre y los bosques en las Américas”.

La Profepa detalló que en ese encuentro, que se realizará en Cancún del 7 al 9 de octubre, se prevé la participación de representantes de países de Latinoamérica y el Caribe, así como invitados de Europa y Norteamérica.

El objetivo es generar un espacio de discusión e intercambio de experiencias en materia de tráfico de especies silvestres para obtener más información sobre los vínculos entre la delincuencia organizada y los delitos que se cometen contra la vida silvestre y los bosques.

Tanto la Profepa como dicha oficina de la ONU organizaron el foro bajo un esquema de co-financiamiento y con el respaldo de la Secretaría de Relaciones Exteriores, y en el que participarán, además del país anfitrión, 13 países latinoamericanos y del Caribe.

Estos son: Ecuador, Panamá, Bolivia, El Salvador, Perú, Brasil, Guatemala, República Dominicana, Chile, Colombia, Honduras, Costa Rica y Nicaragua; además de que se espera la asistencia de representantes de Noruega, Canadá, España y Reino Unido.

Un problema mundial

Para el caso de México, al tratarse de delitos del orden federal, en el encuentro participarán las instancias encargadas de la identificación, investigación y persecución de este tipo de delitos y que son Profepa, Procuraduría General de la República y Policía Federal.

El comercio ilegal de vida silvestre es un problema mundial de grandes dimensiones en el cual intervienen redes complejas y organizadas de cazadores furtivos, mayoristas, intermediarios, traficantes, vendedores y consumidores a gran y pequeña escala.

Alrededor del mundo se trafican animales y plantas protegidas, como en el caso de América, donde se ha detectado el tráfico de reptiles vivos, maderas preciosas, plantas cactáceas, orquídeas, peces de ornato, pepinos de mar, tortugas e inclusive jaguares o partes de animales, como las vejigas de totoaba.

Delitos contra la vida silvestre y los bosques
Las historias en las que las autoridades detectan especies de vida silvestre traficadas por grupos de delincuencia organizada transnacional son cada vez más comunes y arrojan cada vez más ganancias millonarias, advirtieron.

Por ello, entre los temas que se abordarán en el encuentro están: el contexto global y las tendencias de los delitos contra la vida silvestre y los bosques; y experiencias en el tráfico de especies emblemáticas en los países asistentes.

Asimismo, se abordará el tema de cooperación judicial internacional; operaciones e investigaciones conjuntas para la construcción de casos regionales; y fortalecimiento de los controles en puertos, aeropuertos y fronteras.

Sipse