Correa recibe a Bachelet con el objetivo de fortalecer la relación bilateral

La presidenta de Chile, Michelle Bachelet, partió ayer desde Santiago rumbo a Quito en una visita de Estado, en la que se reunirá con su homólogo Rafael Correa.

El viaje ocurre un día después de anunciar una nueva Constitución y luego del apoyo que dieron Ecuador, Cuba y Venezuela a la demanda marítima boliviana.

Las declaraciones de Correa, en cuanto a que “la de Bolivia es una demanda justa”, no cayeron bien en el gobierno chileno. Tampoco, las declaraciones de Nicolás Maduro. Por eso el martes el canciller Heraldo Muñoz citó a los embajadores de Cuba y Venezuela, a quienes expresó personalmente la molestia del Ejecutivo de Bachelet.

Aunque el embajador de Ecuador en Santiago no fue convocado por Muñoz, el gobierno chileno quiere aprovechar la visita de Bachelet a Quito para abordar directamente este tema con Rafael Correa. “En términos políticos va a ser una gran oportunidad de conversar entre los dos presidentes, incluyendo, lógicamente, el tema de Bolivia”, dijo el embajador chileno en Ecuador, Gabriel Ascencio. “Chile no aceptará la intervención de terceros países”, acotó el Ministro de Exteriores.

Según el diario La Tercera, desde las comisiones de Relaciones Exteriores del Congreso, solicitaron una nota de protesta formal a Ecuador, Cuba y Venezuela e incluso surgieron voces para que se analizara la suspensión del viaje de Bachelet a Quito. Sin embargo el país andino es visto en Chile como un aliado, especialmente en foros internacionales y es conocida la sintonía entre Bachelet y Correa.

En una entrevista con EL TELÉGRAFO, en abril pasado, el canciller Muñoz señaló que “las relaciones chileno-ecuatorianas están afirmadas hoy sobre una cooperación estrecha que fluye tanto de una antigua comunidad de intereses como de una visión compartida frente a problemas regionales y globales. En el ámbito propiamente bilateral, tenemos líneas de trabajo consolidadas y promisorias en materia de energía, educación, salud, cultura, defensa y el apoyo a las comunidades de inmigrantes que viven en ambos países. En lo global trabajamos codo a codo en la protección de la democracia”.

En cuanto a los temas pendientes, el canciller chileno recalcó en esa misma entrevista que “el comercio bilateral tiene un potencial enorme que debemos aprovechar mejor”. Bachelet llegará a Ecuador acompañada de una serie de ministros, que participarán en la IV Reunión de Consejo Interministerial Binacional. Con sus pares ecuatorianos, la delegación chilena trabajará en temas relacionados con integración, como el convenio de capacitación de los agentes penitenciarios y el perfeccionamiento de reconocimiento de grados y títulos.

Cuatro ejes de trabajo bilateral

La visita de Bachelet marca el éxito de las relaciones bilaterales que Chile ha mantenido con Ecuador en los últimos 25 años. Ella se reunirá con Correa en el marco de la IV Reunión del Consejo Interministerial Binacional y se analizarán los avances del Programa de Cooperación, suscrito entre los dos países.

La Secretaría Técnica de Cooperación Internacional del Ecuador (Seteci) y la Agencia Chilena de Cooperación Internacional para el Desarrollo (Agcid) son las entidades que dirigen los acuerdos que se han desarrollado bajo cuatro ejes: gobernabilidad, desarrollo social, talento humano y cambio de la matriz productiva.

El Departamento de Prensa de la Embajada de Chile en Ecuador informó que 15 ministros llegarán a Quito para trabajar con sus similares ecuatorianos en las áreas antes citadas.

Como parte de la agenda, los funcionarios tienen previsto evaluar los avances de nueve proyectos bilaterales: cinco son demandados por Ecuador y cuatro por Chile.

En lo que se relaciona al cambio de matriz productiva, ambos países trabajan en el plan denominado ‘Desarrollo Industrial Sostenible e Implementación de un Centro de Producción más Limpia’. Consiste en capacitaciones y asistencias técnicas a 15 empresas ecuatorianas en materia de ahorro energético y de materias primas, disminución de residuos y materiales tóxicos, así como buscar mecanismos que ayuden a mejorar la eficiencia en la productividad y el control de la contaminación.

Como parte de este convenio, Ecuador intercambia conocimientos y experiencias con Chile. Este país ha logrado una producción más limpia y firmó más de 80 acuerdos con sectores empresariales, lo que beneficia a más de 5.500 compañías.

En Ecuador, el Ministerio de Industrias y Productividad implementa acuerdos de producción más limpia. Con esto, lo primero es contribuir a mejorar al cambio de la matriz productiva y desarrollar soluciones a problemas ambientales.

La visita de Bachelet genera expectativa en su país. Una de las causas es que en Chile están interesados en conocer a profundidad, y de primera mano, la reforma educativa que lleva adelante Rafael Correa, especialmente en cuanto a las universidades.

Lo mismo pasa en Ecuador. De hecho, en lo que respecta al fortalecimiento profesional (talento humano), se analizará cómo avanza la primera convocatoria de becas ‘Manuela Sáenz’, destinada a los estudiantes de pregrado ecuatorianos que se instruyen en universidades chilenas. Se prevé que en 2016 habrá una segunda convocatoria.

Desde hace cuatro años, 22 becarios nacionales se han formado en los centros superiores de Chile. Las carreras en las que más se preparan son economía, agricultura, salud, ciencias naturales y educación.

En el área de justicia también hay cooperación. Una muestra es que el gobierno chileno apoya al sistema de rehabilitación social y asesora en la Escuela Penitenciaria. Hasta 2017 se instruirá a cerca de 40 agentes ecuatorianos. En el proyecto participan los ministerios de Justicia de Ecuador y Chile, además de la Gendarmería de este último.

El plan incluye cursos de adiestramiento canino, trabajo en aduanas y se considera la donación de 10 perros entrenados para la Brigada Canina Ecuatoriana.

Bachelet presenta plan para nueva Constitución

Dos horas antes del partido entre la selección chilena y Perú en Lima y a través de una cadena nacional, la presidenta Michelle Bachelet anunció que su país tendrá una nueva Constitución porque la actual Carta Magna “tuvo su origen en una dictadura y no responde a las necesidades de nuestra época ni favorece a la democracia”. Este anuncio era largamente esperado, ya que había sido pospuesto en varias ocasiones a lo largo del año y además corresponde a una de las principales promesas en el programa de gobierno de la Nueva Mayoría.

En su exposición Bachelet anunció un largo proceso hasta que la nueva Constitución vea la luz. Todo será por etapas. Lo primero que se hará, de aquí hasta marzo, será un inédito proceso de educación cívica, con una fuerte campaña informativa para la ciudadanía. En una segunda etapa, que se llevará a cabo entre marzo y octubre de 2016, se desarrollará un “proceso ordenado de diálogos ciudadanos”, dijo la jefa de Estado.

En lo que resta de 2016 y durante parte importante de 2017 el gobierno transformará estas “bases ciudadanas” en una propuesta que será presentada al Congreso.

A fines de 2016 el gobierno enviará un proyecto de reforma constitucional al Congreso. Luego, la idea es que el actual Congreso habilite al Parlamento que resulte electo en 2017 para que sea ese órgano el que decida el mecanismo de discusión del proyecto previamente enviado por el Ejecutivo, entre cuatro alternativas.

Tras este largo proceso todo deberá ser sometido a un plebiscito vinculante.

El Telégrafo