El reinicio de relaciones con EEUU – Diario Página Siete, Bolivia

Los conceptos vertidos en esta sección no reflejan necesariamente la línea editorial de Nodal. Consideramos importante que se conozcan porque contribuyen a tener una visión integral de la región.

La reunión anual de las Naciones Unidas en Nueva York ha dado mucha tela para cortar. No solamente por las intervenciones de todos y cada uno de los países miembros, sino por las reuniones privadas, los encuentros casuales y los rumores de pasillo que fueron también motivo de noticia.

Desde el desaire que le hizo el papa Francisco al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, cuando lo dejó con el saludo en mano, hasta los chismes sobre lo que se dijeron (o no) el presidente Evo Morales y la presidente de Chile, Michelle Bachelet, en su primer encuentro post-La Haya, pasando por las reuniones del presidente norteamericano Barack Obama con el presidente ruso Vladimir Puttin y el líder cubano Raúl Castro.

Pero, también fueron noticia las reuniones esperadas y no concretadas. Uno de estos encuentros fallidos fue el que no pudo darse entre el presidente Evo Morales y Barack Obama. Según el propio Evo, Bolivia buscó infructuosamente un contacto con Obama. “Intentamos tener mejores relaciones, inclusive nuestro Canciller dijo ‘qué mejor un contacto con el presidente Obama’, pero creo que no nos quieren”, dijo Evo.

En efecto, según una fuente de la embajada de EEUU que prefirió no ser identificada, el canciller David Choquehuanca realizó gestiones para que esa reunión pudiera concretarse, pero fue rechazada por el Departamento de Estado de ese país debido a la “agresiva retórica” usada por las autoridades bolivianas.

Ha sido, pues, un desaire para nuestro gobernante. Aunque Morales dijo: “Entendemos, tampoco es definitiva la presencia de Estados Unidos en nuestras relaciones diplomáticas”, es tan evidente el interés boliviano en un acercamiento diplomático, como la cautela que adopta su par norteamericano.

Nada es producto de la casualidad. Bolivia, en boca del propio Presidente y de sus principales colaboradores, no ha ahorrado nunca epítetos contra EEUU e inclusive contra el propio Obama, sin mencionar decisiones radicales como la expulsión de las fuerzas de lucha antidrogas DEA y NAS, además de la Agencia de Cooperación de EEUU (USAID).

Sin embargo, se respiran otros aires. Y si Cuba e Irán han establecido acuerdos con la potencia del Norte, Bolivia siente que no puede quedarse al margen. Hay razón en ello y es bueno que se haya terminado por aceptarlo. Seguramente el mediático foro de Nueva York no es el mejor escenario para una aproximación, pero seguramente se darán espacios propicios para que este objetivo, que contribuye a los intereses comunes de ambas naciones, pueda retomarse.

Página Siete