Elecciones regionales en Colombia: tras doce años, la izquierda pierde la alcaldía de Bogotá y hubo récord de participación

Vea aquí los resultados electorales: http://resultados2015.registraduria.gov.co/99GO/DGOZZZZZZZ_L1.htm

Bogotá ya no es de izquierda, sorpresa en Medellín y una víctima gana en Cali

Tras 12 años de tres gobiernos sucesivos de la izquierda en la capital, ganó ayer con 903.764 votos el candidato independiente de centro, Enrique Peñalosa, apoyado por Cambio Radical y el Partido Conservador, y quien ya había ocupado la silla del Palacio de Liévano entre 1998 y 2000.

Peñalosa, quien había perdido la Alcaldía en cuatro oportunidades anteriores, le puso fin de esta manera a la era del Polo y los Progresistas en Bogotá, tras Lucho Garzón, el procesado Samuel Moreno y el orense Gustavo Petro, duramente criticado por la opinión pública.

Le siguieron al ganador el liberal y de La U, Rafael Pardo, con 778.050 votos; Clara López, del Polo Democrático, 498.718 y Francisco Santos, del Centro Democrático, 327.852, más o menos como estaba previsto en las más recientes encuestas.

Con el lema de “recuperemos Bogotá”, Peñalosa agradeció a sus electores e invitó a los capitalinos a acompañarlo: “aquí yo haré todo lo que esté a mi alcance para prestarles el mejor servicio, pero esto lo tenemos que hacer juntos (…). Todos serán bienvenidos a este gran proyecto, vamos a trabajar sin odios”. Y concluyó el nuevo alcalde: “vamos a hacer una Bogotá a la altura de nuestros sueños”.

Peñalosa, economista e historiador de la Universidad de Duke, especialista en urbanismo, es experto en temas de infraestructura y espacio público, y promovió las ciclorrutas y el día sin carro.

Sorpresa en Medellín

Un completo ‘palo’ pero en medio de un voto finish resultó la elección como alcalde de Medellín de Federico Gutiérrez, del Movimiento Creemos, con 244.636 votos, cuando las encuestas y el uribismo daban como ganador a Juan Carlos Vélez, del Centro Democrático, con 235.633 sufragios.

Cuando el uribismo pretendía consolidar en su primera elección regional la capital paisa como su bastión principal, un candidato independiente, proveniente del fajardismo, se llevó la boleta ganadora.

No obstante, Gutiérrez no es del todo distante al expresidente Álvaro Uribe, y algunos analistas lo consideran como una especie de espía dentro de la Unidad Nacional en la capital antioqueña, pues al ganador se le unió el liberal Eugenio Prieto, ex candidato de La U, y cercano al presidente Juan Manuel Santos.

Sus propuestas, además de la transparencia y cultura ciudadana, son la seguridad con la creación de grupos élites de la fuerza pública, recuperar el centro de la ciudad con un proyecto urbano integral y regular el comercio informal.

Cali venció la política tradicional. Otra sorpresa, esta vez porque se preveía una pelea cabeza a cabeza, se dio en la capital vallecaucana, donde el empresario independiente Mauricio Armitage, con 262.863 votos, derrotó con relativa holgura al liberal Roberto Ortiz, con 173.950 sufragios, y quien punteaba como favorito en las encuestas.

Otro derrotado fue el ex vicepresidente Angelino Garzón, quien tras haber encabezado los sondeos durante los primeros meses de la contienda, cayó al tercer lugar con 148.237 votos.

Armitage, secuestrado en dos ocasiones y quien estuvo en La Habana como víctima, donde aseguró haber perdonado a sus victimarios –a uno de los cuales empleó en una de sus empresas–, sucede a Rodrigo Guerrero, quien el del mismo corte gerencial.

El reto del empresario es sacar a Cali de la inseguridad, la mala movilidad, los cuestionados servicios públicos y la crisis de la salud.

El alcalde caleño electo, con 70 años, posee una siderúrgica, un ingenio azucarero y una cementera. Creó en un deprimido sector la Orquesta Sinfónica de Siloé.

Gobernaciones

Jorge Emilio Rey (Cambio Radical y La U), con el 53% de los votos, ganó la Gobernación de Cundinamarca, derrotando a la cuestionada Nancy Patricia Gutiérrez (Centro Democrático).

Luis Pérez, liberal y de Cambio Radical, señalado de nexos con grupos armados ilegales, es el nuevo gobernador de Antioquia con un 38,57% de los votos, derrotando a su rival del Centro Democrático, Andrés Felipe Guerra, quien logró un 30,26%.

El Valle del Cauca será gobernado por Dilian Francisca Toro (La U, liberales y Cambio Radical). Logró el 34% de los votos en su departamento. Y la Alcaldía de Yopal la ganó, a pesar de que está recluido en La Modelo, John Jairo Torres, alias John Calzones, con 23.183 votos. Calzones fue capturado el 14 de octubre por construir edificaciones en un terreno del que eran dueños dos testaferros de narcos.

El Heraldo

¿Por qué la izquierda perdió a Bogotá?

El adagio dice que la izquierda unida jamás será vencida. Para estas elecciones, Clara López era su estandarte, y terminó por unir casi todos los sectores de la izquierda ante el inminente riesgo de perder la alcaldía de Bogotá, la cual habían ostentado desde hace 12 años.

Clara, primero, unió al Polo y limó asperezas con el sector de Jorge Robledo. Con el paso de la campaña, recibió al hijo pródigo, Gustavo Petro y los Pregresistas. Sumó a la Unión Patriótica y fue apoyada por los antiguos polistas que se fueron a la Alianza Verde. La unión hace la fuerza, pero en este caso no fue suficiente para que la izquierda mantuviera la joya de la corona, la alcaldía de Bogotá.

En buena parte, el carrusel de la contratación que mandó a la cárcel a Samuel Moreno, y la muy cuestionada administración de Gustavo Petro, terminaron por pasarle factura a Clara, que apenas logró el tercer lugar, respaldada con algo más de 400.000 votos.

Luis Eduardo Garzón empezó la era de alcaldes de izquierda en 2004 y empezó una nueva administración de marcado carácter social. Se prolongó con Samuel Moreno que tuvo que abandonar el cargo por una sanción de la Procuraduría y Clara Lópéz tuvo una administración de cinco meses que fue bien valorada.

Hace cuatro años, Gustavo Petro cabalgó con las denuncias del carrusel de la contratación, y se convirtió en alcalde con apenas el 27% de los votos. No cumplió su primer año de gobierno cuando la Procuraduría lo destituyó, y desde entonces pasó más tiempo defendiendo su cargo que administrando. También se libró de un proceso de revocatoria, y su administración es la más cuestionada de la reciente década.

En estos años, los gobiernos de la izquierda tuvieron muchos pecados que terminaron entregando la capital. Estos son algunos de ellos.

1. No supo darles continuidad a las ideas de la llave Mockus-Peñalosa

Cuando Antanas Mockus terminó su segundo periodo en la Alcaldía, los bogotanos acababan de vivir un proceso inédito. Habían visto cómo en el transcurso de pocosaños la ciudad pasó de ser un foco de caos, corrupción e intolerancia a encarnar una urbe mejor educada e inteligentemente diseñada que se convirtió en un modelo regional y en la vitrina de moda de los urbanistas alrededor del mundo.

Eso cambió con la izquierda. Lucho Garzón se concentró en lo social, pero no mantuvo el estilo progresista y gerencial de los dos y así comenzó un proceso de resquebrajamiento que los escándalos y la posterior destitución de su sucesor Samuel Moreno solo profundizaron. Con Gustavo Petro esas fisuras terminaron en una ruptura, y la ciudad se sumió en el pesimismo. Hoy, no muchos vinculan a la izquierda con logros en gestión, sino con polémicas e interrogantes sobre decisiones administrativas, de planeación e infraestructura.

2. Dividió en vez de unir a los ciudadanos

La izquierda dedicó sus alcaldías a trabajar contra la brecha social de la ciudad. Pero en vez de cerrarla, la abrió más. No desde un punto de vista económico (las cifras de pobreza, de hecho, han bajado con la izquierda), sino desde el punto de vista de la cultura.
El fracaso de Samuel Moreno y la estela de corrupción que acompañó su Alcaldía dejaron en las élites de la capital la impresión de que la izquierda es incapaz de llevar a cabo grandes proyectos. Y la controversia constante en torno a Gustavo Petro y el estilo provocador y polarizador del propio mandatario solo ahondaron la división. Mientras el discurso oficial buscaba convencer a los ciudadanos de escasos recursos de que solo la izquierda era capaz de protegerlos, la otra parte de los habitantes se sentían agredidos por los ataques provenientes desde el mismo gobierno.

3. No salió de la sombra que dejó Samuel Moreno

El escándalo del carrusel de la contratación le dio un duro golpe a la izquierda en Bogotá. Pero en vez de unirse, buscar controlar el daño y reinventarse tras la estocada, le fuerza política se dedicó a lo contrario y se dividió. Clara López defendió a Moreno de las acusaciones durante demasiado tiempo, y ella y su partido, aparte de algunas apariciones públicas y críticas hacia el exalcalde investigado, no llevaron a cabo el corte de cuentas y la apertura que varios sectores de la opinión habrían esperado.
Esa actitud no solo dividió a la fuerza política y dio a luz al petrismo, sino que les permitió a sus enemigos usar el escándalo de los hermanos Moreno cada vez que quieren para darle palo a la izquierda, máxime cuando la propia Clara fue la elegida para terminar el periodo inconcluso de Samuel. Hasta hoy, el proceso contra el exalcalde no termina ante la Justicia y siempre que alguien quiere referirse críticamente a este, la izquierda termina salpicada.

4. Dejó que Petro se apropiara de sus banderas

Para nadie es un secreto que buena parte de la Alcaldía de Gustavo Petro transcurrió en medio de una batalla política entre este y sus enemigos. Y él dio esa lucha aferrado a las banderas de la izquierda. Esto llevó a la opinión a vincular a esta fuerza política con todas las controversias del alcalde, sin importar que la Bogotá Humana no necesariamente representara a todos los izquierdistas de la ciudad. Esa concentración de la izquierda en la radical figura de Petro le hizo daño a cualquier político que intentara acercarse al electorado con ideas de esa corriente. Así, el concepto de ‘izquierda’ terminó ensartado en la polarización y los problemas de Petro. Y para contrarrestarlo la izquierda no hizo lo suficiente.

5. Perdió a sectores clave de la economía y la política

Gustavo Petro se ganó como enemigos a sectores de la sociedad, la economía y la política sin los cuales es imposible gobernar una ciudad como Bogotá y desarrollar proyectos de gran envergadura. Esta situación generó un boicoteo sistemático que no solo afectó al padre de la Bogotá Humana, sino sin quererlo a toda la izquierda. Las palabras de Clara López en su discurso de derrota según las cuales hubo una “campaña cochina” pueden tener mucho de cierto. Pero eso no puede terminar dejando a la izquierda como una víctima, pues esta ha carecido de autocrítica y de la voluntad de establecer líneas claras para separarse de la polarización generada por Petro y de las polémicas que rodearon al alcalde.

Semana

Quién ganó y quién perdió en las elecciones de este domingo

En las elecciones de este domingo, en las que para gobernaciones y alcaldías el denominador común fueron las coaliciones, hubo muchas sorpresas pero también ganadores en especial dentro de los partidos de la Unidad Nacional, y reveses para la oposición de derecha e izquierda.

En Bogotá, el triunfo de Enrique Peñalosa, pone fin a 12 años de dominio de la izquierda y ratifica la importancia de Cambio Radical en Bogotá que no solo se queda con la alcaldía sino que además lograría la mayoría del concejo. El Centro Democrático junto con el Polo y la U sufrieron un revés en ambas votaciones.

Cambio Radical, el partido del vicepresidente Germán Vargas, con los resultados de Bogotá, Barranquilla, La Guajira, Magdalena, Sucre, Cundinamarca, Huila y como socio del nuevo alcalde de Cali, se proyectaba este domingo como uno de los ganadores.

El Centro Democrático con la pérdida de la gobernación de Antioquia y la alcaldía de Medellín y la alcaldía de Manizales no logró las mayorías en los gobiernos locales donde ha sido fuerte electoralmente. Las únicas alcaldías serían las de Florencia y Leticia.

El Partido Liberal, que no ganó Bogotá pero sacó una importante votación con Rafael Pardo y se proyectaba como segundo en el Concejo, logró triunfos importantes en gobernaciones como Antioquia, Atlántico, Santander, Bolívar, Norte de Santander, Caquetá, Arauca, San Andrés, Meta y Chocó. Pero en alcaldías importantes apenas logró las de Pereira, Manizales y Sincelejo.

La U, por su parte, tuvo su mayor victoria en el Valle con el triunfo de Dilian Francisca Toro y en Caldas y Córdoba. En Bogotá, las cifras indicaban que pasaría a ser el sexto partido.

El otro partido con victorias importantes fue la Alianza Verde con el triunfo en las gobernaciones de Nariño, Putumayo y Boyacá y alcaldías como la de Neiva mientras que en Bogotá podrían ser la tercera fuerza del Concejo.

Los conservadores habrían obtenido como triunfos regionales la gobernación del Tolima, y en Bogotá ganarían poder como aliados del nuevo alcalde pero con una representación baja en el concejo.

Caracol

Uribe recibe un baldado de agua fría hasta en su propio feudo: Antioquia

Con más del 99,56 % de las mesas contadas, Guerra obtuvo 609.795 votos, equivalentes al 29,56 %, mientras que Pérez consiguió 811.940 (39,36 %), según datos de la Registraduría.

Las elecciones para la alcaldía de Medellín, por su parte, estuvieron más apretadas: A Federico Gutiérrez, que se inscribió por firmas, lo respaldaron 244.636 personas (35,64 %), con lo que vence a Juan Carlos Vélez Uribe, el candidato del Centro Democrático, que obtuvo 235.633 votos (34,32 %). Vélez Uribe ya aceptó su derrota:

Y de los 125 municipios de Antioquia, el Centro Democrático, hasta ahora ha conseguido 15 alcaldías.

A nivel nacional, el panorama del Centro Democrático para gobernaciones tampoco es alentador. El partido uribista solo consiguió ser mayoría en Casanare. Virtualmente, el próximo mandatario departamental será Josué Alirio Barrera Rodríguez, que obtuvo 77.520 votos (91,10 % de votos).

En las ciudades capitales el uribismo también tuvo resultados desalentadores: los candidatos del Centro Democrático a las alcaldías de Leticia (Amazonas), Florencia (Caquetá) y Puerto Carreño (Vichada) son los únicos que, hasta ahora, son mayoría en las capitales departamentales, de acuerdo con la Registraduría.

Lo curioso es que a pesar de estos resultados, en Antioquia, el partido uribista consiguió el mayor número de votos para la asamblea departamental (357.336), equivalentes al 19,80 %. Algo similar ocurrió en Medellín: para el concejo, votaron 132.423 personas por el Centro Democrático (20,64 %).

Pulzo