En el inicio de las negociaciones con el Gobierno, ataque del ELN deja 12 militares muertos

Menos de 24 horas después del cierre de las elecciones más tranquilas en Colombia en los últimos años, guerrilleros del Eln atacaron a una comisión de la Registraduría en la Sierra Nevada del Cocuy y mataron a once militares y un policía que le prestaban seguridad. Otros tres militares del Batallón de Alta Montaña quedaron heridos.

Se trata del más grave ataque cometido por esa guerrilla en los últimos años. De hecho, el único golpe similar data del 2013, cuando un atentado con explosivos contra una caravana de la Policía de Carabineros dejó diez muertos en Norte de Santander.

Dos funcionarios de la Registraduría –Wílmer Alexánder Ussa Estepa, de 20 años, y Leonel Mora Velandia, de 27 años–, dos soldados y un indígena u’wa que les servía de guía seguían desaparecidos al cierre de esta edición.

Las autoridades no descartan que hayan sido secuestrados por los guerrilleros, que anoche eran perseguidos por tierra y aire en una operación militar coordinada por el propio comandante del Ejército, general Alberto Mejía. También anoche, en una zona que bordea los 3.000 metros de altura, las tropas adelantaban la recuperación de los cuerpos de las víctimas. Fuentes en la zona señalaron que un segundo policía que hacía parte de la comisión fue encontrado con vida por las tropas.

Los uniformados custodiaban el traslado de los 130 votos depositados en dos mesas electorales de la jurisdicción de Bocotá, comunidad indígena u’wa del municipio de Güicán, al norte del departamento de Boyacá. Fuentes oficiales dijeron que el ataque ocurrió a las 3:30 de la mañana, cuando la comisión esperaba en un campamento para proseguir el camino. El jefe del grupo, un suboficial, se comunicó por radio con sus superiores para informar que estaban bajo fuego de ‘tatucos’ y fusil, y luego se perdió contacto.

Informaciones preliminares señalan que el grupo estaba conformado por 34 militares, dos policías, el líder indígena y los dos delegados de la Registraduría.

El patrullero que murió fue identificado como José Alexánder Riveros Patiño. Su compañero, el patrullero Ángerson José Tonguino Velasco, fue hallado con vida. Al parecer, logró escabullirse y ponerse a salvo.

En esa zona, limítrofe entre Arauca y Boyacá, delinquen los frentes Adonay Ardila Pinilla y Efraín Pabón Pabón. Se trata de una difícil área a la que no se puede acceder en vehículos y donde las comunicaciones son precarias.

‘Redoblar ofensiva’

Carlos Andrés Cocunubo, alcalde de Güicán, dijo que la delegación salió a las 3 de la mañana del resguardo y que los delegados eran esperados en el pueblo al mediodía de este martes.

“El desplazamiento dura un día y medio, sin comunicación. Entonces tenemos la esperanza de que ellos (los funcionarios de la Registraduría) hubieran ido adelante de los miembros del Ejército y de la Policía –señaló– (…). Por las condiciones geográficas es bien difícil el acceso. Es una zona que no tiene vía, no tiene carretera, y la única forma de acceder es un camino de herradura”.

Anoche, el presidente Juan Manuel Santos envió sus condolencias a las familias de los uniformados muertos y aseguró que “es un hecho que demuestra que el Eln no ha entendido que este es el tiempo de la paz y no el tiempo de la guerra”. “Si (esa guerrilla) cree que con estos actos va a ganar espacio político o va a fortalecerse en una eventual negociación, está totalmente equivocada –dijo el primer mandatario– (…). Es exactamente lo contrario. He ordenado al Ministro de Defensa y a las Fuerzas Armadas que redoblen los esfuerzos, que intensifiquen sus acciones militares contra esta organización”.

El Presidente advirtió al Eln “y a todos aquellos que no entren en el camino de la paz” que, si persisten en la guerra, no habrá cuartel: “El mensaje es claro. Los enfrentaremos con todo el poder y con toda la contundencia de nuestras Fuerzas Armadas”. Y agregó: “La muerte de los miembros de nuestras Fuerzas Armadas deberá inspirarnos para seguir buscando la paz con quienes han depuesto su ánimo violento y a perseverar en la lucha contra quienes insisten en el camino de la violencia”.

Vladimir Moreno, presidente de uno de los cabildos, le dijo a EL TIEMPO que en la región no había antecedentes de este tipo de hechos y que, históricamente, las votaciones nunca habían sido alteradas por la guerrilla. “Esta es una comunidad pacífica”, afirmó.

Ayer, el defensor del Pueblo, Jorge Armando Otálora, aseguró que con este acto el Eln “agredió el espíritu democrático de las comunidades indígenas, cuyo mandato estaba representado en el material que trasladaba la comitiva desde el resguardo uwa hacia la cabecera municipal de Güicán”. Jorge Restrepo, director del Centro de Recursos para el Análisis de Conflictos (Cerac), señaló que en la última semana el Eln venía intensificando sus actos contra las elecciones (el domingo mataron a un soldado en Anorí, Antioquia), y consideró que ese grupo está fuertemente dividido frente a la posibilidad de la paz.

Mañana habrá reunión de diálogos de paz

El ataque del Eln a una patrulla de militares y policías que custodiaba a una comisión de la Registraduría en Boyacá no afectará un encuentro que está previsto para este miércoles entre los delegados del Gobierno y los delegados de esta guerrilla para los diálogos de paz.

De hecho, según supo EL TIEMPO, la delegación del presidente Juan Manuel Santos viajaba anoche mismo para la reunión. En este encuentro está previsto concretar los últimos detalles para comenzar una negociación de paz formal, tras año y medio de diálogos exploratorios con la guerrilla de Nicolás Rodríguez Bautista, alias Gabino.

Entre los temas por definir está la decisión sobre cuáles serán los países garantes y cuáles los países acompañantes del proceso de paz, que, al menos por ahora, está previsto que se anuncie pronto.

‘Pablito’, el enemigo público n.° 1 en la zona

Detrás de la escalada violenta del Eln en el oriente del país, y de hechos como los de Güicán, está el nuevo miembro del Comando Central (Coce), Gustavo Aníbal Quinchía, alias Pablito, que estuvo preso hasta octubre del 2009.
Quinchía es señalado de dar la orden de reactivar militarmente el frente de guerra central.

Además, este jefe guerrillero, la máxima cabeza del Eln en el llamado ABC (Arauca, Boyacá y Casanare), habría dispuesto que subversivos fortalecieran la presencia en zona rural de esos tres departamentos, donde históricamente el Eln ha tenido incidencia.

Organismos de inteligencia aseguran que con esa estrategia ‘Pablito’ habría planeado ataques contra la Fuerza Pública antes y después de la jornada electoral.

Investigadores dicen que para cometerlos delegó a Uriel Fuya Gómez, alias William, quien suma 18 años en las filas del Eln y pertenece al frente Domingo Laín.

Alias Pablito es para las autoridades uno de los objetivos principales, pues además es el responsable de los atentados contra la infraestructura eléctrica y petrolera en el oriente del país, así como de intimidar a pobladores con extorsiones.

Este guerrillero tiene un pedido de extradición de Estados Unidos por narcotráfico, una circular roja de Interpol, y por él ofrecen 1.700 millones de pesos de recompensa.

En su expediente aparece que es el responsable de las rutas de tráfico de cocaína por la frontera con Venezuela.
Autoridades aseguran que desde la cinematográfica fuga del 2009 de la cárcel en la capital de Arauca, ‘Pablito’ se refugió en El Amparo, estado Apure, al otro lado de la frontera.

Reportes oficiales dan cuenta de que tiene bajo su cargo a 500 de los cerca de 1.500 guerrilleros del Eln en todo el país.

‘Pablito’ logró cupo en el Coce en la quinta conferencia de esa guerrilla –a comienzos de año– y desde entonces ha afianzado su influencia de cara a una eventual negociación de paz.
Esa guerrilla ha apostado a incrementar los ataques para generar, de acuerdo con expertos, una supuesta situación ventajosa de cara a una negociación.

El Tiempo

Santos ordenó arreciar operativos contra el ELN

Tras el ataque de la guerrilla del ELN, que dejó doce uniformados muertos, tres heridos y tres desaparecidos, el presidente Juan Manuel Santos, hizo una fuerte advertencia a ese grupo guerrillero y ordenó a las Fuerzas Militares arreciar los operativos.

“Es un hecho que demuestra el que el ELN no ha entendido que es un tiempo de paz y no de guerra (…) Si el ELN cree que con estos actos va a ganar espacio político o fortalecerse en una eventual negociación, está totalmente equivocado”, puntualizó el jefe de Estado.

Y agregó, “es exactamente lo contrario. He ordenado al Ministro de Defensa y a las Fuerzas Armadas que redoblen los esfuerzos e intensifiquen la estrategia militar contra esta organización”.

Santos sentenció al ELN y a los grupos al margen de la ley, que no entren en el camino de La Paz, serán enfrentados con todo el poder y la contundencia de las Fuerzas Militares.

Por último, envió un saludo a las familias de los soldados que murieron y advirtió que su muerte no será en vano.

“La muerte de nuestros miembros de las Fuerzas Armadas deberá inspirarnos a seguir buscando la paz con quienes han depuesto su ánimo violento y a perseverar en la lucha contra quienes insisten en el camino de la violencia”.

Este lunes, el ministro de Defensa, Luis Carlos Villegas, confirmó que en el resguardo indígena de Bachira, jurisdicción del municipio de Güicán (Boyacá), se registró un ataque del ELN, en el que fueron asesinados 11 miembros del Ejército y un patrullero de la Policía. Durante el ataque, tres soldados más resultaron heridos.

Así mismo, se encuentran desaparecidos dos soldados, un patrullero de la Policía Nacional, dos delegados de la Registraduría y un guía indígena de la comunicad U´wa.

El Ejército Nacional y la Policía adelantan a esta hora operaciones de búsqueda en la zona coordinadas por el propio Comandante del Ejército, General Alberto José Mejía, para encontrar el personal desaparecido y capturar a los responsables de esta acción terrorista y entregarlos a la justicia.

Los uniformados asesinados, custodiaban 130 votos emitidos en 2 mesas por ciudadanos de la jurisdicción de Bocotá, comunidad indígena U´wa del municipio de Güicán, como desarrollo de la instrucción de cubrir la totalidad de los puestos de votación en las elecciones del domingo.

El Espectador

La topografía y el clima dificultaron rescate de víctimas en emboscada del ELN

Por ser una de las regiones más agreste de Colombia, con picos que superan los 5.000 metros de alturas, como el Nevado del Cocuy, se ha dificultó la extracción de los cuerpos de los uniformados, quienes están siendo sacados por el departamento de Arauca.

Precisamente, el terreno dificultó el acceso para las tropas y facilitó la huida de los guerrilleros del ELN, quienes tendrían a dos delegados de la Registraduría retenidos, informó el Ejército.

De ese difícil relieve habló el personero de Güicán, Edgar Guillermo Carreño López, quien dijo: “el casco urbano se encuentra normal y nos encontramos sorprendidos por el ataque que pasó, un acto de muerte, con un grupo de militares, policías y civiles, que estaban haciendo acompañamiento a los resultados electorales en el resguardo Bachira, con 130 votos, emitidos en dos mesas por ciudadanos de la jurisdicción de Bocotá, ubicado en un relieve de montaña, cuyo poblado se encuentra a más de dos días del casco municipal, pasando el nevado, a una altura de 2500 metros sobre el nivel de mar”. El saldo hasta el momento son 11 militares y un policía muerto, y seis desaparecidos, entre los que están dos civiles.

Ante esto, las autoridades locales realizaron en las últimas horas, un consejo de seguridad, presidido por el alcalde municipal. “Realizamos un consejo de seguridad extraordinario, el rumor empezó desde la mañana, con el transcurso del tiempo comenzaron a aumentar lastimosamente los muertos, empezamos, con dos, luego con cinco y después con 12, como consolidado final”, indicó el personero, ya que la noticia llegó debido a la distancia, a cuenta gotas.

Lo que le preocupa al delegado municipal es lo difícil de la topografía para ubicar a los desaparecidos, ya que las tropas que arribaron a la zona de la emboscada los hicieron desde Arauca y no de Güicán, pero aclaró que ya no se presentan enfrentamientos.

Caracol