Incremento de abstención en segunda vuelta – Diario La Nación, Guatemala

Los conceptos vertidos en esta sección no reflejan necesariamente la línea editorial de Nodal. Consideramos importante que se conozcan porque contribuyen a tener una visión integral de la región.

En general, en la segunda vuelta menos ciudadanos em­padronados asisten a emi­tir su voto. Dicen los analis­tas políticos que en el interior de la República, la ciudadanía termina su ciclo político con la elección de alcaldes y diputa­dos. La elección de presiden­te de la nación no les afecta, al menos eso creen ellos. In­dudablemente que les afecta quién quede en la Presidencia.

Aunque se acusa al Tribunal Supremo Electoral de la abs­tención. Es posible que una campaña oficial de promoción del voto para la segunda vuel­ta, pudiera reducir los porcen­tajes de abstención. Pudiera ser cuestión de presupuesto del TSE o de falta de previsión para estimular la asistencia a las urnas el 25 de octubre. No lo sabremos a ciencia cierta, sino hasta el próximo resulta­do de abstención.

La elección entre dos candida­tos impresentables constituye una desmotivación al derecho de elegir presidente de la Re­pública. Falta el último debate público de los candidatos a la segunda vuelta. Seguramen­te se “desgarrarán las ves­tiduras” y saldrán a flote las inconsistencias, incongruen­cias y silencios propositivos, especialmente del comedian­te Jimmy Morales, quien se ha aprendido bien su libreto y nadie lo saca de su prosa y re­tórica de “ni ladrón ni corrup­to”, anunciando que dialogará con toda la población para to­mar decisiones. Nefasta pro­puesta, porque el partido y él mismo deben tener propues­tas congruentes con la reali­dad nacional, primordialmen­te con la coyuntura política.

En el caso de Sandra Torres Casanova, asustan sus in­tenciones de más políticas sociales, porque ya se cono­cen las averías que hizo en el gobierno antepasado, y el irrespeto a la figura pre­sidencial y vicepresidencial. ¿Cómo se las arreglarán con un presupuesto desfinancia­do? Nadie ha expresado sus planes para gobernar con li­mitaciones presupuestales.

Nos dice Voltaire en el si­glo XVIII, “No ha existido un gobierno perfecto”, por­que los hombres tienen pa­siones; si no tuvieran pa­siones, no necesitarían go­bierno. La democracia que practicamos nunca la ima­ginaron los griegos, porque era para pequeñas ciuda­des-Estado. La democracia más grande del mundo es la India, con más de 1 mil 300 millones de habitantes. Un número que se acerca al “infinito” para las matemá­ticas griegas.

La democracia imperfec­ta que tenemos, incipien­te, inmadura, requiere más práctica y más respe­to a las normas. Pero sobre todo, mejores individuos. Solo se hace camino al an­dar, y la ciudadanía ha sa­lido y se ha atrevido a gri­tar libertad y mejor gobier­no, tienen un largo camino por andar. ¡Vamos patria a caminar! Yo te acompaño, dijo Otto René Castillo. Y eso han hecho miles de jó­venes que salen a la calle a caminar con la patria, para construir un futuro mejor.

Exijamos un mejor gobier­no, en las urnas y en las calles. No hay que desfalle­cer en la rendición de cuen­tas y la transparencia.

La Nación