Puerto Rico: con participación del Gobierno, importante marcha pidió al Congreso de EEUU que no recorte fondo para salud en la isla

Cientos de puertorriqueños, encabezados por políticos de aquí y de Nueva York, así como por líderes religiosos y sindicales, marcharon ayer para exigirle al Congreso de Estados Unidos que no recorte los fondos federales a Medicare y Medicaid.

Junto al gobernador, Alejandro García Padilla, marcharon el gobernador y el alcalde de Nueva York, Andrew Cuomo y Bill de Blasio, respectivamente. Estaba además la presidenta del Consejo Municipal de Nueva York, Melissa Mark-Viverito. De igual forma, llegó el comisionado residente, Pedro Pierluisi, así como legisladores y alcaldes de ambos partidos.

Tanto Cuomo como De Blasio describieron el recorte a las aportaciones para Puerto Rico como el principio de una crisis humanitaria, más allá de la crisis financiera que provocará el recorte de 11 por ciento en las tasas de pago a Medicare Advantage en Puerto Rico.

“Puerto Rico no está solo. Nueva York es familia y cuando un miembro de la familia está en problema, el resto de la familia viene a ayudarlo”, dijo Cuomo al anunciar que harán un congreso en las próximas semanas en Nueva York para buscar estrategias de cómo detener este recorte. “Me apena decir que creo que la administración federal está siendo injusta con Puerto Rico y la manera en que están tratando a Puerto Rico no es la correcta. Esto es una crisis humanitaria real. Vamos a hacer todo lo que esté a nuestro alcance para asegurarnos de que cambien las leyes. Esta lucha está comenzando y vamos a estar mano a mano hasta que tengamos justicia”.

De Blasio dijo por su parte que “el Congreso debe actuar para prevenir el colapso del sistema de salud de Puerto Rico, lo que sería devastador y afectaría a tres millones y medio de puertorriqueños. Este problema no es solo de dinero, es una crisis que amenaza con afectar la salud de millones de personas y es un asunto de igualdad y de justicia para millones de ciudadanos americanos”.

La marcha denominada ‘Unidos por la Salud’ salió ayer desde el Coliseo de Puerto Rico y terminó en el Estadio Hiram Bithorn, donde diversos líderes religiosos ofrecerían sus mensajes. A la marcha llegaron políticos de todos los partidos políticos.

Los municipios cumplieron también con aportar transportación hacia la marcha. De igual forma, se observó la presencia de diversas iglesias, así como empresas privadas como centros de salud y aseguradoras. Esta marcha es uno de los esfuerzos para conseguir que el Congreso no recorte los fondos que significarían, entre otras cosas, que el gobierno tendría que buscar cerca de $800 millones para pagar la cubierta de Medicare Platino. En total, la Isla dejaría de recibir unos mil millones anuales.

García Padilla dijo en tanto que “esto es un reclamo de justicia. Es un reclamo que los puertorriqueños hacemos”.

“Los puertorriqueños pagamos lo mismo y necesitamos que se nos trate como corresponde. No estamos pidiendo ningún tipo de acción que no merezcamos, que no tengamos derecho a ella y de eso se trata esta marcha. Puertorriqueños de todos los partidos están aquí para marchar y diciendo que nos traten con justicia”, dijo García Padilla.

Uno de los organizadores de la marcha, el exsecretario de Salud, Johnny Rullán, dijo que a su entender la marcha debía tener un efecto en el Congreso para conseguir que no se concreten los recortes.

Negó que el dinero adicional vaya a beneficiar a las aseguradoras y no a ofrecer servicios de salud a los ciudadanos, como denunciaron grupos opuestos al propósito de la manifestación.

“El Affordable Care Act como requisito de ley establece que el 85 por ciento de los fondos tienen que ir a cuido directo del paciente. Son personas que están tratando de quitar unidad. Las aseguradoras tienen su rol y el rol que tienen está limitado por ley porque el 85 por ciento de los fondos tiene que ir a los pacientes”, dijo Rullán.

Al igual que otros participantes a la marcha de ayer, Rullán reconoció que si se logra la asignación completa de los fondos, no se puede olvidar la reforma que necesita el sistema de salud.

“Tenemos que transformarlo. No podemos tener un sistema de prestación de servicios. Tenemos que tener un sistema de salud que tengamos asegurada la parte de las finanzas, pero con unas metas alcanzables”, dijo Rullán.

Mark Viverito por su parte dijo que su participación en esta marcha “no es un momento feliz para nosotros porque se trata de una desigualdad”. “Hay una necesidad de reembolsar de manera equitativa a Puerto Rico. El pueblo de Puerto Rico no está solo. Estamos aquí para mandar este mensaje”, dijo Mark Viverito.

Pierluisi, en tanto, se mostró confiado de que la marcha de ayer tenga un efecto en el Congreso, sobre todo por la presencia de prensa de Estados Unidos.

“Es importante que se cree conciencia de que somos ciudadanos americanos y no estamos recibiendo el mismo trato y eso afecta las finanzas de nuestro gobierno”, dijo Pierluisi. “El sistema de salud siempre se puede cambiar, pero tenemos una crisis inmediata y si nos aumentan las asignaciones significativamente resolveríamos el problema fiscal de Puerto Rico en el caso de Medicare y ayudaría a que la economía vuelva a crecer”.

El Vocero