Una reunión en el Congreso sostuvo ayer en la tarde la ministra del Sernam, Claudia Pascual (PC), con parte de los diputados oficialistas que integran la Comisión de Constitución.

El encuentro tenía como objetivo definir en cuál de las sesiones que le restan a esa instancia durante enero se votaría el proyecto del gobierno que despenaliza el aborto en tres causales.

Hace algunas semanas se definió que el lunes recién pasado sería la última jornada con invitados y que posteriormente se iniciaría la votación de la iniciativa. Esto, incluyendo el proyecto entre las prioridades del Ejecutivo para ser despachado de la Cámara antes del 23 de enero.

Ese acuerdo, sin embargo, se desechó ayer. Pese a que el ala de izquierda de la Nueva Mayoría y el propio gobierno reiteraron hace pocos días que ya era el momento de votar, finalmente el Ejecutivo terminó cediendo nuevamente a la presión ejercida desde la DC, partido que tiene diversos reparos a una o todas las causales de aborto y que, ante las diferencias internas, ha logrado retrasar el avance de la propuesta en numerosas ocasiones y con distintos argumentos.

Así, en la cita se definió que el proyecto ya no será sancionado por la Cámara este mes, sino que se esperará recién hasta marzo.

Quienes participaron de la cita dicen que, pese a la presión de la DC, en la decisión influyó también el poco margen que -dicen algunos- tendría la Comisión de Constitución para votar en enero, debido a que esa instancia también debe revisar los proyectos sobre transparencia y probidad.

En todo caso, agregan un elemento adicional: fue la propia DC la que solicitó ayer nuevas correcciones al proyecto, sobre todo en los casos de violación e inviabilidad fetal, ya que en la causal de riesgo de vida de la madre sólo existirían observaciones menores.

“Tenemos un problema político”, fue lo que le dijeron los diputados DC a Pascual en la cita, apuntando a la posibilidad de un “aborto libre” en caso de violación. Esto, porque una nueva propuesta del Ejecutivo permitiría -a juicio de la falange- abortar sin necesidad de denuncia a fiscalía ni comprobación del apremio sufrido por la mujer.

Ante este escenario, el gobierno y los diputados acordaron abrir nuevamente la posibilidad de presentar modificaciones.

Hoy, en tanto, la ministra Pascual se reunirá nuevamente con legisladores oficialistas para intentar consensuar algunos cambios.

Aunque un proyecto sea rechazado en una comisión, de todas maneras avanza a las etapas siguientes de tramitación, por lo que en el oficialismo explican que la apertura del gobierno a acoger las peticiones de la DC responde a una preocupación por asegurar una disposición favorable de ese partido para cuando el texto se vea en sala.

Si la falange vota mayoritariamente en contra, el texto podría fracasar, considerando el rechazo que hay en la UDI y RN.