Un juzgado especializado de Antioquia condenó a 30 años de prisión al coronel (r) Robinson González del Río por su responsabilidad en 32 casos de ejecuciones extrajudiciales cuando fungía como comandante del Batallón Contraguerrilla 57 Héroes de Puerres entre los años 2006 y 2009 en el departamento de Antioquia.

El oficial en retiro del Ejército aceptó su responsabilidad en los delitos de homicidio agravado, concierto para delinquir, peculado por apropiación y porte de armas de uso privativo y defensa personal. En la decisión igualmente se le ordenó el pago de una multa de 25 salarios mínimos legales vigentes.

En la diligencia judicial celebrada el pasado 29 de septiembre, la Fiscalía General manifestó que cada semana los militares adscritos al Gaula de Antioquia se distribuían las funciones a la hora de adelantar las ejecuciones extrajudiciales que se registraron en varios municipios del departamento.

“Se sorteaban quién le tocaba disparar y darle muerte a las personas que iban a presentar como bajas en combate y quiénes eran los que iban allá acomodar la escena o a simular el combate: unos disparaban los otros procedían a llevar las armas y colocársela a las víctimas y disparar”, indicó

Todo esto se hacía con el fin de aparentar un combate. Todas estas acciones se atalantaron bajo las órdenes del mayor González del Río “para presentar resultados operacionales por parte de las unidades que tenía a su cargo como lo venía haciendo desde el batallón de guerrilla 57”.

Aprovechando su posición y mando dio órdenes directas para atentar contra la vida de personas inocentes y desarmadas a quienes hacían pasar como miembros de grupos guerrilleros, bandas criminales y narcotraficantes, quienes nada tenían que ver directamente con el conflicto armado interno.

“Fueron esas órdenes de operaciones las que usted hacia aparecer como legales para que sus hombres fueran a determinados sitios ya escogidos por usted y sus subalternos. Las víctimas eran llevada a ese lugar y apenas se bajaban de un vehículo eran fusiladas en total estado de indefensión”, precisó el fiscal.

Este trágico trasegar se registró en diferentes partes del país. Por orden del coronel González del Río se le dio apariencia de legalidad a la muerte injustificada de personas quienes fueron presentadas como guerrilleros. Desde su comandancia en el batallón Contraguerrilla y el Gaula en Antioquia el oficial utilizó esta misma estrategia.

“Las víctimas eran escogidas por su antecedentes penales para efectos de darles muerte y simular que iban a cometer alguna actividad delictiva y así justificar la acción de los miembros del Ejército”, señaló el fiscal sobre el plan criminal que se ejecutó para demostrar resultados ante sus superiores.

El Espectador