El próximo jueves, 7 de enero, el presidente Juan Manuel Santos se reunirá en Cartagena con los negociadores de paz, en la que será la primera reunión de trabajo del año para analizar cómo avanza y qué resta en los diálogos de paz con las Farc.

Con el pie en el acelerador para cumplir el plazo de firmar un acuerdo final el 23 de marzo, el jefe de Estado estará acompañado del ministro del postconflicto, Rafael Pardo, y los tres asesores internacionales que tienen los diálogos.

Se trata de Joaquín Villalobos, exguerrillero salvadoreño del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN); Jonathan Powell, exjefe del gabinete británico y responsable del acuerdo de paz en Irlanda del Norte, y Shlomo Ben Ami, excanciller israelí y considerado como uno de los arquitectos del acuerdo de Camp David entre Israel y Palestina.

Este no es el primer “retiro espiritual” que hace el mandatario con su equipo de paz.

Hace exactamente un año en la ‘Casa de huéspedes ilustres’ de Cartagena, el presidente discutió a puerta cerrada la hoja de ruta que siguieron durante el 2015.

Un año en el que se consolidó el punto de víctimas y justicia transicional, mientras se pactaron otros como el desminado humanitario y la búsqueda de desaparecidos.

Esta vez, junto al jefe de la delegación del Gobierno, Humberto de la Calle, y el Alto Comisionado de Paz, Sergio Jaramillo, Santos realizará un balance sobre la negociación con la guerrilla.

La discusión se centrará en los pendientes de la agenda, relacionados a la refrendación de los acuerdos y al punto del fin del conflicto, con sus componentes de desarme, desmovilización y reintegración.

Esto en momentos en que siguen las diferencias entre el Gobierno y las Farc sobre cuál es el mejor mecanismo para que los colombianos se pronuncien sobre lo pactado en Cuba, y en el marco en el que el Congreso ha aprobado el plebiscito por la paz, frente al cual la guerrilla insiste en una Asamblea Nacional Constituyente.

Un debate que será mayor en marzo cuando la Corte Constitucional deberá dar el visto bueno a la ley estatutaria por medio de la cual “se regula el plebiscito para la refrendación del acuerdo final para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera”.

Dicha ley dispone cómo será el proceso de convocatoria del plebiscito, cómo se dará la participación de los ciudadanos en él, los mecanismos de difusión de los acuerdos logrados con las FARC en La Habana y las implicaciones del resultado de la votación.

Aunque el encuentro será privado, no se descarta una declaración por parte del presidente y los negociadores al término del mismo, para comunicar la nueva estrategia de cara a la firma del fin del conflicto.

La reunión se da una semana antes de que reinicien los diálogos en la isla, un ciclo que como otros, iniciará con tensiones tras el cruce de respuestas del Gobierno y la guerrilla sobre el indulto otorgado a 30 guerrilleros de esa organización armada ilegal.

Cabe recordar que el presidente Santos anunció dicho indulto como medida de desescalamiento y confianza, únicamente a insurgentes que cumplieran condenas por delitos que no son considerados graves.

No obstante, días después el máximo jefe de las Farc, Rodrigo Londoño Echeverri, alias ‘Timochenko’, cuestionó en sus redes sociales supuestas demoras para poner en libertad a ese grupo de guerrilleros.

A esto el Gobierno respondió que las Farc reclaman sin argumento y señaló que “no es cuestión de burocracia, sino de ley”, advirtiendo que sí se está agilizando el trámite para dar a conocer en los próximos días las primeras resoluciones de los indultos.

De otro lado, se conoció que en Cartagena estudiarán métodos para dinamizar las conversaciones en su recta final, no sólo al interior de la mesa, sino también con la opinión pública.

Precisamente, la próxima semana se espera que el Gobierno lance oficialmente “la conversación más grande del mundo”, una estrategia en donde serán los colombianos quienes abrirán el debate en torno a las dudas sobre los acuerdos de paz.

El País