El encuentro entre los presidentes de Brasil y Ecuador, Dilma Rousseff y Rafael Correa, respectivamente, se realiza hoy 26 de enero del 2016, un día antes de la IV Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac). A la par, hoy se reúnen los cancilleres de los estados miembros del organismo regional. Ayer, la cita fue entre coordinadores de los estados miembros.

Integración, comercio, conectividad, inversiones, educación, ciencia, tecnología e innovación y cooperación, serán los temas centrales que tratarán los mandatarios. Pero las inversiones es uno de los que más interés despierta, más aún en una época en la que la región atraviesa problemas económicos.

Otro de los temas cruciales es el proyecto del eje Manta-Manaos, que busca conectar los océanos Pacífico y Atlántico a través de la Amazonía. La ruta está en proyecto desde el 2007. La primera visita oficial de Rousseff al país fue en 2011.

En la parte comercial, Ecuador y Brasil enfrentan una balanza comercial deficitaria. La diferencia entre las exportaciones y las importaciones es de USD 518,1 millones entre enero y noviembre del 2015.

Una política comercial proteccionista, según los empresarios, ha sido una de las limitantes para crecer en ese mercado de 204,2 millones de compradores. Las exportaciones del país se centran en pescados, madera, chocolates, confites, entre otros.

Daniel Legarda, vicepresidente de la Federación Ecuatoriana de Exportadores (Fedexpor), indicó que el tema de exportación a Brasil “es complejo. Es evidente que tiene muchas restricciones de carácter técnico, sanitario, fitosanitario, de reglamentaciones. Se interponen a exportaciones ecuatorianas que resultan muy competitivas en ese mercado”.

Atún, camarón y conservas son algunos de los productos que enfrentan barreras no arancelarias para ingresar al mercado brasileño. De ahí que el sector privado espera que en la cita se definan mecanismo de solución de dichos temas.

Para la parte comercial también es importante el eje multimodal Manta-Manaos. Legarda explicó que las exportaciones que se han hecho por esa vía han sido marginales y más experimentales. El envío de productos por la ruta es costoso y el transporte es escaso.

Brasil está interesado en impulsar estos corredores bioceánicos. El pasado domingo, según informaron agencias de noticias, en los últimos días, ya lo hizo con Chile para lograr una ruta entre el Pacífico y el Atlántico.

Al Ecuador asimismo le interesa atraer inversiones brasileñas. Según ProEcuador, al segundo trimestre del 2015 la inversión fue de USD 2,1 millones, particularmente en el sector manufacturero. Desde Brasil se ha indicado que hay interés en invertir.

El coordinador del Centro Andino de Estudios Internacionales, Michel Levi, explica que en el encuentro hay un interés de doble vía: político en el caso de Brasil y económico, del lado de Ecuador. El país, dice, aunque no se reconozca puertas adentro, tiene un peso internacional, en organismos como la OEA.

A Brasil, apuntó Levi, también le interesa hacer inversiones estratégicas, porque hay empresas brasileñas que operan en Ecuador. El país, en cambio, requiere recursos.

Además del encuentro bilateral, la Celac será también la ocasión para tratar el proceso de paz del Gobierno colombiano con las FARC. Durante las negociaciones, ambas partes acordaron que el bloque regional verifique el alto al fuego y el abandono de las armas por parte de la guerrilla. Según informó el canciller ecuatoriano, Ricardo Patiño, Colombia pidió que el tema se trate.

En el proceso, el Gobierno colombiano y la guerrilla también definieron pedir a Naciones Unidas que miembros de la Celac integren el grupo de verificadores internacionales.

A la cumbre llegarán además de presidentes, ministros de Relaciones Exteriores y otras áreas. Se prevé que la llegada a la sede de Unasur, donde será el evento, comience a partir de las 07:30. Correa, en calidad de presidente pro témpore del bloque, dará la bienvenida.

El Mandatario traspasará el mando a República Dominicana. Como parte de la gestión de Ecuador se cuenta la propuesta de crear la agenda 2020 de Celac: reducción de la pobreza y desigualdad, educación, ciencia y tecnología; cambio climático, infraestructura y conectividad; el financiamiento para el desarrollo”. Y, dijo Patiño, hubo relacionamiento con China, Turquía, Rusia, India y la Unión Europea.

En contexto

La IV Cumbre Celac se realiza en el marco de un difícil paronarama económico de la región. Adicionalmente, en la ceremonia del miércoles, se espera concretar la agenda 2020, propuesta por Ecuador, en calidad de presidente pro témpore del bloque.

El Comercio

Crise do zika e declaração desastrada ampliam desgaste de ministro da Saúde

O governo avalia que o ministro da Saúde, Marcelo Castro (PMDB), está desgastado e vem perdendo as condições políticas de permanecer no cargo em razão de suas declarações polêmicas e da ineficiência ao tratar do avanço da dengue e do zika. Nesta segunda-feira, 25, em uma visita à Sala de Situação do Distrito Federal para Controle da Dengue, em Brasília, o ministro voltou a dizer que o País está perdendo “feio” a guerra contra o Aedes aegypti.

A expressão, a mesma adotada na sexta-feira, 22, durante evento da Fundação Oswaldo Cruz, em Teresina, foi considerada infeliz pelo Planalto, sobretudo num momento em que integrantes do governo tentam traçar estratégia para mobilizar a população no combate ao mosquito. “Nós estamos há três décadas com o mosquito aqui no Brasil e estamos perdendo a batalha feio para o mosquito”, disse.

No governo, há quem avalie que Castro corre sério risco de “morrer pela boca”. Segundo um interlocutor do Planalto, o ministro já foi orientado a tomar mais cuidado com suas declarações. Algo que ele dá mostras de ter dificuldade em colocar em prática. À noite, após mais uma reunião no Planalto para debater um plano de combate ao mosquito, ele sugeriu que governos anteriores foram condescendentes na prevenção: “Nós temos 30 anos de convivência com o Aedes aegypti no Brasil. Sem querer culpar ninguém, acho que houve uma certa contemporização com o mosquito”.

A dificuldade em demiti-lo, porém, está associada ao risco de impeachment, uma vez que Castro é uma indicação do deputado Leonardo Picciani (RJ), líder do PMDB na Câmara que tem atuado em defesa do governo no Congresso e disputa a recondução ao cargo contra o deputado Hugo Motta (PB), aliado do presidente da Câmara, Eduardo Cunha (PMDB-RJ), responsável pela deflagração do processo de impeachment. Também pesa a seu favor o fato de que Castro, apesar de desastrado, é considerado aliado fiel da presidente e um auxiliar em batalhas travadas no Congresso.

Pressão. Mas a cada deslize, que começou tão logo o peemedebista foi indicado para o cargo, o cerco contra ele se fecha e nos bastidores discute-se sua saída. Na primeira declaração, antes mesmo de tomar posse, afirmou ser favorável a uma contribuição sobre movimentações financeiras. Ele sugeriu que ela deveria ser cobrada “no débito e no crédito”. Criticado, amenizou o discurso. Não voltou a falar em economia, mas passou a fazer comentários considerados de gosto duvidoso e com potencial de desgaste.

Questionado sobre planejamento familiar em tempos de zika e microcefalia, ele afirmou que “sexo era para amadores; gravidez, para profissionais”. Há poucas semanas, disse que “torcia” para que mulheres fossem infectadas pelo zika antes do período fértil, como forma de ganhar imunidade antes de a vacina ser desenvolvida.

A falta de freio do ministro nos comentários vem acompanhada do descontentamento no governo com a condução das medidas contra o avanço de dengue, chikungunya e zika. A maior preocupação é a ameaça do zika, vírus identificado no ano passado no País e associado à epidemia de microcefalia, má-formação que pode comprometer o desenvolvimento da criança. Castro já disse ser necessário trabalhar para evitar o surgimento de uma “geração de sequelados”.

Uma das estratégias usadas pelo governo foi criar uma Sala Nacional de Coordenação e Controle para combate ao mosquito e enfrentamento da microcefalia. A meta era visitar até o fim do mês “todos os domicílios” do País, um objetivo audacioso e que teve de ser adiado para o fim de fevereiro.

A presidente Dilma Rousseff já deu sinais de não estar satisfeita com o trabalho de Castro. Ao sair ontem da reunião com Dilma no Planalto, o ministro foi questionado se levou puxões de orelha por causa das declarações polêmicas. Castro respondeu que não. Segundo ele, a presidente está tão preocupada quanto ele em relação ao mosquito. “A situação é grave, a situação é gravíssima. E nossa obrigação, como agente público, é dizer, sem meias palavras, o que está acontecendo”, afirmou.

Estadão