El llamado a estar atentos ante una campaña electoral que será “sucia” y el rebatir las críticas de la oposición fueron algunos de los puntos que se repitieron durante la celebración del noveno aniversario de la presidencia de Rafael Correa, desarrollado ayer en el Parque Samanes.

Durante su discurso el vicepresidente Jorge Glas comenzó enumerando los cambios en salud y la inversión en hidroeléctricas, para luego señalar que esa “nueva riqueza” es la que “quieren ocultar”, haciendo referencia a la oposición.

Cuando el presidente empezó su discurso, cerca de las 11:50, las referencias de la oposición se multiplicaron.

Después de mencionar lo conmovido que estaba por los videos de sus recorridos y saludar a los militantes hizo referencia a la Ley de Herencia y la Ley de Plusvalía, que fueron retiradas de la Asamblea antes de la llegada del papa Francisco.

“Lograron, los mismos de siempre, asustar a un número de ecuatorianos aduciendo que afectaríamos a la familia y a su patrimonio. Pero es claro que lo único que defienden son sus intereses”, remarcó antes de reiterar la necesidad de volver a enviar los dos proyectos.

También aprovechó para defender las enmiendas constitucionales. Dijo que fueron “socializadas” en todo el país y solo sirvieron para extender los derechos de los ciudadanos.

Para el mandatario las marchas del año pasado no querían oponerse a proyectos, sino que buscaban “pérdidas trágicas, un muerto”. Pero “pese a las permanentes marchas no han logrado su objetivo”, dijo.

Durante su intervención, Correa hizo referencia a la reducción de los ingresos petroleros. Dijo que ahora se completarán todas las obras iniciadas y solo se empezarán nuevas con financiamiento internacional.

Antes de terminar su intervención, que duró cerca de 52 minutos, hizo referencia a las elecciones del 2017 y dijo que quienes los representen deberán “defender los logros de la revolución”. Para el mandatario, no pueden “retroceder un milímetro en avances como la Ley de Comunicación”.

Adelantó que “la campaña electoral será muy sucia”. “Como no tienen nada de qué acusarnos solo pueden infamar”, acusando de corrupción o llamándolos nuevos ricos.

Por ello sentenció: “No dejaremos ofensas sin contestar, infamia sin denunciar, tendrán que responsabilizarse por sus declaraciones, es parte del cambio que necesita el país”.

El Universo