La Cámara de Representantes de Estados Unidos acogerá desde el próximo día 11 una nueva ronda de audiencias sobre la crisis fiscal y la deuda de 72.000 millones de dólares que asfixia las finanzas públicas de Puerto Rico.

La prensa puertorriqueña, que cita a fuentes legislativas de Washington, señala hoy que la iniciativa se incluye en los planes del presidente de la Cámara de Representantes, Paul Ryan, de ofrecer a las autoridades puertorriqueñas alguna alternativa a la crisis y falta de liquidez para afrontar el pago de los vencimientos de deuda que cumplen durante el primer trimestre de 2016.

La Cámara de Representantes de Estados Unidos celebrará antes de que termine el presente mes tres audiencias para abordar el asunto, que volvió a ganar actualidad en las últimas fechas después de que el pasado 30 de diciembre el gobernador de Puerto Rico, Alejandro García Padilla, anunciara que no se pagarán vencimientos de deuda que cumplen a principios del presente mes por valor de 37 millones de dólares por falta de fondos.

El Congreso estadounidense celebró en 2015 cinco vistas para analizar el asunto de la deuda de Puerto Rico, pero la oposición de la mayoría republicana evitó que el Estado Libre Asociado pudiera acogerse al capítulo 9 de la Ley de Quiebra federal, tal y como ambicionaba el Ejecutivo de San Juan como forma de llevar a cabo una reestructuración ordenada de la deuda.

La prensa local apunta que la primera vista de 2016 la organizará el Comité de lo Jurídico de la Cámara de Representantes el próximo día 11 y tendrá como objetivo analizar las posibilidades de que Puerto Rico pudiera acceder al capítulo 9 de la Ley de Quiebras federal.
El Subcomité de Energía y Recursos Minerales de la Comisión de Recursos Naturales abordará el día 12 iniciativas sobre asuntos energéticos relativos a Puerto Rico.
El Subcomité de Asuntos Insulares de la Comisión de Recursos Naturales acogerá el próximo día 26 la tercera vista, centrada en la posibilidad de que un organismo federal estadounidense pudiera supervisar las finanzas del Gobierno de la isla, a lo que, en principio, se opone el Ejecutivo puertorriqueños por entender que significaría perder su autonomía.

El Congreso de EE.UU. acogió durante 2015 varias audiencias para analizar la situación de falta de liquidez y la deuda de Puerto Rico, sin que, finalmente, se pusiera en marcha ninguna iniciativa legislativa de cara a encontrar una solución al problema.
El gobernador de Puerto Rico, Alejandro García Padilla, anunció el pasado miércoles un impago selectivo de 37 millones de dólares del total de 757 millones en vencimientos de deuda que cumplen en los primeros días del mes.

El jefe del Ejecutivo dejó claro además que se pagarán los cerca de 330 millones de dólares que vencen los próximos días de obligaciones generales del Estado Libre Asociado, que a diferencia de otros bonos cuentan con la particularidad de que su pago está garantizado por la Constitución local.

El Ejecutivo de San Juan quiere que el Congreso estadounidense permita que Puerto Rico, que es Estado Libre Asociado de EE.UU., permita que la isla se acoja al capítulo 9 de la Ley de Quiebras federal, lo que permitiría una reestructuración ordenada de la deuda bajo supervisión judicial.

La presión del Gobierno de Puerto Rico no ha servido de nada al toparse con la mayoría republicana en el Congreso en Washington, que apoya el deseo de los acreedores, principalmente estadounidenses, de que no se negocie para cobrar en su totalidad sus bonos.

Metro