El Gobierno anunció acciones para recuperar el libre e irrestricto tránsito por el puerto de Antofagasta, tras revelar que desde 1998 Chile adoptó restricciones a la carga de minerales y cobros por el traslado de ésta, administración, resguardo e ingreso de camiones.

El canciller David Choquehuanca reconoció, autocríticamente, que el Gobierno descuidó el puerto de Antofagasta por el de Arica, e indicó que las restricciones fueron conocidas gracias a las denuncias de los propios exportadores bolivianos que trasladan minerales por Antofagasta.

“Encontramos que en 1998 ya nos habían sacado de los puertos. Los minerales llegaban al muelle, pero en 1998 ellos (desde Chile) nos sacan a 38 kilómetros del puerto y es en complicidad con algunas autoridades de la Cancillería (boliviana) de ese entonces”, declaró el jefe de la diplomacia boliviana a la red Erbol.

“Estas últimas tres semanas nos hemos reunido y vamos a organizarnos, vamos a estar con nuestros exportadores mineros; tenemos que tomar acciones, pero no podemos quedarnos callados”, agregó la autoridad.Antofagasta, junto a Cobija, Tocopilla y Mejillones son los puertos naturales al mar que Bolivia perdió a raíz de la Guerra del Pacífico con Chile en 1879. No obstante, el Tratado de Paz de 1904, suscrito entre ambos países, dispone el amplio, libre e irrestricto tránsito hacia puertos chilenos, incluido el de Arica.

Según el Canciller, el libre e irrestricto tránsito se dio, en el caso de Antofagasta, hasta 1998. “Nuestros minerales llegaban hasta el puerto, ahora con el pretexto de la contaminación nos han sacado a 38 kilómetros del embarcadero. Tenemos que pagar un traslado de 4 dólares por tonelada, pagar por administración 35 dólares por tonelada. Tenemos que pagar 0,57 por derecho de ingreso de cada camión; luego tenemos que pagar por resguardo entre 7,5 y 30 dólares por tonelada”, remarcó.

Aladi. Bolivia oficializó en agosto de 2015 una denuncia contra Chile, ante la Asociación Latinoamericana de Integración (Aladi), con sede en Montevideo, por trabas comerciales y “abusos” en puertos chilenos. En esa ocasión, la Cancillería chilena, en un comunicado, dijo que su par en Bolivia confunde “libre tránsito” con “gratuidad en servicios portuarios”.

Ademas, Choquehuanca hizo notar que en los últimos cuatro años existe un promedio de 28 días de paro por año, lo que representa pérdidas millonarias para los exportadores bolivianos. Resaltó que la Convención de 1937 establece almacenamiento gratuito para los productos de Bolivia por un año, pero que Chile lo redujo a tres días. “Todo lo han vuelto negocio”, denunció el diplomático.

Bolivia demandó también a Chile, en 2003, ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya, para negociar una salida soberana al océano Pacífico, en razón de los diferentes pronunciamientos de los propios gobiernos chilenos para resolver la centenaria demanda. Santiago impugnó la jurisdicción de ese tribunal para abordar el tema, pero el 24 de septiembre de 2015 los miembros de la CIJ votaron 14 contra dos por rechazar el planteamiento chileno. La presidenta chilena Michelle Bachelet y su canciller Heraldo Muñoz afirmaron, en diferentes ocasiones, que su país no tiene temas territoriales pendientes con Bolivia.

Choquehuanca sostuvo que Bolivia trabaja con la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), la Organización de Naciones Unidas (ONU) y el Banco Mundial (BM) no solo para cuantificar el daño económico por las restricciones en el puerto de Antofagasta, sino también lo que significa el enclaustramiento marítimo para los bolivianos. El Canciller recordó, además, las restricciones en Arica, como la revisión de la carga cuando eso es una potestad de autoridades bolivianas.

Normativa legal en la mira

Tratado

Chile reconoce a favor de Bolivia el más amplio y libre derecho de tránsito comercial por su territorio y puertos del Pacífico.

1973

Chile garantiza el más amplio y libre tránsito por su territorio y puertos para las personas y cargas que crucen por su suelo, sea desde o hacia Bolivia.

Pendiente

El Canciller afirma que entre Bolivia y Chile aún hay temas pendientes, como el desvío del río Lauca y el Silala.

Relación

Choquehuanca afirma que para una nueva relación deben existir plazos, para no seguir otros 100 años en diálogo.

La Razón