El canciller David Choquehuanca respondió a Chile y dijo que si pretenden retomar relaciones bilaterales con Bolivia, deben tocar todos los temas pendientes existentes entre ambos.

“Tenemos tantos temas que tocar y el restablecimiento de las relaciones diplomáticas tiene que ser para tocar todos estos temas”, dijo el Canciller en conferencia de prensa.

La autoridad realizó esa afirmación en referencia a la visita del embajador chileno en Misión Especial para Asuntos Regionales, Gabriel Gaspar, quien afirmó el martes que para reanudar las relaciones bilaterales con Bolivia tiene que haber voluntad política de ambos gobiernos y planteó “diálogo aquí y ahora”.

Choquehuanca recordó que el presidente Evo Morales expresó su predisposición de reanudar relaciones diplomáticas “siempre y cuando éstas tengan el propósito ineludible de entablar un proceso de negociación serio y formal y en un plazo razonable”, respecto a una salida al Pacífico.

Agregó que entre los temas pendientes más importantes está el desvío unilateral del río Lauca en 1962, que afectó al sistema hídrico que une al lago Titicaca, el lago Poopó y el salar de Coipasa.

Recordó que Chile realiza un uso “abusivo” de las aguas del Silala, cuyo origen y control está en manos de Bolivia.
Asimismo, Choquehuanca mencionó el Acuerdo de Charaña, suscrito en 1975 entre los entonces presidentes de Chile y Bolivia, Augusto Pinochet y Hugo Banzer, respectivamente, para retomar las relaciones diplomáticas “con el fin de materializar el diálogo a diversos niveles que permita encontrar fórmulas de solución a la situación de mediterraneidad que afecta a Bolivia”.

“Indudablemente se rompen relaciones en 1978 por el estancamiento de estas negociaciones”, recordó.

Además, dijo que Chile incumplió la resolución 686 de la Organización de Estados Americanos, suscrita con el voto de Chile en 1983, que “exhorta a ambos países a iniciar un proceso de acercamiento orientado a normalizar sus relaciones diplomáticas para hallar una fórmula que haga posible dar a Bolivia una salida soberana al Pacífico”.

Choquehuanca también hizo referencia a la Agenda de 13 Puntos, establecida en 2006 entre Evo Morales y Michelle Bachelet, que está postergada. “Yo no sé si este historiador (Gabriel Gaspar) conoce la historia para plantear las relaciones diplomáticas ya y sin condicionamientos”, afirmó y recordó que la única solución al diferendo pasa por la “soberanía” en el acceso al océano Pacífico.

“Si vamos a retomar relaciones tiene que ser para corregir estos temas; tenemos tantos temas pendientes y varias injusticias”, sentenció.

En 2013, Bolivia sentó a Chile ante La Haya en busca de un “diálogo sincero” para resolver la demanda marítima boliviana.

El embajador admite temas pendientes
Diálogo El embajador especial de Chile ante La Haya, Gabriel Gaspar, admitió que hay temas pendientes entre ambos países y agregó que la demanda marítima interpuesta ante La Haya “contamina” la agenda bilateral. Sin embargo, dijo que su Gobierno está dispuesto a restablecer las relaciones diplomáticas con Bolivia.
Respaldo Según Gaspar, la demanda en La Haya provocó en Chile “una amplia unidad de todos, empezando por las fuerzas políticas, desde el POR de Marco Enríquez pasando por el Partido Comunista, en fin, todos los partidos políticos respaldan categóricamente la posición de la diplomacia chilena en este tema”.

Página Siete

El chileno Gabriel Gaspar reconoce que hay ‘muchos temas pendientes’ con Bolivia

El embajador chileno en misión especial para contrarrestar la causa marítima, Gabriel Gaspar, llegó ayer a La Paz y reconoció que “hay muchos temas pendientes” en la agenda bilateral y reiteró la disposición de su Gobierno para restablecer las relaciones diplomáticas. Dijo que esas relaciones se deben dar entre Estados y autoridades electas.

“Hay muchos temas que tenemos que tratar, hay muchos temas pendientes, pero las relaciones diplomática,s como lo entiende Chile y toda la comunidad internacional, son relaciones entre Estados, son relaciones entre Gobiernos; independiente a las coyunturas que pasen, son permanentes”, afirmó el diplomático en un breve contacto con la prensa en puertas del consulado chileno.

Explicó que su visita no fue de carácter bilateral sino por encargo de la Cancillería, para sostener una reunión de trabajo con el cónsul en La Paz, Milenko Skoknic.

Gaspar reiteró que el Gobierno de Michelle Bachelet tiene la predisposición de reanudar las relaciones bilaterales, tal como lo manifestó – recordó- el entonces presidente Ricardo Lagos en la Cumbre de Monterrey de 2004.

“La misma disposición que después se ha mantenido con los presidentes sucesivos, la presidenta Bachelet y (Sebastián) Piñera, demuestra que en materia de política exterior Chile tiene una política de Estado, no es que hoy lo estemos diciendo, estamos simplemente reiterando una disposición de nuestro país a reanudar las relaciones sin condiciones”, explicó.

Poco antes, en una conferencia de prensa, el canciller David Choquehuanca afirmó que el Gobierno está dispuesto a restablecer las relaciones diplomáticas, siempre y cuando ello conduzca a resolver “varias injusticias” pendientes, como el cierre del acceso soberano al mar de Bolivia y el desvío del río Lauca y de los manantiales del Silala en favor de Chile.

La Paz demandó a Santiago ante la CIJ para que cumpla con sus compromisos hechos a lo largo de la historia de negociar una salida soberana al mar. El país demandado presentó un recurso para evitar que la causa nacional sea tratada en el tribunal internacional, que en septiembre de 2015 reafirmó su jurisdicción para considerarla.

La autoridad sostuvo que lo que “contaminó” las negociaciones en el marco de la Agenda de los 13 puntos, donde está incluido el tema del mar, fue la demanda interpuesta por Bolivia ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya (CIJ) en 2013. La decisión nacional, afirmó, provocó una unidad en los sectores políticos y la sociedad en general de Chile.

“Creemos que es mutuamente beneficioso (el diálogo), porque hay temas que nos convienen a todos”, aseguró.

Gaspar es parte del equipo chileno que tiene como objetivo contrarrestar la estrategia internacional marítima. Fue designado como Embajador en Misión Especial de Chile por la presidenta Bachelet en octubre de 2015. Su designación forma parte de un plan de ajustes que incluye la designación de un equipo de historiadores y otro de comunicación.

La Razón

Mesa dice que Chile entró al juego que inició el país

El portavoz de la causa marítima y expresidente de Bolivia, Carlos Mesa, afirmó que Chile ingresó al juego iniciado por el país, advirtió desconcierto en el Gobierno de Michelle Bachelet y anticipó una tercera fase del litigio, donde se jugarán las cartas más fuertes.

“Chile ha entrado al juego de Bolivia, el Canciller Heraldo Muñoz ha entrado en el juego y eso ha generado desconcierto, y paralelamente a las declaraciones han habido acciones, al punto que Chile ha dicho que no va a buscar adhesiones internacionales, claro, porque no las va a encontrar”, manifestó el representante a radio Fides.

El historiador y comunicador sostuvo que las declaraciones que realiza el presidente Evo Morales, que pueden parecer altisonantes o agresivas, surten un gran efecto a favor de la causa, pero dejó en claro que solo habla del mar y de fútbol con el mandatario, no de política interna.

“Con el presidente no hemos firmado ningún documento, cuando nos reunimos solo hablamos de dos cosas, del tema marítimo y de fútbol. Con el presidente no sería pertinente conversar de temas de la política interna, tenemos una relación cordial y respetuosa”, agregó el personaje del año de la emisora nacional.

Aseveró que “le da la impresión” que el agente José Miguel Insulza toma las riendas de la política chilena frente al litigio en la Corte Internacional de Justicia, calificó de audaz a Morales y dijo que el abrazo de Charaña (1975) es uno de los momentos más brillantes de Hugo Banzer.

“Me da la impresión que quien está tomando las riendas del litigio es José Miguel Insulza, el hombre formado, no por sobre el Canciller, peo sí en la dirección y discurso que se está tomando. Ahora no es el diálogo sí, pero cerrado, parece que eso está cambiando”, acotó Mesa.

Aseveró que “el Canciller Muñoz se enclaustró excesivamente en un par de conceptos de una dureza y de una inflexibilidad tal que limitan la posibilidad de Chile de encarar la segunda fase del juicio”, anticipando una tercera, en la que Bolivia jugará sus cartas más fuertes.

Comunicó también que tuvo la posibilidad de socializar la causa marítima con 109 personalidades, entre presidentes, vicepresidentes, ministros de relaciones exteriores y otras autoridades, de 67 países y valoró el apoyo del Canciller David Choquehuanca y otras autoridades.

Finalmente dijo que “si Evo Morales recibe un No el 21 de febrero, no debilita la política marítima y saludo que el presidente haya decidido llamar a la reunión con los asesores (extranjeros) después del referendo, eso demuestra que la política marítima está por encima de los intereses personales”.

El Deber