Las deportaciones de decenas de madres, niños y adolescentes desde Estados Unidos encendieron las alertas en el Triángulo Norte de Centroamérica.

Los gobiernos de Honduras, Guatemala y El Salvador expresaron su preocupación por la situación que están enfrentando decenas de unidades familiares en la unión americana.

En un comunicado conjunto, los tres países anunciaron que trabajarán para atender a las personas que han comenzado a ser expulsadas desde territorio estadounidense.

Estados Unidos comenzó a detener y expulsar a decenas de madres y menores de edad que ingresaron ilegalmente a ese país entre 2014 y 2015 y que ya han recibido una orden de deportación de parte de un juez.

“Los gobiernos de El Salvador, Guatemala y Honduras han instruido a sus respectivos consulados en la referida nación norteamericana a brindar orientación oportuna sobre asistencia legal a las personas que lo soliciten”, dice un comunicado emitido ayer por la Cancillería hondureña.

Los países centroamericanos abogaron “por la implementación de la reforma migratoria integral en los Estados Unidos, la cual ha sido postergada, pero que contribuiría a la solución estructural de esta problemática”.

El Heraldo

Comunicado Conjunto: Los gobiernos del Triángulo Norte de Centroamérica dan seguimiento conjunto a medidas de deportación en EEUU

Los gobiernos del El Salvador, Guatemala y Honduras, ante las medidas de detención para próxima deportación de migrantes irregulares que están llevando a cabo autoridades de inmigración de los Estados Unidos de América, manifiestan que están dando seguimiento conjunto a esta situación que afecta a personas originarias de los países del Triángulo Norte.

Al respecto, cabe aclarar que dichas medidas serán aplicadas, de manera particular, para las unidades familiares, niños y adolescentes que hayan ingresado irregularmente a territorio estadounidense desde el año 2014 y que cuenten con una orden final de deportación, emitida por un juez.

Asimismo, los gobiernos de El Salvador, Guatemala y Honduras han instruido a sus respectivos consulados en la referida nación norteamericana a brindar orientación oportuna sobre asistencia legal a las personas que lo soliciten y que puedan verse afectados por las medidas migratorias. En casos de detenciones, el personal consular tiene la misión de velar por que los derechos humanos de los connacionales sean respetados en todo momento, garantizando el debido proceso, así como un trato digno y humano. En el caso de los niños y adolescentes, deben velar también porque se garantice el principio del interés superior del niño.

Las naciones del Triángulo Norte de Centroamérica, si bien son respetuosas de las leyes internas de cada país, abogan por la implementación de la reforma migratoria integral en los Estados Unidos de América, la cual ha sido postergada, pero que contribuiría a la solución estructural de esta problemática. Estas naciones están conscientes que la migración debe ser abordada de manera integral, corresponsable y humana.

Además, reafirman su compromiso de continuar promoviendo iniciativas que desincentiven los flujos migratorios irregulares, generando arraigo de los compatriotas en sus respectivas comunidades de origen, tales como el Plan de la Alianza para la Prosperidad. Este plan persigue crear y ofrecer empleos y oportunidades económicas a los habitantes de los países del triángulo norte de Centroamérica en sus propios países.

Los gobiernos de El Salvador, Guatemala y Honduras, a través de sus respectivas Cancillerías y Redes Consulares, reiteran su compromiso de seguir brindando asistencia y protección consular a todos aquellos connacionales que viven en el exterior, sin importar su situación migratoria.

Dirección General de Comunicación Estratégica

Tegucigalpa, M.D.C. jueves 07 de enero de 2015

Secretaría de Relaciones Exteriores y Cooperación internacional de Honduras

El PARLACEN expresa su preocupación ante las capturas de centenares de migrantes centroamericanos

El fenómeno de la migración puede identificarse como parte de los antecedentes de la formación de las sociedades de esta región desde sus etapas tempranas, por su condición de puente entre las dos masas continentales y los mares que las rodean. En la siguiente etapa las migraciones se han reconfigurado como producto de los conflictos ocurridos durante las décadas de los ochenta y noventa, así como la apertura y liberalización económica impulsada por la globalización. En tiempos más recientes crisis económica, la violencia de las maras, el crimen organizado, narcotráfico y los desastres naturales juegan un papel determinante entre las causas del fenómeno migratorio. Las migraciones han generado en la región centroamericana transformaciones económicas, sociales y culturales, cuyos efectos se manifiestan en una sociedad fragmentada.

El Parlamento Centroamericano, PARLACEN, ha venido manifestando en forma permanente su compromiso ante los Estados de la Región y sus sociedades respecto al tema de las migraciones, que tienen lugar en y desde los países del Sistema de la Integración Centroamericana, SICA; en particular hacia los Estados Unidos de América. A través de su Comisión de Relaciones Internacionales y Asuntos Migratorios le ha dado constante atención al asunto de la migración, haciendo oír su voz en diferentes foros internacionales en defensa de los derechos humanos de los migrantes y tratando de articular esfuerzos con otras instituciones para dar atención integral al problema.
Asimismo, el Parlamento Centroamericano ha emitido varias iniciativas en defensa de los migrantes, del respeto a los derechos humanos de esos conciudadanos que por diferentes circunstancias de la vida les ha tocado que buscar otros horizontes.
En esta línea en el año 2009, por iniciativa del PARLACEN se crea el Consejo Parlamentario Regional sobre Migraciones integrado por las Comisiones parlamentarias nacionales de los países del SICA y México que atienden este tema.

Ahora ante los actuales acontecimientos, el Parlamento Centroamericano expresa su preocupación ante las capturas de centenares de migrantes centroamericanos y las informaciones periodísticas que apuntan a ola masiva de detenciones que llegaría a las 3,000 personas a ser deportadas y une su voz al clamor de las organizaciones defensoras de los derechos de los migrantes tanto en los Estados Unidos como en México y Centroamérica instando al Gobierno de los Estados Unidos de América que detenga las redadas y que los Niños, Niñas y Adolescentes Centroamericanos Migrantes No Acompañados no sean deportados a sus países de origen, pues sus vidas corren peligro por la acción de las maras.

Parlacen