“Cuba es un aliado incondicional y entusiasta de las tareas de la organización y en­tiende perfectamente el potencial de la Aso­ciación de Estados del Caribe (AEC) para la implementación de programas estratégicos en el área del Caribe”, expresaba Alfonso Mú­ne­ra, secretario general de la institución, du­rante una entrevista reciente con Granma.

El pasado 7 de enero el ministro de Asun­tos Exteriores y de Cultos de Haití, Lener Re­naud y el embajador de Cuba Ricardo García, se reunieron en Puerto Príncipe e intercambiaron sobre la celebración de la próxima reunión ministerial de la AEC. Y es que precisamente, durante el encuentro de cancilleres de la organización, a celebrarse los días 18 y 19 de enero en Haití, la Isla asumirá la presidencia pro témpore de dicho organismo, que surgió en el año 1994 en Colombia con el fin de promover la cooperación y la acción entre las naciones del área.

Haití fue sede de la V Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de la AEC, que se celebró el 26 de abril del 2013, y desde entonces la organización se ha revitalizado y trabaja con optimismo para lograr una verdadera integración entre sus 25 miembros, acota Prensa Latina.

Los miembros plenos son: Antigua y Bar­buda, Bahamas, Barbados, Belice, Co­lom­bia, Costa Rica, Cuba, Dominica, Repú­blica Do­mi­nicana, Granada, Guatemala, Gu­yana, Hai­tí, Honduras, El Salvador, Jamaica, Méxi­co, Nicaragua, Panamá, San Cristóbal y las Nie­ves, Santa Lucía, San Vicente y las Gra­na­dinas, Suriname, Trinidad y Tobago (donde se encuentra la sede) y Venezuela.

Por su parte, los miembros asociados son: Anguila, Antillas Holandesas, Aruba, Ber­mudas, Guadalupe, Guyana Francesa, Islas Cai­mán, Islas Turcas y Caicos, Islas Vírgenes Británicas, Martinica y Monserrat.

La zona caribeña sufre las consecuencias del cambio climático y es por ello que cuenta con dos iniciativas enfocadas en el tema: Shock, un programa encaminado a fortalecer las alarmas tempranas en eventos meteorológicos como huracanes, en el cual participan 16 islas, entre las que se encuentra Cuba.

El otro es de conjunto con México, país miembro de la asociación y donde se realizara la VI y última Cumbre en el 2014; en ese programa se invertirán alrededor de cuatro millones de dólares para conectar 11 islas al sistema de información geoespacial de las Naciones Unidas.

La AEC trabaja conjuntamente con organizaciones regionales como la Comunidad del Caribe (Caricom), el Sistema Económico La­tinoa­me­ri­cano, el Sistema de la Integración Cen­­troamericana (SICA), la Co­mi­sión Eco­nó­mica para América Latina y el Ca­ribe de las Naciones Unidas (Cepal), entre otros.

Cuba siempre ha defendido la integración de la AEC y la Celac, pues este constituye el primer espacio político donde las naciones latinoamericanas y caribeñas pueden discutir sus asuntos sin la intervención de las grandes potencias.

Con la Isla a la cabeza, la AEC mantiene el reto de lograr una unión más cohesionada de la región, y como dice su lema “promover el desarrollo sostenible del Gran Caribe”.

Nuestro país tendrá el compromiso de continuar revitalizando la agenda del organismo sobre la base fundacional de sus principios, y con la voluntad de afianzar la unidad y cooperación regional, además durante esa etapa de presidencia pro témpore, podrá ayudar con su experiencia en el tema del cambio climático, pues cuenta con dos instituciones que son ejemplos internacionales: la Defensa Civil y el Instituto de Meteorología.

Granma