La investigación, orientada a interpretar la viabilidad técnica, económica y ambiental de la construcción, permitirá conocer si es factible realizar la obra y en qué condiciones.

En el caso de que la obra se concrete, este puente será la cuarta vía de enlace vial entre Uruguay y Argentina sobre el río Uruguay. Hasta ahora, se puede ingresar al país vecino por los puentes Libertador General San Martín (que une Fray Bentos con Gualeguaychú), el General José Artigas (entre Paysandú y Colón), y la conexión vial y ferroviaria ubicada sobre la represa de Salto Grande (entre Salto y de Concordia).

“Con este estudio se despejarán las incógnitas y se dejará de hablar en abstracto, porque se conocerá a ciencia cierta si tiene sentido o no realizar la obra”, señaló Texeira en entrevista telefónica con la Secretaría de Comunicación Institucional de Presidencia.

“Si los estudios dan en forma positiva se podrá avanzar en una mejor comunicación e integración entre los pueblos”, expresó. “Es importante analizar el impacto social y cultural en un zona con una rica historia en común que viene de la época de nuestro prócer José Artigas”, aseguró el presidente de la delegación.

Texeira explicó que el estudio se llevará a cabo este año, como parte de la etapa de análisis que permitirá tomar la decisión de construir o no el puente, dependiendo de los resultados. Además de la viabilidad de la construcción, se tomarán en cuenta las especificaciones técnicas para el llamado a elaboración del proyecto ejecutivo.

“Luego de presentado el informe, la definición de la construcción de esa obra dependerá de las decisiones de los dos estados involucrados y de la posibilidades económicas y de oportunidad que se consideren”, explicó.

Un millón de dólares

Texeira expresó que el precio del estudio se estima en un millón de dólares. De este monto, la mitad provendrá de los estados argentino y uruguayo, y la otra mitad de la propia CARU. El precio exacto de la inversión para la obra se sabrá al finalizar la investigación, y todavía no hay cifras estimadas.

La licitación fue ganada por el consorcio Pi, integrado por las empresas LKSur de Uruguay y Consulbaires, Ingenieros Consultores y Grimaux de Argentina.

La Red 21