Contexto Nodal:
El próximo 21 de febrero, 6.335.780 millones de bolivianos –empadronados hasta el momento- podrán concurrir a las urnas en el marco del Referéndum Constitucional en el que se decidirá por la aprobación o el rechazo a la reforma del Artículo 168 de la Constitución Política que, en caso de ser modificado, permitirá la ampliación de dos a tres mandatos presidenciales consecutivos. La consulta popular, establecida por una ley promulgada por la Asamblea Legislativa el 5 de noviembre de 2015, determinará si Evo Morales y su vicepresidente Álvaro García Linera podrán presentarse en las elecciones del 2019 y, en caso de ganar, extender su gobierno, iniciado el 22 de enero de 2006, hasta el 2025.

“Si el pueblo dice No, no vamos a hacer un golpe de Estado”

En caso de que en el referendo constitucional gane el No, el presidente  Evo Morales dijo que aceptará la decisión del pueblo y se irá “callado”.

“Lo mejor es someternos al pueblo, el pueblo que diga; si el pueblo dice que no ¿qué podemos hacer?, no vamos a hacer un golpe de Estado, tenemos que irnos callados,  pero tenemos mucha confianza de ganar”, dijo ayer  Morales  en conferencia de prensa en  Palacio de Gobierno.

Esas declaraciones surgen debido a la cercanía del referendo , que se realizará el 21 de febrero. Según el líder del   Movimiento Al Socialismo (MAS), su partido  tiene posicionamiento en el área rural, donde asegura que lograrán un “voto duro” con al menos un 80% de apoyo.

Asimismo,   reiteró su aspiración de ganar el referendo con más porcentaje que en los anteriores procesos electorales. “Vamos a ganar, eso no está en duda de verdad; tal vez soy muy ambicioso, no sé, quisiéramos batir el récord de los referendos”, dijo.

En el referendo revocatorio del 10 de agosto de 2008, Morales fue ratificado  con un 67,4%.

Morales hizo comparaciones del porcentaje alcanzado  por el MAS, a su parecer el partido político más grande de la historia- durante los últimos ocho procesos electorales. Explicó que en cuatro de ellos  el partido de gobierno alcanzó más del 50% y que en el resto superó el 60%.

No obstante, reconoció que gran parte de este respaldo se lo debe a los movimientos sociales, más que a su mismo partido político. “Tal vez no tengamos una buena estructura de la militancia del partido o del MAS, (pero) la mejor estructura son nuestros movimientos sociales”, reiteró.

Morales llegó hace 10 años al gobierno de la mano  de los movimientos sociales, a los que calificó de ser fieles e incluso que lo respaldarían en caso de que haga algo malo. “El Pacto de Unidad, por más  que yo haga algo mal, igual me defendería, así lo entiendo, como un pacto de sangre”, destacó el gobernante.

La  Coordinadora Nacional por el Cambio (Conalcam), compuesta por la mayoría de las organizaciones sociales, fue la que impulsó la idea de cambiar el artículo 168 de la Constitución y así  extender el mandato de los actuales líderes del Estado.

Pero, ¿por qué aceptó Morales esta decisión? “Por dos motivos: primero, por la agenda patriótica y,  segundo, por las grandes inversiones”, afirmó.

Otra de sus razones es que cuando se cambia a una autoridad, ésta demora entre tres y seis meses en saber cómo manejar una institución.

El gobernante recordó que él, en su calidad de presidente de Bolivia, y su compañero Álvaro García Linera, como vicepresidente, son autoridades momentáneas, por lo que tienen los “días contados”.

“El tiempo pasa muy rápido, de esta  gestión queda menos de un año. Primero me preparaba para festejar y ahora me preparo para llorar, porque ya hemos matado un año más, sólo tengo cuatro años”, afirmó.

Una década de gobierno

El Jefe de Estado cumplirá 10 años de gestión este 22 de enero, fecha en la que presentará su informe de gestión desde el inicio hasta la actualidad. La cita será en la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP), pero un día antes habrá una ceremonia religiosa en Tiwanaku.

Página Siete

UE protesta por el uso de la imagen de su embajador en una campaña en Bolivia

Torlot envió el martes pasado una carta al ministro de Exteriores, David Choquehuanca, para expresar “una protesta formal”, indicó a Efe el vocero de esa representación en Bolivia, Walter Mur.

La imagen de Torlot y una declaración suya a propósito del crecimiento económico del país ha sido difundida masivamente por los seguidores del mandatario boliviano en las redes sociales con un llamado a votar por el “sí” en el referendo.

“Torlot ha hecho declaraciones hace unos días atrás sobre el desempeño de la economía, pero las mismas no tienen nada que ver con dar un apoyo o no a la campaña política del referendo”, sostuvo Mur.

En la declaración Torlot hizo una valoración positiva de los resultados económicos que tiene Bolivia en los últimos años, incluso en un contexto regional adverso para otros países.En la carta, Torlot sostuvo que los diplomáticos no pueden participar en los asuntos de política interna de los países.

El 21 de febrero los bolivianos se pronunciarán en un referendo sobre la propuesta oficialista de reformar el artículo 168 de la Carta Magna para permitir a Morales y a su vicepresidente Álvaro García Linera una nueva postulación en 2019.

Ambos gobiernan desde el 2006 y pretenden buscar un cuarto mandato consecutivo para el período 2020-2025, aunque por un fallo del Tribunal Constitucional el nuevo periodo se contaría como si fuera el tercero.El argumento del tribunal y de Morales es que el primer periodo (2006-2010) no cuenta porque fue previo a la refundación de Bolivia como Estado Plurinacional en 2009.

Jornada