Una deuda de $16.7 millones amenazó con dejar al Gobierno sin suministro de combustible para su flota vehicular; acción que, sin embargo, se vio paralizada tras una reunión de última hora en la que se llegó a un compromiso de pago parcial.

La amenaza, que quedó plasmada en una carta que Total Petroleum Puerto Rico, Corp. le envió el pasado 31 de diciembre a la Administración de Servicios Generales (ASG), es la manifestación más reciente del grave problema de liquidez del Gobierno.

Este problema perjudicaa grandemente a los suplidores de todo tipo de servicios, a quienes se les adeudan unos $330 millones.

El administrador de la ASG, Luis Castro, confirmó ayer la existencia de la carta y que Total Petroleum Puerto Rico, Corp. amenazó con suspender el suministro de combustible, pues no había recibido pagos (abonos) que llevaran la deuda por debajo del límite de la línea de crédito de $10 millones dada por la compañía.

“El balance ha estado por encima de la línea de crédito, y tenemos que estar bien agradecidos con el contratista (Total Petroleum Puerto Rico, Corp.) porque nos ha dejado la dispensa de combustible con el compromiso de que mantengamos el balance por debajo de $10 millones”, dijo, al detallar que las partes llegaron a un “compromiso de pago” el pasado viernes, en una reunión celebrada en el Departamento de Hacienda.

En dicha reunión, indicó, se acordó que Hacienda emitirá hoy un pago de $3 millones a Total Petroleum Puerto Rico, Corp., y que en o antes del 31 de enero, saldrá un pago de $4 millones; así, la deuda estaría por debajo del límite de la línea de crédito.

De haberse concretado la suspensión del suministro, hoy se hubiesen quedado sin combustible los vehículos de agencias, corporaciones públicas y municipios que atienden, por ejemplo, emergencias médicas, sociales y ambientales. Los vehículos del Cuerpo de Bomberos y la Policía hubiesen seguido sirviéndose, pero solo hasta este jueves, 14 de enero.

“Sí. Hubo la amenaza, pero también hubo una reunión en la que se llegaron a términos razonables para no afectar unos servicios tan sensitivos”, sostuvo Castro.

Sin entrar en detalles, Jean Carlos Rodríguez, director de Red de Estaciones de Servicio de Total Petroleum Puerto Rico, Corp., dijo que “no hay ningún corte de suministro programado para mañana (hoy)”.

“Tenemos un contrato con la ASG y en el manejo diario hay una deuda; no lo puedo negar, pero hay unos compromisos con el Gobierno para atenderla… con eso es lo que estamos trabajando”, declaró.

ACUERDO POR ESCRITO. En tanto, Castro y el secretario de Hacienda, Juan Zaragoza, indicaron que, a petición de Total Petroleum Puerto Rico, Corp., el compromiso de pago se hizo oral y por escrito.

“En la reunión se hizo un compromiso verbal con la compañía, pero ellos requirieron una comunicación escrita de Hacienda”, dijo Castro.

“Se le envió una cartaa la gente de Total Petroleum Puerto Rico, Corp., indicándoles que no es que vamos a saldar los $16.7 millones pendientes, sino que vamos a bajar la deuda al límite de $10 millones de la línea de crédito”, abundó Zaragoza.

El jefe de Hacienda explicó que mensualmente destina entre $200 millones y $230 millones para el pago a suplidores, y que “en ese acto de malabarismo” se decidió que en enero se le pagarán $7 millones a Total Petroleum Puerto Rico, Corp., “porque esto es otra cosa… servicios tan esenciales como ambulancias, patrullas de la Policía y vehículos para atender todo tipo de emergencias”.

NO TENÍA FACTURAS. Zaragoza destacó, sin embargo, que los pagos a a Total Petroleum Puerto Rico, Corp. no salieron antes porque Hacienda no tenía facturas pendientes.

Antes de llegar a Hacienda, dichas facturas tienen que ser “validadas, procesadas y aprobadas” por la ASG.

“Antes de la reunión, ya tenía en mi radar que se le debía una cantidad sustancial a la compañía (a Total Petroleum Puerto Rico, Corp.). Había pedido una investigación de si teníamos facturas pendientes de pago, pero no había ninguna. Mientras las facturas estén en la ASG, yo no las puedo pagar”, dijo Zaragoza.

A tales efectos, en la reunión del viernes se impartieron instrucciones para que la ASG agilice el procesamiento de las facturas, de forma tal que puedan salir los dos pagos de $3 millones y $4 millones.

“Aunque quisiera, no puedo prometer algo que no está en mi control… no puedo hacer un pago silvestre. Reconocemos que validar las facturas toma tiempo, pero hay que agilizarlo”, reiteró Zaragoza.

PROBLEMA VIEJO. En tanto, Castro explicó que la deuda de $16.7 millones responde, principalmente, a que las agencias, corporaciones públicas y municipios que se suplen de combustible a través de la ASG, no emiten sus pagos a tiempo.

Esta situación, añadió, “lleva entre 10 y 12 años”, y ha obligado a la ASG a suspenderles el suministro a sus principales deudores.

“Esto viene corriendo hace muchos años atrás; ha sido un problema con los cobros a los municipios, agencias y corporaciones públicas. Entre todas nos deben millones de dólares, lo que ha llevado a la ASG a subsidiar el suministro de combustible y el recobro de ese dinero conlleva mucha gestión”, subrayó Castro.

El administrador de la ASG dijo que su agencia funge como intermediaria entre Total Petroleum Puerto Rico, Corp. y quienes se sirven de combustible, y expuso que la compañía “ha identificado a quienes pagan bien” y supuestamente entabló relaciones directas con ellos.

“Esto nos coloca en una situación aún más difícil, pues nos quedamos con los que tienen dificultad para emitir sus pagos. Hay deudas astronómicas… deudas que se fueron de proporción en términos de lo que pueden manejar las agencias, corporaciones públicas y municipios. Es un problema serio”, señaló Castro, quien aseguró que la ASG reforzará sus gestiones de cobro.

“Le deuda (con Total Petroleum Puerto Rico, Corp.)llegó a estar en $8 millones, pero las particularidades y circunstancias de operación del Gobierno no nos ayudaron a mantenerla así”, aseveró.

COSTO MILLONARIO. Castro, por último, detalló que el suministro de combustible le cuesta mensualmente a la ASG entre $2 millones y $2.5 millones.

Ese monto, a su juicio, es elevado, toda vez que la ASG compra el combustible “a precio de bomba”, es decir, que no recibe ningún descuento o precio especial.

“Pagamos lo mismo que paga cualquier situación; nos afecta el sube y baja del precio del petróleo. Esas fluctuaciones contribuyen a que la deuda suba”, dijo Castro, quien, sin embargo, se expresó confiado en “no tener más problemas” con Total Petroleum Puerto Rico, Corp. y cumplir con los pagos.

El Nuevo Día