Transcripción de la entrevista que realizara este miércoles Telesur al dirigente del Comité Democrático Haitiano, Henry Boisrolin.

-¿Cuál cree que podría ser, después de las diferentes posibilidades, el escenario más previsible con respecto a quien entregará el presidente la banda presidencial el próximo siete de febrero?

-En primer término habría que tratar siempre de contextualizar la crisis. Hay una tendencia en los medios internacionales sobre todo, inclusive en los medios haitianos, de describir lo que está sucediendo allá como una crisis electoral nada más. Nosotros entendemos que es parte de una crisis mucho más global que el agotamiento de un sistema de tendencia neocolonial impuesto por los Estados Unidos de la primera ocupación del país en 1915 a 1934 que transformó a nuestro país en una perfecta neocolonia de los Estados Unidos.

Entonces, el agotamiento y el colapso de las estructuras de dependencia y la lucha del pueblo y la resistencia de hace más de 100 años es lo que está en la base de esto de lo que estamos hablando.

En segundo lugar, nosotros creemos que el gobierno de Martelly en vez de mejorar las condiciones de vida de la gente fue al contrario, creo que se han empeorado bajo el gobierno de Martelly. Por qué sino cómo se puede explicar que un gobierno que ha hecho tantas cosas buenas, que hace tres o cuatro años vienen sucediendo masivas protestas en contra. El pueblo haitiano no es tonto, no creo que vaya a salir a la calle en contra de alguien que estaría haciendo las cosas como tendrían que ser.

Martelly por su historia, por su propia posición ideológica y política ligada ha estaddo ligado al macutismo (por los Ton ton Macoute), a la dictadura de los Duvalier…no hace falta mucho para saber quién es, hay que revisar los miembros de su gobierno para darse cuenta de quien se trata. Un hombre que ha atacado a periodistas, un hombre que amenaza actualmente a una periodista muy importante que ha luchado mucho en el país como Liliane Pierre-Paul, un hombre que se sentó dos días antes de las elecciones y le preguntaron cómo hizo para comprar una casa de 6 millones de dólares en la playa y él dijo que no era plata suya sino que era plata que le había pedido al banco, al Inibank. Ese es Martelly.

El exprimer ministro Laurent Lemothe dijo que él había renunciado, pero renunció porque hubo miles y miles de personas en la calle exigiendo la partida de Martelly y fue un sector de la oposición que permitió a Martelly seguir en el año 2015 y 2016.

Hay datos, el 60% de la población activa haitiana no tiene trabajo, es un dato real, contundente. Él mismo reconoció que hay una inflación del 12%.

El escenario que veo es que con las movilizaciones es el primer camino hacia la recuperación de nuestros derechos a la autodeterminación, a la recuperación de nuestra soberanía, que ha sido violada hace más de 100 años y ahora con la presencia de las tropas.

No es un tema electoral nada más. Pueden poner a la gente que ellos quieran pero eso no va a solucionar el problema, el problema se va a solucionar cuando el pueblo haitiano recupere realmente su derecho a designar sus verdaderos representantes. Por eso celebro realmente las grandes movilizaciones que se están realizando allá por la simple razón de que pusieron por lo menos un freno a las intenciones arrogantes del imperialismo norteamericano que exigía a toda costa que se realizará la segunda vuelta electoral.

-La situación de Haití nunca ha sido sencilla, siempre a lo largo de la historia hemos visto una situación muy compleja en lo político, en lo económico, en lo institucional, en la vida misma de los haitianos. Asique esa situación realmente deriva en este hecho, que usted mismo va hacia atrás para plantear, que se trata de un asunto histórico, incluso lo cuenta de 100 años y podríamos pensar que es de mucho más. Sin embargo, en este momento nos está contando la visión política que tiene, sin embargo cuando revisamos el balance del Gobierno de Michel Martelly las cosas hay que llamarlas por su nombre, están mucho mejor que después del terremoto en Haití y básicamente por el apoyo de América Latina y del Caribe, digasé a través de PetroCaribe, a través del ALBA, a través del gobierno de Venezuela y de Nicaragua que han hecho presencia para apoyar proyectos de inversión social. Eso es un hecho que está allí y más allá de la ideología política ese hecho no se puede desconocer.

-Déjeme contestarle sobre el balance que usted ha hecho del gobierno del presidente Martelly. No corresponde al sentir de la inmensa mayoría del pueblo de Haití que se ha sentido estafado en presencia de un gobierno sumamente corrupto. La plata de PetroCaribe en gran parte ha sido desviada para engrosar los bolsillos de los dirigentes haitianos especialmente del presidente Martelly. Eso es un dato real.

Le estaba diciendo recién que si realmente hubiese algún tipo de avance en el bienestar de la gente no hubiese existido en Haití el 70% de la población activa sin trabajo. El dólar cuando asumió Martelly valía 43 y ahora vale más de 60. Esos son datos reales. Hay hambruna severa en cuatro o cinco departamentos.

Es decir, lo que usted ha visto, el hecho del crecimiento del PBI no significa mejor distribución, no significa menos injusticia. Hubo al contrario una concentración de riqueza que han dado estos países que nosotros admiramos su contribución, por ejemplo, Venezuela, etc. Si hay luz en Haití es parte gracias a la acción de Venezuela. Hay un montón de obras que Martelly ha inaugurado que se habían empezado ya bajo el gobierno del presidente Preval. Preval ha construido más kilómetros de rutas que Martelly pero sin hacer tanto bombo. Esos son temas reales.

Cuando uno dice que el Producto Bruto ha crecido 3,5 tenemos que ver cómo se ha distribuido, y eso se ve solo en construcción de hoteles de lujo, han acaparado tierra de los campesinos en islas para construirlos.

Por eso digo que no podemos dejar de darle una mirada ideológica y política a lo que sucede hoy en Haití. Las cifras hay que leerlas dentro de un contexto mucho más real y respetando el sentir del pueblo. Por qué no creo que millones de seres humanos al que un gobierno “haya mejorado su existencia” hayan salido a la calle. Entonces, estamos en un problema, no estamos locos, alguien no está haciendo bien las cosas y nosotros salimos ahora a pedir que se vaya. La gran mayoría está pidiendo la detención de Martelly el 7 de febrero, recurriendo a todas las manifestaciones de fondo que se hicieron durante todo este tiempo.

Resumen Latinoamericano